Crítica de Policán (Dog Man), la nueva adaptación animada del personaje de Dav Pilkey

Crítica de Policán (Dog Man), la película de animación que adapta las aventuras del personaje literario creado por Dav Pilkey (El capitán calzoncillos). Estreno el 31 de enero de 2025.
Peter Hastings ya tiene mucha experiencia en montajes frenéticos si tenemos en cuenta que arrancó su carrera con una seriaza como El pato Darkwing y siguió con Las aventuras de los Tiny Toons, Animaniacs y más recientemente Las flipantes historias del Capitán Calzoncillos o las series animadas de Kung Fu Panda (de hecho Kung Fu Panda: La leyenda de Po le valió un Emmy).
Como decíamos, no es la primera vez que se hace cargo de personajes creados por el entusiasta y divertidísimo Dav Pilkey, que ha conseguido enganchar a la lectura a toneladas de muchachos ávidos de las aventuras y las locuras de todos los integrantes de su universo ficcional, si bien no estuvo implicado en Capitán Calzoncillos: Su primer peliculón allá por 2017.
Policán cumple muy bien con su cometido de hacer justicia a Dog Man y la implicación de Hastings es total dado que se desempeña en varios frentes diferentes: ejerce de guionista, director y actor de doblaje prestándole su voz al mismísimo Policán... que en verdad no habla, solo hace sonidos y ladra.
El punto de partida
La película nos presenta a un oficial de policía y su fiel perro que, inseparables, se dedican a detener a toda clase de villanos aviesos como el gato Perico, que tiene como objetivo ser el dueño de la ciudad.
En una de las persecuciones habituales, sufren un accidente que les lleva a quirófano para someterse a una descabellada intervención médica: unir el cuerpo del policía a la cabeza del perro... ¡Así nace Policán!
Este nuevo superagente es capaz de seguir dando caza a los malos, pero también puede saludarte con un lametón o sentarse siguiendo las órdenes del Jefe. Así jura proteger y servir y acepta su nueva identidad, aunque eso conlleve una vida solitaria.
Entre tanto el malvado Perico ultima su último golpe: la creación de un clon con el que unir fuerzas para derrotar a Policán, que tras darse a conocer, se convierte en una verdadera celebridad.
Sin embargo, el plan del felino sale muy mal y en lugar de conseguir el deseado doble con el que actuar al unísono, crea a Periquillo, un gatito que aún no ha aprendido a ejercer el mal y al que le va a tocar proteger como si fuera unhijo. Peor aún, Periquillo se hace amigo de Policán, terminando de desbaratar su estrategia.
Los secretos de Policán
Lo que hace que la película funcione, es que se mantiene intacto el ADN de los libros de Dav Pilkey, es decir, que en Policán se respetan las premisas principales que hacen tan especiales y entretenidos los libros: agilidad y sencillez.
El estilo de animación no es especialmente sofisticado, ni falta que hace porque lo que permite que avance la trama es que nos identifiquemos con los personajes (y son muy expresivos sin grandes alardes técnicos gracias a sus ojillos en 2D) y un ritmo tan alocado como vertiginoso.
Y de ahí se deriva todo lo demás: la diversión, la sensibilidad, el sentido de la aventura con muchos momentos de humor absurdo y el desarrollo de los personajes. En suma, Policán es una de esas películas que, siendo muy blancas, tienen la capacidad de satisfacer tanto al público menudo como al adulto.
Es además la única película de DreamWorks que tiene un protagonista que no puede hablar si no tenemos en cuenta Spirit dado que aquella, del años 2002, tenía un narrador. Aunque, como ya hemos comentado con anterioridad no es un obstáculo, en absoluto, para que nuestro héroe se comunique y comprendamos sus emociones a primera vista.
Entre los elementos más expresivos utilizados como herramienta de forma excelente está tanto el montaje como la banda sonora del que se acompaña. Policán no da respiro y deja muy buen sabor de boca. Muy recomendada para ver (y reír) en familia. No defraudará a los fans.
Valoración
Nota 75
Bien simpática y dotada de buen ritmo, la película comprende el material de origen y lo respeta, ampliando su espectro emotivo. Una cinta notable y muy recomendable para ver en familia.
Lo mejor
La sencillez y la agilidad. Sigue un ritmo endiablado y tiene la capacidad de enganchar a público de cualquier edad.
Lo peor
Hay gags que son imposibles de traducir al castellano y pueden hacer que pierda fuerza el texto en versión española.

