Insidious La Ultima llave
Análisis

Crítica de Insidious: la última llave, la 4ª entrega de la saga

Por Raquel Hernández Luján

Crítica de Insidious: la última llave, la 4ª entrega de la saga, dirigida por Adam Robitel y protagonizada por Lin Shaye en la que conoceremos la infancia de Elise.

Insidious: la última llave viene a ser la secuela de la precuela, Insidious 3, y conecta con la primera entrega insinuando que veremos una quinta película que será secuela de toda la saga... ¿Y el punto y final? La taquilla lo dirá: de momento, hablemos de esta película y ya analizaremos la recepción por parte de los espectadores, quienes parecen seguir viendo en la producción de James Wan un reclamo interesante. 

No es para menos, puesto que todo lo que esperas ver en una película cutrecilla de terror está ahí: sobresaltos, cochambre a espuertas y casas llenas de gente (no siempre viva, no siempre muerta). Tampoco es difícil de imaginar que los encuentros paranormales se den siempre en sótanos y de noche. 

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La ficción nos introduce más que nunca en la mente de la médium Elise Rainier (Lin Shaye), capaz de ponerse en contacto con los muertos y luchar contra los espíritus demoniacos, porque accedemos a sus sueños y sus recuerdos. Su infancia fue muy desgraciada debido a que su padre no aceptaba su don, a lo que hay que añadir el acoso de presencias desconocidas ajenas a su familia.

En esta ocasión, se enfrenta a aterradoras apariciones que tienen lugar en Nuevo México, en la que fue su antigua casa, situada cerca de una penitenciaría. Con el objetivo de ayudar a una familia recién instalada, que sufre escalofriantes incidentes paranormales, Elise tendrá que enfrentarse a los seres del inframundo que habitan el hogar de su infancia. Se enfrentará, de esta forma, a los fantasmas de su pasado, al tiempo que descubrimos cómo se convirtió en la mujer que es ahora.

Si recapitulamos un poco, recordaremos que en las dos primeras películas de Insidious pudimos seguir la historia de Josh y Renai Lambert, quienes empiezan a experimentar extrañas visiones tras el coma sufrido por su hijo. La tercera fue una precuela que narró los orígenes sobre la presencia sobrenatural que asoló a la familia Lambert, donde el protagonismo recayó en Elise Rainier, que acepta ayudar a una joven acosada por una presencia.

Insidious: la última llave cuenta de nuevo con un guión de Leigh Whannell, encargado de ello en todas las películas y director de Insidious 3, y con Adam Robitel como director. Respecto a la realización, se aprecia un paso atrás respecto a la cinta anterior. Robitel es bastante efectista y genera varias secuencias de gran tensión, pero casi siempre son las que se desarrollan en el pasado en las que la ambientación da un plus a la puesta en escena. No tiene la misma fortuna con las del presente, mucho más predecibles y cargadas de los tópicos tropos de las películas de terror.

Respecto a la criatura salida de los infiernos de turno cuyos dedos son como llaves, hay que destacar el trabajo de Javier Botet, ya que consigue generar mucho mal rollo, pero el exceso de CGI en la postproducción de la película lastra un poco el resultado final. Toda la verosimilitud que le dan sus movimientos se la resta un desarrollo digital sobredimensionado.

A pesar de ser una cinta en la que prevalece el género del terror con mayor o menor fortuna, Insidious: la última llave tiene un fortísimo contenido dramático, y en este sentido sí que me ha sorprendido bastante porque no es lo que esperaba. Menos aún que funcione razonablemente bien dotando de una mayor humanidad al personaje de Elise y otorgándole un pasado muy definitorio para su personaje.

Insidious La última llave

Tampoco podemos pasar por alto que, una vez más, los personajes de Specs y Tucker vuelven a poner la nota de color funcionando como válvula de escape para toda esa tensión dramática. Estos héroes a lo Scooby Doo, tienen varios "momentos de gloria" bastante simpáticos a pesar de no ser el colmo de la valentía y desengrasan un poco la narración cuando se estanca.

A nivel de argumento, la nueva película de Insidious supera al tercer episodio porque resulta más interesante con varios giros de guión que afectan a lo que el espectador da por sentado (te engaña bien, vaya) pero a nivel de dirección y de producción es, de forma inequívoca, inferior y da muestras del agotamiento inevitable de una saga menor en la que los engarces con cintas anteriores empiezan a parecer en exceso forzados.

Aún así, sigue siendo cita obligatoria para los fans que quieran descubrir cómo se forjó la personalidad de Elise, esa madura heroína de lo paranormal que contra todo pronóstico es un tótem cinematográfico que sigue inspirando ternura y fuerza a la vez. Y maldita sea, nos ha vuelto a picar al final pensando qué nos querrán contar en la quinta entrega... Si eres un amante del terror, ojo a las producciones que llegan este año. Aquí te mostramos las más importantes:

Valoración

La cuarta entrega de la saga Insidious pone el foco en la infancia de Elise para desarrollar al personaje en profundidad. Y sin reinventar el género da lo que promete: un puñado de sustos y un par de giros inesperados de guión.

Hobby

60

Aceptable

Lo mejor

Los flashbacks: los momentos de mayor tensión son los que se desarrollan en el pasado. Lin Shaye inspira una gran ternura.

Lo peor

El reclamo comercial de la cabecera de Insidious comienza a deteriorarse de manera irremediable en esta secuela de la precuela: demasiada fantasía ya.

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