Crítica de Terapia sin filtro temporada 2: Jason Segel y Harrison Ford vuelven en clave de dramedia

Apple TV+

Crítica de la segunda temporada deTerapia sin filtro, con Jason Segel y Harrison Ford retomando los papeles protagonistas de esta serie en clave de dramedia de Apple TV+. Estreno el 16 de octubre de 2024.

Uno de los nuevos buques insignia de Apple TV+ tras la finalización de Ted Lasso (aunque ya sabemos que la serie regresará de alguna manera) es Terapia sin filtro, que cuenta ni más ni menos que con Brett Goldstein como integrante del equipo de guionistas y como estrella invitada, además del fichajazo de Harrison Ford en uno de sus pocos papeles televisivos.

La segunda temporada, recién estrenada en la plataforma, cuenta con dos episodios en el aire y se compone de dos más que la anterior, sumando 12 en total que irán emitiéndose cada miércoles hasta el 25 de diciembre, a tiempo para despedir el año... ¡Pero no la serie, que acaba de ser renovada por una tercera temporada!

Después de haber sido nominado al Emmy como mejor actor de comedia, Jason Segel sigue demostrando estar en plena forma interpretando el papel de Jimmy, un psicólogo en duelo por la muerte de su esposa que decide probar un método revolucionario para asumir las terapias de sus pacientes: hablarles sin tapujos, probar nuevas fórmulas e inmiscuirse personalmente en sus vidas.

Algo que le desaconseja expresamente el mucho más experimentado y cínico Paul, que no aprueba que haya llegado al punto de permitir que uno de sus pacientes, Sean, viva en su jardín. Él de hecho también tiene un frente abierto con su enfermedad: se niega a informar a su hija de que le han diagnosticado Parkinson y le cuesta horrores dejarse ayudar.

Pero Jimmy no solo chocará de frente con él sino que va a tener que lidiar con nuevos cambios en su vida cuando descubra el despertar sexual de su hija y se vea obligado a comprender una realidad que le era ajena hasta este momento.

La alocada Gaby (interpretada por una impecable y divertidísima Jessica Williams que también fue nominada al Emmy en calidad de actriz de reparto) tratará de rehacer su vida tras un doloroso divorcio, a pesar de que en un principio se ve a sí misma muy fuerte. Asumir sus sentimientos le permitirá reponerse poco a poco.

¿A quién no le vendrían bien 15 minutos para llorar al día?

Terapia sin filtro es una de esas series que no se estilan: una en la que los personajes hablan de sus sentimientos, de sus planes de crecimiento personal, de sus zozobras, sus procesos de duelo y sus complicaciones vitales. Y lo hace con humor, desde una óptica luminosa y sencilla y con diálogos ágiles en los que no falta un pelín de picante para evitar la ñoñería.

Ahí radica su mayor fortaleza, dado que la salud mental es uno de sus ejes centrales. ¡Cuánta falta hace la naturalidad de su discurso!

Conjuga con acierto los momentos hilarantes con las reflexiones más íntimas, con las que los espectadores empatizarán sin problema, llevándose las ideas a su terreno... porque los temas que se abordan forman parte de lo cotidiano.

Aunque son muchas sus virtudes, también es cierto que se le pueden poner pegas. Tarda un poco en arrancar. Si bien los personajes tienen una química estupenda y se amplía la galería de personajes con astucia, los primeros episodios resultan un poco peores hasta que la serie encuentra de nuevo la dinámica ganadora. Hay que pasar una pequeña "zona fría" antes de que se engrase la máquina.

A partir de un determinado punto y de la irrupción, precisamente, del personaje al que da vida Goldstein, el dramatismo va in crescendo, aunque sin dejar del todo de lado la comedia.

Eso sí, hay que reconocerle el hecho de abarcar un amplio abanico sociológico: hay tramas centradas en jóvenes, adultos y personajes maduros, de modo tal que queda bien abarcado todo el espectro y nadie se va a quedar fuera de la serie. A lo que hay que agregar que todos los personajes son cómplices.

Terapia sin filtro tiene cuerda para rato en la medida en que sabe cuidar de su público y tiene potentes mensajes que lanzar, aunque a menudo parezca hacerlo de una manera un tanto desordenada. Puede que le falte justo eso, un eje central que algo más sólido que permita encauzar las múltiples subtramas de una forma satisfactoria.

Valoración

Nota 70

Terapia sin filtro mejora en sus nuevos episodios y se esfuerza por romper ciertos estereotipos que vimos en la primera temporada.

Lo mejor

La química entre los personajes. Es una serie con corazon, tierna a su manera. 

Lo peor

Tarda un pelín en arrancar, hay que pasar la "zona fría" de los primeros episodios. Puede resultar un poco ñoña en algunos momentos. 

Otros artículos interesantes:

Terapia sin filtro (Serie TV)

Terapia sin filtro (Serie TV)

Hobby69Aceptable

Más información sobre:

Ver sus artículos

Raquel Hernández Luján

Redactora

Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

Mostrar comentarios