Imagen de perfil de Raquel Hernández Luján
La opinión de
Raquel Hernández Luján

La ciudad de las estrellas (La La Land) - Por qué arrasa en nominaciones

La ciudad de las estrellas. La La Land

Por qué arrasa en nominaciones a los Oscar La ciudad de las estrellas (La La Land), la película dirigida por Damien Chazelle protagonizada por Emma Stone y Ryan Gosling.

Ayer se hicieron públicas las nominaciones a los premios Oscar 2017 y, como no podía ser de otra manera, hubo una avalancha de opiniones señalando las sonoras ausencias entre las películas elegidas y "el milagro de La ciudad de las estrellas".

A vuelapluma: hemos echado de menos Animales nocturnos entre lo mejor del año y nos ha sorprendido ver a Michael Shannon entre los mejores actores de reparto y no porque no lo haga de maravilla sino por el Globo de Oro previo a Aaron Taylor-Johnson; a Amy Adams entre las nominadas por sus dos papelones en La llegada y la susodicha Animales nocturnos y a Paul Verhoeven en la categoría de mejor director por Elle.

Y entre las sorpresas más destacadas, la fuerza que ha cogido Moonlight, las dos nominaciones de Passengers por su diseño de producción y su Banda Sonora Original o la nominación de Escuadrón Suicida en la categoría de mejor maquillaje y peluquería después de haberse contado entre las peores películas del año arrasando en nominaciones a los Razzie.

En el apartado de la animación, Kubo y las dos cuerdas mágicas no solo ha conseguido colarse entre las mejores películas del año sino que también ha sido nominada a los mejores efectos especiales (muy merecidamente). Por el camino se ha quedado Buscando a Dory.

A falta de ver todavía tres de las favoritas que compiten en la categoría de mejor película: Fences, Manchester bajo el mar y Figuras ocultas, sí que podemos hacernos una composición de lugar para rescatar algunas curiosidades y sobre todo, dar crédito a las 14 candidaturas de La ciudad de las estrellas (La La Land) que ha empatado con 14 nominaciones con Eva al desnudo y Titanic.

Quienes aún no hayáis visto la nueva película de Damien Chazelle os preguntaréis qué tiene este musical para que haya vuelto locos a los académicos. Hace unas semanas, de hecho, hacía historia consiguiendo los 7 Globos de Oro a los que optaba en las categorías de mejor película de comedia o musical, mejor director, mejor actor de comedia o musical, mejor actriz de comedia o musical, mejor guión, mejor banda sonora y mejor canción. ¡Menudo aperitivo de cara a los Oscar!

En España según los últimos datos de ComScore sigue dominando la taquilla española alcanzando los 1,7 millones de euros de recaudación este fin de semana y acumula 4,4 millones de euros en total. En todo el mundo ya lleva embolsados 174,2 millones de euros habiendo sido su coste de 30 millones de euros. Seguramente Chazelle nunca soñó que su proyecto personal, relegado en principio por el presupuesto que requería y que le llevó a filmar Whiplash (otra joya) antes, conseguiría tantos logros.

De momento, parte como favorita para hacerse con la estatuilla a la mejor película y, en mi modesta opinión (y habiendo confesado ya que no he visto todas las nominadas) solo puede hacerle frente Lion por el torrente emocional que exhibe la película de Garth Davis

La Banda Sonora Original de La ciudad de las estrellas (La La Land) es una de sus grandísimas fortalezas (junto con el sonido y la edición de sonido) y subrayamos lo de ORIGINAL. Uno de los grandes problemas de las BSO que venimos observando es que la originalidad brilla por su ausencia. Dos temas han sido nominados en la categoría de mejor canción: "La ciudad de las estrellas" y "Audition", esa canción que Emma Stone interpreta desde las entrañas dedicándosela a los locos que lo arriesgan todo por el arte.

Los retos "musicales" han sido muchos, especialmente para la pareja de intérpretes protagonista y para Ryan Gosling que en efecto toca el piano en algunas tomas largas, como podéis apreciar en este vídeo tras las cámaras en los que se recogen declaraciones del director y el elenco:

Está claro que en tiempos tan sombríos como los que vivimos, encontrarse con una película tan rotundamente hermosa en todos los sentidos es una rareza digna de elogio de ahí la nominación al mejor guión original. Y recordemos la forma en la que ha apelado a la nostalgia recuperando el espíritu y el encanto de las películas de Fred Astaire y Ginger Rogers de los años 30 pero actualizando por completo el lenguaje cinematográfico para regalarnos secuencias inolvidables.

Ya os hablé de la complejidad de la de apertura en la crítica de la cinta, pero tenemos también larguísimas tomas con grúa, planos subacuáticos, coreografías con decenas de bailarines implicados... Y la preciosa intimidad de dos bailarines enamorados "flotando en el aire". Chapeu.

La ciudad de las estrellas. La La Land

Pero a eso hay que sumarle los retos técnicos y aquí Chazelle no se ha andado con tonterías: el montaje es fabuloso, la fotografía de Linus Sandgren impecable y el vestuario un aliado imprescindible en el tratamiento del color junto con un abanico de luces que viene a someter a las imágenes a una pátina de emociones muy fina.

La ciudad de las estrellas (La La Land) te la pueden contar, un crítico te la puede diseccionar en un análisis, un mal amigo te puede reventar el final pero es una película que hay que experimentar para sentir el ritmo, alucinar con la puesta en escena, con la implicación de los actores y con la magia que rezuma su intrínseca belleza y con la coordinación de todos los elementos plásticos para hacernos disfrutar desde la butaca: música, color, movimiento y el mensaje que lanza. ¿Es perfecta? No, claro que no, nada lo es al 100% pero sí que es una obra maestra que merece de largo el reconocimiento que está recibiendo. Es difícil que no atrape el corazón de cualquier cinéfilo o melómano.

Lecturas recomendadas