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La opinión de
Daniel Quesada

La importancia de llamarse Goku

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Me vais a perdonar si no estoy escribiendo demasiado estos días, pero tengo un buen motivo: el pequeño Carlitos acaba de llegar al mundo y calcular cuántos mililitros de leche necesita al día o cambiar pañales sin que te alcance algún pis furtivo es una misión que te roba todo el día. Quizá por eso, una de las noticias que más me han llamado la atención estos días es, en el fondo, una "tonterida española": un fan español de Dragon Ball acaba de llamar a su hijo Goku. Trucutrún.

Por supuesto, muchos conocidos me preguntaban en plan de coña si hbía sido yo el del nombrecito. Tengo que reconocer que, durante el embarazo, no dejaba de pensar en nombres frikis, medio en broma, medio en serio. ¡Os aseguro que se me pasó por la cabeza llamarlo Altaïr! Pero una cosa es lo que "molaría", en plan hipotético y otra la que nos parecería sensato.

Vale, el fallecido Robin Williams quedó como un señor al llamar Zelda a su hija en honor al videojuego, pero partía con ventaja: el nombre de Zelda ya existía en el acerbo anglosajón y, por otra parte, parece que en inglés puedes poner juntar cualesquiera fonemas que te gusten y nadie dice nada. Gwyneth Paltrow llamó a su hija Apple. ¡Imaginad si alguien decidiera llamar Manzana a su hija en España! ¡O Android! Perdón, que se me va la olla.

Por supuesto, puestos a poner un nombre raro, para muchos será mejor Goku a Robustiano, al final no hay que pensar en lo guais que vamos a quedar en las reuniones sociales, sino en lo que más convenga al niño. Cuando pasen lista en el colegio y digan "Gandalf Fernández", "presente"... Probablemente le caerán collejas por parte de los compañeros. O no, a lo mejor es el que más triunfa, vaya usted a seber.

Quizá estoy siendo demasiado conservador. A fin de cuentas, hace 40 años podía parecer impensable llamar "Christian" a un niño, pero hoy en día es de lo más normal. ¿Llegará el momento en el que haya varios "Peterparker" o "Anakin" en clase? Se quedarían sin santo, pero qué triunfo.

Por otro lado, ¿quizá evolucione el tema y también se cambien los apellidos? "Hola, me llamo Daniel Skywalker" "Ah, pues yo Pedro Drake Croft, encantado". Este último, podría darse. A fin de cuentas, son apellidos reales. Bueno, por ahora no lo veo... Y os dejo, que Carlitos Hazuki está llorando y toca cambiar de pañal. Nos vemos en septiembre.

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