Deber cumplido
Análisis

Crítica de Deber cumplido, debut del nominado al Oscar Jason Hall

Por Raquel Hernández Luján
- " pubdate>

Crítica de Deber cumplido (Thank You for Your Service), dirigida y escrita por el nominado al Oscar Jason Hall, responsable del libreto de El francotirador. En cines a partir del 16 de febrero de 2018.

Jason Hall dirige una ópera prima notable: una película que dialoga a la perfección con El francotirador o Billy Lynn debido a su temática, aunque no es tan ambiciosa como ellas en términos de espectacularidad visual. Hall, de hecho, estuvo nominado al Oscar por el guión de la cinta de Eastwood donde además trabajó como productor ejecutivo e intérprete.

Consigue El francotirador en Blu-Ray

Tomando como punto de partida la reputada novela basada en hechos reales “Thank You for Your Service” de David Finkel, que adapta al formato de guión él mismo, la película nos presenta a tres soldados estadounidenses que tratan de reintegrarse en sus familias tras regresar de Irak.

En Deber cumplido (Thank You For Your Service) conocemos a Adam Schumann (Miles Teller), un sargento condecorado que vuelve a su hogar en Kansas en el que le esperan su esposa Saskia (Haley Bennett) y sus dos hijos pequeños, mientras que sus compañeros Billy Waller (Joe Cole) y Tausolo Aieti (Beulah Koale) tienen que lidiar con sus propios demonios y problemas personales.

Adaptarse a la vida civil no es fácil: les asaltan los recuerdos de las situaciones extremas que han vivido y presentan enormes dificultades para encontrar y mantener un trabajo, por no señalar las barreras para acceder a la ayuda psicológica que tanto necesitan. El estrés postraumático, el sentimiento de culpa, los pensamientos suicidas y el resorte de estar de forma permanente en alerta, son algunos de los problemas que comparten con otros muchos veteranos.

Tuvieron la suerte de regresar enteros por fuera, pero algunas heridas no son tan patentes al no manifestarse en el plano físico y ahora reciben el desdén de un burocrático sistema que los deshumaniza y desprotege. Esa ingratitud por parte de una nación asentada en un férreo patriotismo es la que se pone de manifiesto desde el título de la película.

Y encuentra también una metáfora de lo más interesante en los perros adiestrados para las peleas clandestinas: cumplida su misión, cuando están heridos de muerte, son abandonados a su suerte.

Si hay que señalar una fortaleza, más allá de su evidente y oportuno mensaje (Deber cumplido subraya esa desprotección lanzando el estremecedor dato de que cada día se quitan la vida más de 20 veteranos), es la impecable interpretación de Miles Teller, que consigue trasladarnos a la perfección los sentimientos de su personaje: la necesidad de salir adelante, de cerrar heridas, pasar página y cuidar de su familia y a la vez la llamada del cumplimiento del deber, la ejemplaridad de la que debe hacer gala debido a su rango militar y su enorme responsabilidad respecto a los hombres con los que ha compartido misiones y han estado a su cargo.

Las 20 mejores películas bélicas de la Historia del Cine

Deber cumplido no es una película cómoda ni complaciente: señala las brechas del sistema y las contradicciones de un país que como el sargento al que da vida Teller tiene una inmensa carga encima, autoimpuesta, desde luego, pero no eso es harina de otro costal. Se percibe casi como una llamada de socorro pero también es un balón de oxígeno que brinda esperanza. No entra en los por qués de la guerra, ni busca golpes de efecto sino que bucea en las necesidades de un grupo de hombres que sienten que están completamente fuera de lugar, dejando fuera ideas políticas o posicionamentos ideológicos.

Deber cumplido

Los datos están sobre la mesa y no son en absoluto alentadores: no todos los exsoldados saldrán airosos de la reinserción y no hay atajos ni soluciones sencillas para problemas complejos (queda esbozada la facilidad con la que pueden caer en adicciones y rollos turbios), pero hay también historias con final feliz. Todo lo feliz que cabe esperarse tras pasar por una guerra.

Por lo demás es correcta a nivel técnico y no busca deslumbrar al espectador. Como anécdota cabe destacar el hecho de que la actriz cómica Amy Schumer da un giro a su carrera en esta película en la que tiene un breve papel dramático. Y en un acto de coherencia personal ha donado su salario a las fundaciones de veteranos del ejército.

Deber cumplido no es ni mucho menos Los mejores años de nuestra vida, el conmovedor relato de William Wyler, pero sí que comparte con ella esa sabiduría a la hora de retratar el lado más humano y vulnerable de esos hombres a los que a menudo el propio ejército se encarga de arrebatarles su valor como individuos después de haberles exprimido el jugo. No puedo terminar esta crítica sin alabar el temazo compuesto por Bruce Springsteen para la banda sonora: "Freedom Cadence".

Valoración

El transtorno de estrés postraumático que padecen los soldados que vuelven del frente es el epicentro de una película notable en la que hay buenas interpretaciones y una representación adulta de un problema real sin histrionismos ni lugares comunes.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

El trabajo de Miles Teller, un magnífico intérprete que construye un personaje muy verosímil. La canción de Bruce Springsteen "Freedom Cadence".

Lo peor

La historia de Aieti no es tan potente ni está tan bien delimitada como la de Schumann.

Lecturas recomendadas