Crítica de Mi querido monstruo: la animación china se pone las pilas

Cinemaran
Crítica
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Crítica de la película de animación china titulada Mi querido monstruo, que llega a España a través de la distribuidora Cinemaran el 10 de febrero.

Uno de los grandes clásicos de la literatura china del siglo IV antes de Cristo salta ahora a la pantalla grande. Mi querido monstruo toma a un personaje mitológico como punto de partida para crear una historia abierta a toda la audiencia.

Aunque el público occidental no está familiarizado con esta figura protagonista, sigue los estándares del género de la animación para mostrar valores positivos y una peripecia muy colorista y animada que habrá que digerir con los más pequeños para que consigan extraer los mensajes de la película.

La cinta ha sido dirigida por Jianming Huang, responsable de Bobby, el zorro (2016) y fundador de los estudios Daysview Animation. Y se trae entre manos, ni más ni menos que un mito de la cultura china, así que el esfuerzo va encaminado a crear una propuesta comercial dando a la vez a conocer en otros rincones del mundo una parte del folklore chino (que incluso tiene su traslación japonesa).

Magia, misticismo y una explosión de color

Mi querido monstruo viene a demostrar el salto de calidad de la animación china, que lo tiene todo para competir por el favor del público internacional. Jugaría, de hecho, en una liga todavía más fuerte si el guión hubiese planteado algunas pistas previas antes de arrancar, porque la película se vuelve algo confusa en su desarrollo al moverse en mundos que nos resultan muy ajenos.

El doctor Bai Ze, del conjunto de islas llamado Kunlun, intenta curar a la población de una esencia venenosa que causa daños irreversibles de la mente y es una de las grandes amenazas del lugar.

Es tan inteligente como perseverante, pero en un determinado momento comete un error fatal que se salda con un fracaso estrepitoso y la destrucción de los alrededores.

Como consecuencia, los ancianos del templo en el que ejerce la medicina lo expulsan y vive en el exilio durante siete años a lo largo de los cuales se dedica a estudiar y perfeccionar sus dotes. Quiere ayudar a todos sus amigos, pero sobre todo a un joven llamado Yi, al que le acompleja una peculiaridad física que hace que se haya quedado atrás respecto a sus semejantes.

Se trata de un qlin pero su cuerno no se ha desarrollado por completo, así que no puede usar su magia. Por un lado, Bai Ze necesita recuperar su nombre; por el otro, su paciente necesita su ayuda. De este modo su misión será desterrar a los Espíritus Oscuros, sanar el mundo y apoyar a Yi.

Un mensaje sencillo, pero una exposición complicada

Aparte de su ritmo endiablado y de que la película da por sentado que conocemos a los personajes y la mitología que se despliega ante nosotros, llama la atención el humor escatológico, a veces incluso algo bobalicón, y por tanto muy blanco, que no hace que la propuesta se aleje del público infantil.

Esto, junto a un diseño de personajes tremendamente atractivo, un despliegue de la paleta cromática abrumador y una calidad intrínseca de la animación excelente hacen que sea una película recomendable incluso para los más peques, aunque tenga sus momentos de complicación argumental.

Las ideas son interesantes: se busca la canalización de la energía positiva, la superación de los errores del pasado y no sucumbir a la tristeza, el sufrimiento o la desesperanza.

No pueden ser ideas más universales, pero la forma de llegar a todo ello con hechizos mágicos lanzados mediante estandartes, olas de energía y poderes múltiples, hace que el guión sea a veces un poco inextricable. Es como si algunos sucesos se dieran "porque sí", lo cual resulta algo frustrante.

Mi querido monstruo no obstante es una propuesta de animación distinta, con unos códigos artísticos y lingüísticos distintos a los habituales, pero no por ello merece menos atención. Resulta divertida, estimulante y da para unas reflexiones postvisionado con la gente menuda. Un buen combo.

Valoración

Nota 65

Mi querido monstruo es una buena propuesta familiar: tiene un tempo interno distinto al de las producciones estadounidenses y europeas pero sobre todo pone el listón alto para la calidad de la animación china.

Lo mejor

La calidad de la animación y lo colorida que es la propuesta: es muy disfrutable.

Lo peor

El ritmo a veces hace difícil seguir la trama y hay momentos que se tornan muy repetitivos.

Mi querido monstruo (2022)

Mi querido monstruo (2022)

Título original

山海经之再见怪兽

Género

Aventura, Animación, Fantasía

Lenguage original

Chino

Duración

1h 39m

Hobby65Aceptable

Más información sobre:

Ver sus artículos

Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.