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Equinox
Análisis

Crítica de Equinox, la miniserie de intriga de Netflix

Crítica de Equinox, la miniserie de intriga de Netflix de origen danés creada por Tea Lindeburg disponible en la plataforma desde el 1 de enero de 2021.

La serie danesa Equinox quiere llevarnos a conocer el reverso tenebroso de la festividad de Pascua con un toquecito a lo Midsommar de lo más curisoso. Huevos y liebres son los dos elementos ligados indefectiblemente a la onomástica, pero aquí se aplican con un sentido completamente distinto al inocente que le damos desde hace décadas y nos lleva a internarnos en otras cuestiones como los cultos animistas y los elementos sobrenaturales ligados a estos.

Compuesta por seis episodios de unos 45 minutos de duración, ha sido creada por Tea Lindeburg, quien dirige los episodios junto a Søren Balle y Mads Matthiesen, teniendo en el desarrollo de los guiones a un montón de gente implicada: Mette Kruse, Tue Walin Storm, Andreas Garfield, Jacob Katz, Bo Mikkelsen, Mie Skjoldemose y a la propia Tea Lindebur.

Esta miniserie de intriga arranca con un grupo de estudiantes preparándose para realizar un viaje tras su graduación. Sin embargo, solo tres de ellos y el conductor del autobús, inconsciente, son encontrados. El resto de ellos nunca llegan a aparecer, pero tampoco se les da por muertos puesto que no se da con los cadáveres.

Este suceso obsesiona desde niña a Astrid, hermana pequeña de Ida, una de las personas desaparecidas y que veinte años después trabaja como presentadora de un programa de radio dedicado a las supersticiones y los fenómenos paranormales. Un día, recibe la llamada de Jakob Skipper, uno de los superviventes, que le dice que existe una realidad paralela y que él tiene información clave.

Empeñada en descubrir la verdad, Astrid se propone seguir los pasos de profesores y alumnos de la promoción de su hermana, emprendiendo una investigación por su cuenta que la llevará a indagar en las visiones que tenía cuando era pequeña y en las que se sentía acosada por un poder mayor.

Por proximidad en el tono (y similitudes narrativas como los ciclos y la incursión de elementos fantásticos), Equinox parece aspirar a mirarse en el espejo de la alemana Dark, que el año pasado se despidió de la audiencia con una magnífica tercera temporada iconoclasta con la que supo tanto sorprender como quemar los barcos para no dejar duda alguna de cuál era su tesis final. Donde aquella venció, ésta naufraga: no da la sensación de que se tenga nada claro cuál es el discurso que hay tras el guión.

Es más, aunque los seis episodios que componen la serie son de fácil digestión (pasando por un buen número de tópicos como la desaparición de una adolescente y la obsesión de su hermana por encontrarla pasando al "otro lado", en plan Stranger Things), en el último capítulo se da un salto bestial en el que todo se pone patas arriba y la conclusión resulta mucho más "poética" y ambigua de lo esperado. En roman paladino: no se entiende.

Si el espectador no quiere sentirse frustado, cosa que resulta harto probable, tiene que atenerse a la idea de que la serie le va a hacer esperar para no llegar a ningún lugar concreto. Hay una buena serie dentro de ésta, pero con los giros finales se pierde totalmente la conexión con la audiencia porque se le puede exigir paciencia a cambio de algo, pero no es comprensible que te haga irte con las manos vacías.

Donde sí es fuerte Equinox es en el casting con dos actrices principales muy potentes como es el caso de la protagonista traumatizada a la que da vida Danica Curcic a la que recordaréis de Bron (El puente) y su hermana interpretada por Karoline Hamm

Por lo demás, se echa en falta de todo: algo más de terror, que habría sido fácil tirando de las visiones de la Atrid niña (hay algún momentillo que hasta roza lo risible con el hombre-liebre), ser más bestia, una intriga sostenida que abundara más en el trasunto sobrenatural o incluso pistas que el espectador hubiera podido seguir a la vez que la protagonista en lugar de desvelar el pastel en los últimos cinco minutos tarde, mal y nunca. Tiene elementos iconográficos sugerentes, un arranque prometedor y un buen equipo humano y técnico, solo habría necesitado tener claro qué demonios quería contar. Es decir, un buen guión.

Valoración

La serie danesa se esfuerza por mantenernos intrigados hasta el último instante, aunque en verdad para ello pasa por bastantes tópicos. Para colmo tiene un cierre en falso completamente abierto a la interpretación.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

La idea de fondo es bastante sugerente, daba para una trama más larga y compleja. La atmósfera pesadillesca de Ostara tiene su encanto.

Lo peor

La conclusión es ambigua y precipitada. Equinox deja un regustillo de tiempo perdido y de preguntas que se quedan sin respuesta.

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