Crítica de A Complete Unknown, el biopic de los inicios de Bob Dylan con Timothée Chalamet

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Crítica de A Complete Unknown, el biopic de Bob Dylan protagonizado por el premiado y entregado Timothéé Chalamet y dirigido por James Mangold. Estreno el 28 de febrero.

Con ocho nominaciones a los premios Óscar y un buen número de galardones recogidos por el camino hasta llegar los de la Meca del cine, podemos decir sin ánimo de duda que Timothée Chalamet ha escogido un reto a la altura de su ambición: convertirse en uno de los grandes, en sus propias palabras.

Es por todos conocida la preferencia que hay respecto a determinados géneros en la época de premios con dramas y biopics a la cabeza de nominaciones y conversiones finales. Meterse en la piel, además, de alguien tan emblemático y talentoso como Bob Dylan en A Complete Unknown, tiene su miga.

Tengamos en cuenta que el intérprete ha pasado cinco años preparándose para cantar y tocar la guitarra y así poder actuar en vivo sin que haya habido pregrabaciones de voces o instrumentos. Éste es uno de los grandes valores de la película que hay que tener muy en cuenta... Y no es el único que interpreta sus temas.

El otro es el de la calidad del casting en lo que se refiere a personajes secundarios: que nadie espere ver a Joaquin Phoenix como Johnny Cash (aunque habría sido un punto, la verdad). En su lugar, borda el papel un casi irreconocible Boyd Holbrook.

Pero ojo a Monica Barbaro como Joan Baez, a Elle Fanning como Sylvie Russo, a Scoot McNairy como Woody Guthrie o a Edward Norton como Pete Seeger. El festín es fastuoso porque todos ellos encajan a la perfección con los roles que defienden y tienen su momento para brillar.

Más allá de mostrar el talento de Dylan en el escenario y su torpeza fuera de él para entablar relaciones duraderas y significativas, a James Mangold se le va la duración de la película de las manos. El primer aspecto nos lleva a comprender el punto de inflexión que supuso en la escena musical estadounidense, pero el segundo, nos presenta a un personaje que roza lo odioso.

Un ascenso meteórico y un ego a prueba de balas

A Complete Unknown muestra cómo Robert Allen Zimmerman adopta el alias de Bob Dylan al darse a conocer en el mundo de la música folk de principios de los años 60. Pega muy pronto y muy fuerte por ser tan prolífico como resonante en su público sobre todo gracias a la unión de las facetas de compositor, músico, poeta y cantante.

Pero el éxito de este desconocido recién llegado de Minensota en el escenario es inversamente proporcional a la solidez de sus relaciones personales. Desde que aterriza en Nueva York con apenas 19 años hasta que empieza a llenar salas de conciertos y copar las listas de éxitos pasan apenas unos años.

Sus canciones se convierten rápidamente en himnos, contando con letras en las que se muestra su desencanto y un fuerte trasfondo de protesta social (temazos como Blowin' in the Wind o A Hard Rain's a-Gonna Fall), pero de los que llega a renegar por buscar una constante progresión.

Ésta se materializaría en el famoso festival de música folk de Newport donde transgredió todas las expectativas llevando a cabo una rompedora y controvertida actuación con guitarras eléctricas.

En realidad, A Complete Unknown muestra un periodo muy concreto de la vida de Dylan, cuya carrera se extiende a lo largo de más de cinco décadas y ha ido nutriéndose de distintos temas sociales, políticos, literarios y filosóficos y siguiendo diversas corrientes artísticas empezando desde la tradición y empapándose después de otros matices.

La película muestra su pericia con la guitarra y la armónica (también maneja el teclado con soltura) y su forma de desafiar a la música pop apelando a la contracultura emergente. Y las influencias que marcaron el arranque de su carrera con Woody Guthrie, Robert Johnson o Hank Williams como grandes referencias.

Pero no cala de la misma manera a la hora de mostrar su faceta más íntima, peor resuelta, que nos hace sentir muy poca empatía hacia su persona. Egoísta, altanero, infiel y muy pagado de sí mismo, Chalamet no rehúye su cualidad de meme y sobrelleva con dignidad los malos pelos y la actitud huraña del artista.

En verdad, nunca acertamos a conocerlo del todo, algo que no parece casual, dado que la película pretende justo eso: mostrar parte de su leyenda y dejar ciertos aspectos en el misterio. Es una pieza de reconocimiento a sus logros, pero jamás una hagiografía, de modo que A Complete Unknown tiene la capacidad de llevar al espectador por un variado abanico de sentimientos.

Dicho lo cual, hay que quitarse el sombrero ante el trabajo de cámara de Mangold. Su manera de rodar y sobre todo de comunicar lo que pasa sobre el escenario y sobreescribe las canciones es de traca. Aquí es donde Barbaro llega a comerse con papas al protagonista.

Es probable que en España, la película tenga sus complicaciones adicionales: Dylan no es una figura que haya calado tan hondo en el inconsciente colectivo y a pesar de su premio Príncipe de Asturias de 2007, el Pulitzer y el Nobel de la Literatura de 2014 sigue siendo, para muchos, un completo desconocido al que siempre es un placer conocer, con sus luces y sombras.

Valoración

Nota 75

Puede que los fans de Bob Dylan consigan disfrutar más de una película que desarrolla bien el marco, el cambio en la escena musical impulsado por el artista, pero en términos generales, cuando pone el foco en aspectos personales, la narrativa sufre.

Lo mejor

El trabajo de Chalamet y de los secundarios: la dirección de actores es impecable.

Lo peor

Es una película con muchos altibajos y de duración excesiva, sobre todo por lo antipático que es el artista en el plano personal.

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Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

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