Secretos de Estado
Crítica de Secretos de Estado (Official Secrets), un thriller de espionaje dirigido por Gavin Hood con Keira Knightley y Ralph Fiennes como protagonistas.

Secretos de Estado (Official Secrets) es la nueva película de Gavin Hood (Espías desde el cielo) protagonizada por Keira Knightley, Matt Smith, Ralph Fiennes y Matthew Goode y basada en hechos reales. Se trata de un sólido thriller de espionaje muy verosímil que busca desprenderse del artificio y la espectacularidad para trasladarnos una historia íntima: la de Katherine Gunn.

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Nos situamos temporalmente en 2003 para conocer su labor como una traductora de mandarín del Servicio de Inteligencia Británica conocida como GCHQ, cuando tenía 28 años. Para su sorpresa, justo después de que se anunciase la invasión de Irak, cae en sus manos un documento secreto de la NSA.

En él se especifica una misión de espionaje cooperativa entre Estados Unidos y Reino Unido para investigar a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y en concreto a las delegaciones de seis países que en ese momento eran miembros no permanentes del Consejo: Angola, Camerún, Chile, México, Guinea y Pakistán.

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Tráiler de Secretos de Estado, con Keira Knightley

La finalidad última de ese documento era forzar una resolución que justificara la guerra y, por tanto, ponía al país contra la espada y la pared, siendo obligado a seguir el cauce indicado por la administración estadounidense. Tras muchas dudas, finalmente decide filtrarlo, lo que abre una investigación para esclarecer los hechos y buscar a los responsables.

Acusada de romper el Acta de Secretos Oficiales y enfrentándose a una pena prisión, Katharine y sus abogados no tienen más remedio que defender sus acciones. Con su vida, su libertad y su matrimonio amenazados, Katharine deberá luchar por aquello en lo que cree hasta sus últimas consecuencias, resistiéndose a presentarse como culpable y alegando que buscaba el bien y la independencia de su país.

El guión de Secretos de Estado no tiene fisuras: avanza como un tiro para meternos en la piel de la protagonista, el personaje mejor explorado y desarrollado de la película. Vemos sus sus reacciones frente al televisor y sentimos rápidamente que podemos empatizar con ella, porque podríamos ser cualquiera de nosotros los que se preguntaran con incredulidad qué presiones hay detrás de las decisiones que toman los políticos de nuestras naciones.

La película no sería la misma sin su excepcional elenco en el que destacan Keira Knightley en uno de sus mejores papeles de los últimos tiempos (desde The Imitation Game, seguramente) y Ralph Fiennes, que borda los magníficos diálogos que se ponen en sus labios con esa declamación que tan bien lo define y sabe transmitir con su simple mirada.

De hecho, uno de los grandes valores de este estupendo thriller, que también indaga en la forma en la que se mueve la prensa, es que tiene un gran eco en la actualidad. A fin de cuentas se trata de una invitación a pensar en el pasado para reflexionar sobre el presente.

De aquellos barros estos lodos y de la falta de permisividad de Gunn sobre una cuestión tan grave y su valiente acción, también muchas repercusiones y no solo a nivel mediático. Uno de los momentos más emotivos de Secretos de Estado es aquel en el que sus propios compañeros le muestran su apoyo al haber roto la cadena para señalar una enorme injusticia.

Como tristemente sabemos, aquella filtración no evitó lo que vendría después, pero sí fue crucial para que el Consejo de Seguridad de la ONU no apoyara la ocupación. En marzo de 2003, una coalición liderada por Estados Unidos y sus aliados como Reino Unido y España invadió Irak con la excusa de que su gobierno ocultaba armas de destrucción masiva (queda para nuestro bochorno particular la Cumbre las Azores).

La propia Katherine Gunn que reside en Turquía desde hace años, ha participado en la documentación de la película para que Secretos de Estado sea lo más fiel posible a su historia. Su puesta en escena sobria y la economía de localizaciones obedecen a esa voluntad de plegarse al máximo a lo sucedido.

No hay golpes de efecto, sino una mujer con conciencia forzada a pelear contra un Estado con muchos trapos sucios que limpiar y muy poca voluntad de mostrarlos. En este sentido, hasta las composiciones escenográficas son en ocasiones kafkianas como en esas intimidantes sesiones judiciales en las que se lo juega todo. Al final es un rayo de esperanza pero también una llamada de atención, ¿quién vigila a quien nos vigila?

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VALORACIÓN:

Sólido thriller de espionaje en el que un personaje tiene que enfrentarse a un sistema corrupto, poniéndolo en evidencia.
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LO MEJOR:

Keira Knightley y Ralph Fiennes trabajan de forma impecable. La cinta tiene ritmo y te atrapa desde el primer instante: tiene eco en la actualidad.
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LO PEOR:

Es una película muy clásica y pausada, que puede causar cierto rechazo en quienes busquen un blockbuster espectacular.
Hobby

85

Muy bueno

Y además

Secretos de Estado (2019)

Lanzamiento:

Argumento:

Secretos de Estado (Official Secrets) esla nueva película de Gavin Hood (Espías desde el cielo) protagonizada por Keira Knightley, Matt Smith, Ralph Fiennes y Matthew Goode y basada en hechos reales. Nos situamos temporalmente en 2003 para conocer a Katharine Gun (Knightley),una traductora del Servicio de Inteligencia Británica que, justo de...