Portada de Aquaman: Aguas silenciosas, cómic de DC
Análisis

Reseña del cómic Aquaman: Aguas silenciosas: DeConnick recupera al Dios

Por David Lorao

Kelly Sue DeConnick se pone al frente de la nueva etapa del Dios de los Mares y nos regala con Aquaman: Aguas silenciosas un regalo más propio de la mitología griega que del Universo DC. ¡Un pedazo de cómic!

Si hay una realidad dentro de la industria del cómic (y cualquier tipo de arte), esa es que cuando un guionista está en estado de gracia es imposible frenarlo. Sólo hay que ver a Tom King y a la cantidad de obras que ha colado entre las mejores de los últimos diez años. Y lo mismo sucede con Kelly Sue DeConnick, la escritora que redefinió a Carol Danvers y que provocó que Capitana Marvel se convierta en uno de los mayores iconos de La Casa de las Idea en el presente.

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Cuando en DC Comics confirmaron que sería ella quien se encargaría de escribir la Primera Temporada de Aquaman, es decir, la nueva época del rey de los mares en el Universo DC, la verdad es que nos sorprendimos. Todo lo que había hecho que Kelly Sue DeConnick brillara anteriormente en la vida de Carol Danvers no se ajustaba a lo que Arthur Curry es y representa en las viñetas. No eran dudas, por supuesto; pero era una noticia sorprendente que nos hacía esperar mucho de esta entrega.

Y, honestamente, no nos han defraudado en absoluto. Kelly Sue DeConnick ha vuelto a realizar un interesantísimo ejercicio de reimaginación de la mitología de Arthur Curry en este cómic Aquaman: Aguas silenciosas. La nueva etapa del señor de los océanos ha construido desde cero un pequeño universo, lleno de matices, de nuevos personajes y de elementos reconocibles que mantienen intacta la continuidad, al mismo tiempo que nos sumergen (nunca mejor dicho) en una historia compleja, emocional y profunda, con tantos elementos mitológicos que hacen pensar en aquellos viejos relatos de la cultura occidental que protagonizaban los dioses olímpicos. Un viaje que DeConnick ha elaborado junto a dibujantes como Robson Rocha (Green Lanterns) y Viktor Bogdanovich (Batman: Arkham Knight) y que ha merecido muchísimo la pena.

El punto de partida que la guionista utiliza en Aquaman: Aguas silenciosas es la presentación de un extraño, misterioso y atractivo personaje femenino llamado Caille, una hermosa lugareña de una isla remota que poco tiene que ver con la clásica Bahía Amnistía. Las sensaciones en esta singular localización juegan con los tropos clásicos del drama, el misterio e incluso el terror. Este pueblo, denominado como "el de las Aguas Silenciosas" que sirve para ponerle nombre y apellido al relato superheroico, esconde más de lo que muestra y guarda tantos secretos que estaría más cerca de El Faro de Willem Dafoe y Robert Pattinson que de la pequeña población costera al norte de Estados Unidos donde nació y creció el protagonista de la historia. Un punto de partida que nos pone en el mapa a un héroe titular que... ¡Ha perdido la mayoría de sus recuerdos!

Aquaman: Aguas silenciosas o la búsqueda de la verdad a cualquier precio

La verdad puede ser terrible. La ignorancia es una de esas virtudes que se infravaloran tanto en pro del conocimiento que, cuando quieres abrazarla, ya es demasiado tarde y es imposible borrar de un plumazo todo lo que has descubierto. Sin embargo, en Aquaman: Aguas silenciosas, Kelly Sue DeConnick hace un ambiguo ejercicio de contraposición de elementos: coloca al protagonista en una misteriosa isla llena de misterios por resolver y, al mismo tiempo, hace que el Arthur Curry de estas viñetas sea víctima de la amnesia. La pérdida de la memoria del héroe es parcial; es decir, él se acuerda de ciertas cosas, tiene recuerdos vagos, ecos del pasado, que se agolpan dentro de su mente y pretenden salir a la luz. Pero son como piezas de distintos puzzles que todavía no son capaces de mostrar una figura completa.

A partir de aquí, este nuevo cómic de Aquaman es un "todo vale" en el que Kelly Sue DeConnick despliega todos los elementos de un nuevo universo funcional, tan rico en elementos que llega a ser abrumador en un principio, pero como todo es nuevo para todo el mundo (no olvidemos que el protagonista no recuerda absolutamente nada), vamos descubriendo todos los detalles y las revelaciones con los ojos de Arthur Curry. Unas revelaciones que van encajando como el mecanismo de un reloj y que, poco a poco, retiran el telón de fondo para mostrarnos todo el potencial de la historia. El juego al que nos someten como lectores es el mismo que ha encumbrado recientemente a Rian Johnson en Puñales por la espalda: ir despejando las incógnitas, construirnos nuestro propio relato, ejercer de algo más que espectadores y volvernos jueces, verdugos; en definitiva, ser parte de la historia, no simplemente conocerla.

Preview de Aquaman: Aguas silenciosas, de Kelly Sue DeConnick para DC Comics

La guionista nos traslada a un universo remoto, desolado y triste. Un universo que no parece propio de DC Comics, alejado de todo lo que conocemos, ajeno a las referencias que podríamos encontrar en las viñetas de cualquier otro título reciente de la editorial. La tristeza y la desolación propias de dichos entornos transgresores son parte del alma de Arthur Curry, ahora perdida y solitaria. El rey de los océanos parece haberse despegado de la continuación del Universo DC y eso permite a Sue DeConnick y a su grupo de dibujantes crear de cero una historia y una mitología que funcionan al margen de todo eso.

Sin embargo, a pesar de que el relato parece más propio de un mito griego protagonizado por un semidios hijo de Poseidón junto a otras deidades olímpicas, lo cierto es que, poco a poco, la historia va uniendo los pedazos de la mente de Arthur Curry y, lejos de habernos infestado de una mitología que no reconocemos pero que nos ha ganado con el paso de las páginas, lejos de eso... Nos hace reencontrarnos con el verdadero dios de los mares de DC Comics. Sí, es cierto que Aquaman: Aguas silenciosas se toma algunas licencias, nos empuja hacia un final previsible y acaba metiendo la cabeza en el agua de los manidos tropos del género. Pero, seamos honestos: ¡menudo pedazo de cómic se ha marcado DeConnick con el héroe DC!

Valoración

Kelly Sue DeConnick coge los pedazos de Arthur Curry y los esparce por un universo remoto, desolado y triste, uniéndolos lentamente después para otorgarnos un relato maravilloso, infestado de mitología y que nos hace reencontrarnos con el verdadero dios de los mares de DC Comics.

Hobby

80

Muy bueno

Lo mejor

Cómo Kelly Sue DeConnick, en apenas unos pocos números, ha construido un universo funcional desde cero y lo ha plagado de mitología superheroica.

Lo peor

A excepción de ciertos momentos bastante previsibles y algunas licencias propias del género, el resto del cómic es fabuloso. Cero reproches.

Y además