Así se gestó el cambio en la cúpula de Xbox: filtraciones, una retirada anunciada de Phil Spencer y el veto de Satya Nadella a Sarah Bond

Sarah Bond y Phil Spencer
Sarah Bond y Phil Spencer

Se han dado a conocer los detalles de la nueva directiva de Xbox, que van desde el retiro anunciado de Phil Spencer al bloqueo del CEO de Microsoft a Sarah Bond.

Con nocturnidad y alevosía: así llegó el “terremoto” de Xbox el pasado viernes 20 de febrero, un cambio que se tradujo en la inesperada salida de Phil Spencer y Sarah Bond.

Matt Booty es el nuevo jefe de contenido y Asha Sharma pasa a ser la presidenta de Xbox; un cargo que ya está en el punto de mira y que arroja las primeras inconsistencias.

Y claro, las dudas son muchas: ¿estaban al corriente Spencer y Bond de su marcha? ¿Cómo se planificaron estos cambios? Nuevas informaciones lo desvelan al detalle.

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    ROG Xbox Ally X es la versión más potente de la primera generación de la consola Xbox, fabricada por Asus y con el sistema operativo Windows 11.

    Microsoft vetó a Sarah Bond como sucesora de Phil Spencer

    Desde The Verge, Tom Warren da a conocer los detalles de la “operación salida” que tuvo lugar el pasado día 20; e incluso esa fecha juega un papel crucial.

    El plan inicial era dar la noticia este lunes 23 de febrero, pero la información se había filtrado a IGN, que preparaba la noticia. Esto obligó a anunciarlo a última hora del viernes.

    Muchos empleados de Microsoft se enteraron por los medios, e incluso las redes sociales de Sarah Bond (que no gestiona ella) siguieron publicando contenido como si nada. Pero hablemos de la expresidenta.

    Sarah Bond

    Bond era la sucesora natural de Spencer, aunque el CEO Satya Nadella no era de la misma opinión. Las razones se remontan a varias dimisiones en el equipo de Sarah, así como la confusa campaña de marketing “Esto es una Xbox”, que ofendió a gran parte de la compañía.

    Convertir “todo en una Xbox” y alejarse del modelo de las consolas ha tenido malos resultados financieros, junto con un declive progresivo en los últimos tres años. A esto se suma el supuesto mal ambiente alrededor de la expresidenta.

    Según Warren, muchos empleados se alegran de su salida. Afirman que es muy difícil trabajar con ella, y que todo aquel que la cuestione, acaba fuera. También echan por tierra su imagen de gamer y cercanía.

    A la búsqueda de nuevos usuarios, los planes de Sarah han dejado de lado a los jugadores más fieles. Algo que, unido al resto de fricciones generadas, sellaron su salida de Microsoft, en forma de dimisión.

    En cuanto a Spencer, decidió marcharse en 2025, tras unas largas vacaciones en febrero. Al parecer, los malos resultados de la compra de Activision, junto con la situación global de Xbox, habrían determinado su cansancio y hartazgo.

    ¿Conseguirá Sharma recuperar la marca? Entre los empleados hay temores de que intente forzar la IA en todo lo relacionado con Xbox, algo que ella ha tratado de desmentir en su primer comunicado.

    Juega a su favor su entusiasmo, sus ganas de aprender, una gran gestión de equipos y, no menos importante: es una visión nueva y fresca. Justo lo que necesitaría Xbox.

    A pesar de la cantinela de que Satya Nadella quiere librarse de Xbox, es una de las marcas de consumo más valiosas de Microsoft. Su futuro se decidirá en los próximos meses y años, ya con una nueva directiva.

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