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La opinión de
José Luis Sanz

Con 'M' de Donkey Kong

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En mi anterior entrada del blog, algunos de vosotros comentábais que el Atari videogame burial era poco menos que una leyenda urbana. Pues bien, no sé por qué, en el preciso instante que lo leía, me acordé de una anécdota que me contaron en una cena hace algunos años. Creo que más o menos 15...

Donkey Kong, personaje creado por Shigeru Miyamoto en 1981 como el malo de un videojuego en el que manejábamos a un bigotudo fontanero llamado Mario, pronto saltó a la fama y tuvo la oportunidad de ser el bueno en varias Game & Watch portátiles de la propia Nintendo. Pues bien, la anécdota que os voy a contar y que, efectivamente, tiene pinta de ser una leyenda urbana (nunca jamás he podido verificar fuente alguna que lo corroborara), me la contaron en una cena del grupo Cirsa (fabricantes de tragaperras) a la que asistieron muchos de los integrantes de la oficina que SEGA Amusements (los de las recreativas clásicas como Daytona USA, Virtua Fighter, etc.) puso en España.

En aquella cena, tuve el privilegio de sentarme al lado de uno de los responsables, americano para más señas, de Sega Amusement España. Allí sólo se hablaba de videojuegos y este amigo americano no paró de contar anécdotas de todo tipo. De Sega, del desarrollo del Sega Rally (ya lo contaré otro día) que, por aquel entonces estaba arrasando en los recreativos, y de muchas otras cosas... ¡¡hasta que llegamos a Donkey Kong!!

A este amigo americano le chiflaban los videojuegos. Todos. Y cuanto más antiguos, mejor. Y es que dicen que de casta le viene al galgo, ya que su padre fue un ejecutivo importante de Bally-Midway en EE.UU. durante los tiempos dorados del resurgir de los Pinball y el nacimiento de las Coin-op en los 80. Además, era el dueño de dos de los recreativos más grandes de Madrid (Gran Vía y Calle Alcalá) y tenía un almacén donde coleccionaba sus máquinas arcade desde tiempos inmemoriales (Space Invaders, Pac Man, Centipede... ¡¡ufff!!, de todo). Pues bien, tras comernos los dos primeros platos y a la espera del postre y la actuación de Rocío Jurado... ¡¡estalla la bomba!!

¿Sabíais que Donkey Kong no era el nombre que iban a ponerle al mono más famoso de Nintendo sino Monkey Kong? Entonces, ¿dónde estuvo el error? Pues parece ser que un empleado de la compañía japonesa, poco ducho en las cosas del inglés, cambió la 'M' por la 'D' y, sin querer, acabó rebautizando a uno de los personajes más importantes de la historia de los videojuegos.

¿Realidad o leyenda urbana? Yo lo dejo aquí por si algún día conocemos la verdad...

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