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Ghost lab
Análisis

Crítica de El experimento fantasma: la comedia y el terror sobrenatural se unen en Netflix

Crítica de El experimento fantasma, dirigida por Paween Purijitpanya y escrita junto a Vasudhorn Piyaromna y Tossaphon Riantong. La película de drama y terror de Netflix es una producción tailandesa que cuenta en su reparto con Thanapob Leeratanakajorn y Paris Intarakomalyasut como protagonistas. El estreno de El experimento fantasma en Netflix España es el 26 de mayo de 2021.

¿Hasta dónde serías capaz de llegar para demostrar tus ideas? Con esa premisa se debate El experimento fantasma (Ghost Lab), la nueva película de terror asiático estrenada en Netflix que está causando furor en la plataforma.

Cuando decimos terror, decimos comedia, thriller, drama... y si la convirtiéramos en miniserie, seguro que acabábamos disfrutando de un musical. Esta producción tailandesa es un batiburrillo de conceptos que nunca llegan a definirse y va danzando por los géneros en función de los vaivenes de su guion.

El experimento fantasma cuenta la historia de dos jóvenes y amigos médicos, Glar y Wee, que se conocen desde la universidad y trabajan juntos en el hospital. En los primeros compases de la película tendremos que descubrir en las pocas escenas que nos lo permiten que Wee es un hombre serio, sufrido y reservado que confía plenamente en la ciencia para desacreditar las teorías paranormales de Glar, que, por el contrario, es atrevido, dinámico y sociable.

El doctor Glar, por supuesto, conseguirá convencer a Wee — sin muchos esfuerzos — para iniciar una investigación en la que tratarán de demostrar la existencia de los fantasmas después de sufrir la fortuita visita de uno bastante espeluznante en los pasillos del hospital en el que trabajan. Preparados para un viaje a lo paranormal, nuestros protagonistas se lanzarán a una investigación de pizarras, pruebas e hipótesis que parecen la versión de instituto de Zodiac.

El experimento fantasma

Este estreno de Netflix trata de ser una excepción a las fórmulas occidentales. La introducción de la cinta coquetea con la comedia juvenil hasta que su detonante llega a ritmo de jumpscares para sumergirse en el terror más comercial. No habrá grandes presentaciones ni rodeos, lo que irá en detrimento de la verosimilitud de la historia, pero... ¿a quién le importa?

Si por algo se caracteriza la producción tailandesa es por hacer de la exageración su 'motto'. Diálogos con una musicalidad similar al japonés que beben de los efectos de sonido para remarcar las palabras clave de sus discursos; después convertidos en giros dramáticos que potencian con paneos constantes alrededor de los personajes.

Como decíamos, ese pasaje de terror inicial derivará en drama en un chasquido de dedos. El mismo tiempo que la película necesita para que el ritmo decaiga y el desarrollo hasta el clímax se vuelva más pesado de la cuenta.

El experimento fantasma

A medio camino de la trama, el guion parece ser incapaz de dar la respuesta necesaria para seguir con el camino que ha marcado durante la primera hora de película. El planteamiento, por rápido e impostado que llegue, pone sobre la mesa una idea que termina desapareciendo, saltándose sus propias normas y la construcción de sus personajes pasando a un punto de no retorno.

Por instantes parece que El experimento fantasma va a coquetear con los monstruos del J-horror; seres deformados y ensangrentados con movimientos erráticos que hacen de su hipervisibilidad una fortaleza. Se quedará en un guiño de la introducción, casi para recordarnos sus influencias en el terror tailandés.

En este tipo de desarrollos del terror, la interpretación protagonista es absolutamente determinante para poner los pelos de punta a la audiencia. Partiendo de esa exageración por bandera, el acting es terriblemente artificial, y en su contra pesará la intención de desarrollar un pseudo bromance juvenil con tintes de American Pie.

La nueva película de Netflix lucha por el perdón de los personajes protagonistas, pero la resolución de la trama interesa tan poco que sus destinos se llevarán el mismo cariño por su forma de forzar un final feliz y moralista.

El experimento fantasma

 El experimento fantasma es una de tantas películas que tratan de evolucionar su género a medida que avanzan sus actos. Del terror y la comedia juvenil al drama sobrenatural, terminando con un thriller que desea pasarse al gore para terminar su transformación. 

A su favor, el viraje no resulta impostado y llega con naturalidad según avanzan las disparatadas decisiones de los personajes. En contra, la indefinición en el planteamiento y el desarrollo de la trama hacen que los minutos pasen, la película termine y nos quedemos igual que habíamos empezado.

Valoración

El experimento fantasma es un viaje de terror, comedia y thriller sobrenatural que plantea una idea con ritmo y sin el corsé de las fórmulas occidentales para perderse a medio camino entre la exageración, la falta de ideas y su forzada búsqueda del final feliz.

Hobby

52

Regular

Lo mejor

La producción y la fotografía la alejan en apariencia de la serie B.

Lo peor

No sabe qué hacer con su propia idea y convierte en un desperdicio la primera mitad de la película.

Y además