Los Vengadores: Actos de Venganza
Análisis

Reseña de Los Vengadores: Actos de Venganza, de John Byrne

Por Jesús Delgado

Los Vengadores: Actos de Venganza es uno de los grandes cómics de los Héroes más poderosos de la Tierra de Marvel. Analizamos esta aventura que enfrentó a los Vengadores con enemigos intercambiados, a los que no estaban acostumbrados.

Quizá llegamos un poco retrasados, ahora que Vengadores Endgame lleva más de un mes en cartelera. Pero nos gusta pensar que nunca es tarde si la dicha es buena. Sobre todo si el objeto de la dicha es uno de los cómics clave de los Héroes más Poderosos de Marvel. Nos referimos al magnífico crossover de Los Vengadores: Actos de Venganza.

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¿Pero qué es esto de Actos de Venganza? No podemos decir que sea un cómic, tal cual, sino que es un arco argumental que se narra a lo largo de una treintena de entregas. Es decir, todo Acts of Vengeance se narra en The Avengers #301 a 318, losnúmeros especiales anuales de Vengadores #8 y 9, Avengers Spotlight #26 a 28, Avengers West Coast #53 a 55 y Quasar #5 a 7. Dicho de otro manera, estamos ante un crossover largo y realmente enrevesado.

Este evento, por tanto, llega a los kioskos yankees hacia 1989, en un momento de cambio y de ocaso para un periodo que muchos consideran una segunda edad dorada de Marvel, los años 80. Este periodo viene marcado por un cambio de alineación que había incluido a Sue y Reed Richards de los 4F en las filas de Los Vengadores, en tanto se daba cabida en el grupo al eterno Gilgamesh.

Sin embargo, el relevo en equipo creativo propondría un plan más ambicioso, inspirado en las dinámicas crossover de las series mutantes y en los lodos de Secret Wars II.  En este escenario, el guionista y dibujante John Byrne (al que reconoceréis por su trabajo en La saga de Fénix Oscura) se convertiría en el ideólogo de la gran aventura de los Vengadores, antes de que el grupo se adentrase en los sombríos años 90....

Sacando a los héroes de la zona de confort

Byrne y su equipo (formado por gente tan recomendable como Paul Ryan, Howard Mackie, Mark Gruenwald y otros) proponen una idea que ya venía usándose de forma recurrente en los cómics desde los años 40: ¿Qué ocurre cuando un héroe se ve obligado a luchar contra un villano habitual de otro súper? Normalmente, que tiene problemas para vencerle e, incluso, puede llegar a ser derrotado. 

Presentado este concepto como premisa, el equipo creativo desarrolla el planteamiento a lo grande. Es decir, nos hace preguntarnos cosas tales como: ¿y si la Hermandad de Mutantes carga contra Los Vengadores? ¿Cómo se las apañaría Capitán América contra el Mandarín y sus anillos? ¿Y Los Vengadores de la Costa Oeste contra el Hombre Topo? ¿Y Quasar contra el Hombre Absorbente?, por poneros algunos ejemplos.

actos de venganza

Y todo esto ocurre mientras Nébula, la nieta de Thanos, comienza a hacer de las suyas en los preliminares de El Guantelete del Infinito, o el Supernova llega a la Tierra, y Spider-Man se alía con los Vengadores de forma temporal (adelantando su futura militancia en el grupo, a partir de los 2000).

En muchos sentidos, el cómic es muy experimental y brillante, ya que el equipo creativo hace algo que no se había hecho más que a pequeña escala. Sin embargo, como ocurre en esta industria, una buena idea acaba por ser explotada hasta lo ridículo. Un año después, DC publicaría el no menos magnífico Los mejores del Mundo, en el que Batman y Superman se intercambiarían para enfrentarse a Lex Luthor y al Joker... con las complicaciones que os podéis imaginar. Le seguirían numerosas réplicas, en otros cómics, que harían que Actos de Venganza fuera olvidado durante mucho tiempo.

Dicho esto, hemos de considerar el presente crossover como un clase A, con una calidad inusitada a nivel técnico. Su argumento y su guión están tremendamente elaborados, demostrando una labor de equipo que pocas veces se ha visto tan bien realizada antes o después e este evento. Incluso, a pesar de su compleja e intrincada trama, que llega a irse a veces por las ramas, la historia es fácilmente asequible y su comprensión no requiere muchos quebraderos de cabeza.

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Por otro lado, los lápices son una autentica gozada. Tenemos a un Paul Ryan y a un Howard Mackie que lo dan todo, con unos trazos limpios que, trágicamente, ya aventuran el cambio de estética que se producirían pocos años después, dando paso las modas hipertrofiadas y a las medidas anatómicas imposibles de los 90. Por otro lado, resulta una pequeña y grata ver los primeros trabajos de Mark Bagley (Ultimate Spider-Man) en los números dedicados a Quasar.   

Con todo, y a pesar de sus múltiples virtudes, hemos de entender este crossover como un hijo de su tiempo, sujeto a sus cánones estéticos y narrativos. Si sumamos estas consideraciones al hecho de que no deja de ser un evento de cómic de superhéroes, enmarcado dentro de varias colecciones regulares, entonces le hemos de disculpar algunos topicazos y giros propios del género. 

Eso sí, los fans de Marvel clásico lo disfrutarán como enanos. Sobre todo, si son devotos de la producción editorial de la época y, en particular, de John Byrne. Solo diremos, para concluir ya, que si estáis esperando el juego de Marvel's Avengers de Cristal Dinamics y Square, no podéis perder de vista este volumen. 

Los Vengadores: Actos de Venganza - Portada

Los Vengadores: Actos de Venganza ya está disponible en grandes librerías y tiendas on-line. Su reedición se ha realizado en formato Marvel Héroes, similar al formato de tapa dura de Marvel Gold. Su precio es de 46,95 euros.

Valoración

Excelente y revolucionario crossover, que aportó un nuevo paradigma al mundo del cómic, desarrollando una fórmula clásica. Un digno hijo de su época.

Hobby

81

Muy bueno

Lo mejor

La premisa del cambio de villanos. Ver a Spidey "militando" en Los Vengadores. Marca el final de un periodo brillante. Su equipo artístico.

Lo peor

No deja de ser un enrevesado crossover. Su fórmula sería copiada hasta la saciedad posteriormente. Visual y narrativamente ha envejecido regular.