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Antebellum
Análisis

Crítica de Antebellum, de los productores de Déjame salir y Nosotros

Crítica de Antebellum, una película escrita y dirigida por Gerard Bush y Christopher Renz, los productores de Déjame salir y Nosotros protagonizada por Janelle Monáe. En cines a partir del 2 de septiembre de 2020.

Antebellum tiene dos problemas graves como punto de partida. El primero de ellos es que se nos ha vendido como una película de terror y, aunque tiene secuencias que son escalofriantes, es una cinta que difícilmente podemos adscribir al género. Así, de primeras, la tan cacaerada nueva obra de los productores de Déjame salir Nosotros, puede suponer una decepción instantánea para quien espere algo similar a las dos obras citadas, con las que apenas comparte un puñado de componentes como la carga ideológica... multiplicada por cien.

La denuncia social no es que sea mucho menos sutil en comparación, sino que se le ofrece al espectador muy mascada y sin escala de grises.

Independientemente de las expectativas de la audiencia (que como veis ya os recomendamos dejar atrás para enfrentaros a una película con un componente dramático mucho más potente que el aterrador y con apenas algunos vestigios residuales de humor), tiene otro handicap importante: carga de tal forma las tintas en el plano político que termina por pasarse de frenada.

Os avanzamos una sinopsis, muy breve, de Antebellum para no desvelar ningún detalle crucial: la exitosa escritora Veronica Henley se encuentra atrapada en una terrorífica realidad cuyo misterio debe resolver antes de que sea demasiado tarde mientras reviven los fantasmas del pasado de la época inmediatamente anterior a la Guerra de Secesión de los Estados Unidos.

Es indiscutible su nivel de calidad en lo que a la producción se refiere: la banda sonora que hace que la larga secuencia inicial sea sobrecogedora, la cuidadísima fotografía, la puesta en escena que busca "engañar" al espectador para que todo encaje, la utilización de recursos como el vestuario, la peluquería... De modo tal que no está en entredicho ningún elemento sustancial de la ejecución de la película.

Sin embargo, Antebellum tiene su talón de Aquiles en un guión que puede resultar engañoso y maniqueo y que peca de ser revanchista y algo corto de miras en un momento convulso sobre todo dados los disturbios étnicos que se están produciendo en la actualidad y no necesitan precisamente que se eche más leña al fuego.

Ojo, la película quiere señalar, apuntando directamente con el dedo, al racismo sistémico y enquistado en la sociedad y razón no le falta porque queda patente a la vista de los acontecimientos que sigue existiendo una suerte de nostalgia hacia el pasado esclavista en un sector muy concreto y acotado de la sociedad. "No estamos en ningún sitio, pero estamos en todas partes", llega a decirle un supremacista al personaje principal de la historia... Pero la forma en la que se trata esta cuestión es en extremo torpe, aplicando un ojo por ojo de lo más cuestionable.

Gerard Bush y Christopher Renz debutan por tanto con mejor rendimiento en la dirección de Antebellum que en lo relativo a la escritura del guión, al que le falta profundidad, capas y sobre todo, perspectiva, máxime en su ampuloso (y aparatoso) desenlace. Cuentan con un reparto magnífico, encabezado por una Janelle Monáe a la que ya hemos visto en una película en la que se hablaba de la esclavitud como Harriet: en busca de la libertad, y que se entrega en cuerpo y alma al papel principal de la cinta. La acompañan Eric Lange (Narcos), Jena Malone (Los juegos del hambre), Jack Huston (Ben-Hur), Kiersey Clemons (Enganchados a la muerte) o la nominada al Oscar por Precious Gabourey Sidibe.

Si la analizamos como experiencia cinematográfica, no cabe duda de que es arriesgada y original... Si conseguís no adelantaros a los giros de guión y tenéis paciencia hasta llegar al primero de ellos, que se produce transcurrido el primer tercio de la película, comienza una montaña rusa en la que hay que ir recomponiendo los hechos para comprender por dónde va la historia y ya en el último tercio se desata por completo con una catarsis final extrema y furibunda.

En el momento en el que gana fuerza, brío y víscera, en contraposición con un arranque bastante más lento, plomizo y desagradable, pierde también los papeles prestándose a una lectura desalentadora.

Antebellum es una película que va a generar mucha controversia por lo que cuenta y por cómo lo cuenta... Y qué difícil es hablar de ella eludiendo spoilers... 

Valoración

Antebellum es original y arriesgada pero el guión es en extremo panfletario y hasta incendiario en algunos momentos, por la brutalidad a la que llega (máxime en un momento de tensión tan al límite como el que vive a día de hoy Estados Unidos). Es como arrojar gasolina a un incendio.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Las interpretaciones entregadísimas y el sorprendente giro de guión que se produce tras el primer tercio de la película, si consigues no adelantarte.

Lo peor

Es una película muy pasada de frenada en su discurso político: resulta muy excesiva y brutal y puede alimentar un malestar social justificado.

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