El amante doble
Análisis

Crítica de El amante doble: la nueva película de François Ozon

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de El amante doble: la nueva película de François Ozon protagonizada por Marine Vacth, Jérémie Renier, Jacqueline Bisset, Myriam Boyer y Dominique Reymond. En cines a partir del 8 de septiembre de 2017.

François Ozon compone en El amante doble (L'amant double) una compleja narración en torno a la identidad sexual introduciéndonos desde el primer instante y sin pudor en la vagina de una mujer y haciéndonos entender a lo largo del metraje que no hay mayor estimulante y afrodisiaco que el propio cerebro.

Interpretaciones brillantes y enfoques inusuales para un thriller psicológico en el que el espectador solo puede dejarse llevar por el relato para descubrir la verdad en uno de los finales más desconcertantes de los vistos en los últimos tiempos.

Ofertas flash de Amazon

Chloé es una joven mujer muy bella pero también melancólica y frágil, obsesionada con un dolor en el vientre que la acompaña desde niña. Para intentar ayudarse a sí misma, empieza a acudir a psicoterapia para superar la depresión que padece. Su psicólogo será Paul, un atractivo hombre que la escucha haciéndola sentirse viva de nuevo.

Pronto, Chloé se sentirá atraída por su psicoterapeuta, iniciando una apasionada relación sentimental en la los dos amantes se entregarán perdidamente a las delicias del sexo. Tras consolidar su relación Chloé se instalará en el elegante departamento de Paul. Será en ese momento cuando ella empiece a percibir que, quizás, su amante le esté ocultando aspectos importantes acerca de su identidad. 

El amante doble

Lo físico y lo mental son las dos caras de una misma moneda en una película en la que son tan protagonistas la víscera como la psique. La puesta en escena, muy limpia, invita a pensar en la dualidad, en los límites de lo femenino y lo masculino y en la forma en la que las experiencias infantiles ya sean vividas o percibidas como reales nos marcan para siempre. “Me gusta diluir las fronteras para que el espectador se pregunte sobre la naturaleza de las imágenes. Aunque una escena sea fantasmagórica, ¿no hay una verdad que emana de ella?”, explicaba Ozon en Cannes, donde la película cosechó críticas muy polarizadas.

La dirección artística es una delicia, con abundantes pistas y detalles que nos permiten ahondar un poco más en el hilo argumental: la presencia de las flores y en concreto las orquídeas como símbolo de la sexualidad, de la tierra como germen de vida e idea de arraigo y de los gatos como seres sagrados capacitados para comprender algo más allá de lo evidente.

El amante doble

La mayor carga interpretativa recae en los hombros de Marine Vacth a quien Ozon ya retratara en Joven y bonita hace ya cuatro años, y lo hace de manera sobresaiente transmitiendo una gran gama de conflictos emocionales y haciéndonos partícipes de su tortuoso viaje de autodescubrimiento… o autorrevelación, si queremos ser más específicos.

Está acompañada por el belga Jérémie Renier, actor vinculado al cine de los hermanos Dardenne, que interpreta dos papeles completamente antagónicos siguiendo la tradición del doppelgänger. Los secunda Jacqueline Bisset, que también lidia con un doble personaje: encarna a la madre de la protagonista, pero también a una figura misteriosa del pasado de los mellizos.

Ozon consigue dar muy mal rollo cuando quiere apelando formal y estilísticamente a Alfred Hitchcock, Paul Verhoeven o David Cronenberg y haciendo que el espectador esté pegado a la butaca hasta el mismísimo desenlace tratando de componer las piezas que le ha ido dando. Pero esto tiene su trampa puesto que a la vez que asistimos al desarrollo de la historia nos percatamos de que es complicado discernir los sueños eróticos de las pesadillas, la realidad y la ficción.

El amante doble

La película se inspira en el relato breve de Rosamond Smith, seudónimo de la gran escritora estadounidense Joyce Carol Oates para sus novelas de intriga. “Me apetecía llevar el género un poco más lejos de lo habitual. Después de Frantz, que fue una película más clásica, quería hacer algo más lúdico”, explicaba Ozon.

Elegante y retorcida, puede que El amante doble no sea una película completamente redonda pero no dejará a nadie indiferente y se presenta además como una de las películas eróticas del año: dotada de un estilo y una sofisticación que son sello de autor tira por tierra esa misoginia de las mujeres frígidas para diseccionar los resortes del deseo femenino, casi como un médico forense, con una luz blanca hospitalaria cegadora y escenas de sexo estilizadas al límite pero sobre todo introduciéndonos, de forma literal dentro de la cabeza y el cuerpo de una mujer... Os dejo con otras cintas eróticas muy recomendables:

Valoración

Ozon se recrea filmando escenas de sexo y hasta nos muestra un orgasmo femenino desde su interior en un thriller psicosexual retorcido y absorbente.

Hobby

77

Bueno

Lo mejor

Las interpretaciones, la música, la cuidadísima estética y la exploración de la sexualidad femenina y el leit motiv del doppelgänger.

Lo peor

Hay que hacerle concesiones a la trama para que te casen todas las piezas al final: si le buscas la fría lógica te puede decepcionar.

Lecturas recomendadas