Elizabeth de Bioshock Infinite pudo haber sido muda

Según ha informado un miembro del equipo de Irrational Games, Shawn Robertson, Elizabeth podría haber sido muda. Por lo que se ve, cuando pensaron en el personaje creyeron que era mejor que no dijera ni “mu”, pero finalmente cambiaron de opinión. Os contamos los motivos en esta curiosa noticia.

Bioshock Infinite fue uno de los títulos más sorprendentes del pasado año, y gran culpa de ello es de uno de los personajes que aparece en la aventura. Hablamos de Elizabeth, la jovencita que nos acompañaba durante la mayor parte del juego apoyándonos en combate y que nos entretenía con sus charlas. Pero parece que a punto estuvo de no ser así porque según hemos podido leer en Eurogamer, en Irrational Games se plantearon si Elizabeth debería haber sido muda.

Según las palabras de Shawn Robertson, miembro del equipo creador de Bioshock Infinite, “En el momento, no estábamos seguros de nuestra capacidad para crear un personaje que hablara, por lo que creamos un personaje que no pudiera hablar. La decisión de hacer de Elizabeth un personaje que hablara fue muy controvertida en la oficina”.

El estudio tenía miedo de que las conversaciones de Elizabeth resultaran molestas y el jugador se agobiara. Podría distraernos de nuestro cometido. Pero por lo que cuenta el desarrollador en la GDC 2014, “Elizabeth estaba obligada a hablar”. Era un personaje que estaría a nuestro lado durante todo el juego, serviría de compañera para Booker y tendría un papel fundamental en el desarrollo de la trama. Así que “no había opción” Elizabeth tenía que hablar.

Como dato curioso, en Irrational exageraron los gestos de la cara de Elizabeth antes de decidir que tenía que hablar. Pero, ¿qué hubiera sido de Bioshock Infinite con una Elizabeth completamente muda? Tal vez no hubiéramos logrado entender, la ya de por sí, complicada trama. Parece que Irrational Games acertó dotando de voz finalmente a la fémina del juego que dentro de poco (el 25 de marzo) protagonizará el segundo episodio de Panteón Marino.