Reportaje

Análisis del Nexus 4: potente, bonito y barato

Por Carlos Hergueta
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LG y Google han roto el mercado. Estamos acostumbrados a que los smartphones de alta gama ronden los 600 euros, pero la surcoreana y la estadounidense nos ofrecen un terminal con gran potencia a estupendo diseño por mucho menos. Veamos más en profundidad lo que ofrece.

Google hace tiempo que desarrolla la línea Nexus, unos terminales creados por distintos fabricantes en colaboración con la compañía del buscador. Dichos dispositivos siempre se han caracterizado por ofrecer buenas características a precios moderados, que además sirven como caballo de Troya en el lanzamiento de una nueva versión de Android.

 

Google ha ido perfeccionando la línea y actualmente tenemos en el mercado, directamente en la web de la compañía, tres modelos que cubren los tres principales frentes en los que luchan los fabricantes en la guerra de los dispositivos móviles: smartphones, tablets de 7 pulgadas y tablets de 10 pulgadas. Nexus 4 ha sido desarrollado por LG, Nexus 7 por Asus y Nexus 10 por Samsung.

 

Estos tres dispositivos tienen una línea de diseño parecida, aunque única en cada caso, montan los procesadores más potentes del mercado y están disponibles a precios realmente bajos, que podría llevar a alguien a pensar que son productos de media gama. Nada más lejos; y el Nexus 4 es un buen ejemplo.

 

 

LG ha realizado un trabajo de diseño realmente encomiable. El Nexus 4 mide 133,9 x 68,7 x 9,1 milímetros y tiene un peso de 139 gramos. En peso, por ejemplo, es similar al iPhone, si bien la pantalla es considerablemente más grande. Además, resulta sorprendente que la surocreana ha decidido apostar por un diseño unibody con gorlilla glass tanto en la pantalla como en la parte trasera -con una especie de holograma en toda la superficie y el logo Nexus- y un canto de policarbonato.

 

Se ha prescindido de botones para las acciones volver al menú, atrás y desplegar el menú de apps ejecutadas se realizan con botones virtuales integrados en la pantalla, no fuera, sino como parte del sistema operativo. Aunque esto sigue la línea de lo que se ha hecho en el Nexus 7 y el 10, seguramente por indicaciones de Google, lo cierto es que come espacio a la información de la pantalla. Para compensar, el diseño es magnífico, con un cristal ligeramente curvado por los lados, siempre con una línea que recuerda a los smartphone Nexus anteriores.

 

En cuanto a botones, solo encontramos el de volumen de una pieza y el de encendido, en el canto superior derecho, donde se encuentra también en la mayoría de los smartphones. Conectores hay dos: mini jack de 3,5 milímetros para cascos y microUSB para conectar al ordenador y cargar. La microSIM se inserta en una ranura de idéntica forma a como se hace en el iPhone, el HTC One X o el Nokia Lumia 920.

 

Una pena que no haya también una ranura microHDMI para ver contenidos de Google Play en la televisión. Aunque no es algo que suelan llevar la mayoría de los móviles, sí que lo tiene el Nexus 10 y no nos habría importado disponer de este puerto en el nuevo smartphone de Google. Afortunadamente, con un cable adecuado podemos utilizar el puerto microUSB también como salida de vídeo.

 

 

El resultado de este trabajo de diseño es un dispositivo muy agradable de sostener y manejar, además de resultar muy cómodo de meter, sacar y llevar en el bolsillo. A esto contribuyen sus dos lados de cristal. Esta es una diferencia importante entre este terminal y los tablets Nexus diseñados por Asus y Samsung, que tienen la parte posterior de goma. El motivo es que mientras que el Nexus 4 tiene que estar constantemente saliendo y entrando de bolsillos, los tablets están más pensados para ser sostenidos con dos manos y descansar apoyados en superficies como mesas. Nos gusta este rasgo característico del Nexus 4.

 

La pantalla True HD IPS Plus, touchscreen capacitiva de 16 millones de colores tiene un tamaño de 4.7 pulgadas y una resolución de 1280 x 768 píxeles. Como puerta de entrada que es al sistema operativo, LG no ha descuidado su calidad y todo se ve con gran viveza y definición. Su densidad de puntos por pulgada (318) supera a la del HTC One X+ (312), pero no a la del iPhone 5 (326), por ejemplo. El rey en este terreno sigue siendo el Xperia S de Sony, con 342 ppp y una calidad de colores e iluminación a casi toda la competencia.

 

Uno de los puntos fuertes del Nexus 4 es su potencia, gracias al chipset APQ8064 Snapdragon de Qualcomm, que cuenta con una CPU Krait de cuatro núcleos a 1.5 GHz y una GPU Adreno 320, con 2 GB de RAM. El procesador es ligeramente menos potente que el del Galaxy Note II y algo superior al HTC One X+, pero el resultado está en la línea de ambos. El funcionamiento del sistema operativo, Android 4.2, es totalmente fluido y rápido. Ni una pega se le puede poner en ese sentido.

 

Los juegos también van realmente bien en el Nexus 4, aunque lamentablemente son inevitables fallos gráficos en ellos. No es un problema del móvil, que los lanza y carga rápidamente, sino del propio desarrollo de los juegos, que rara vez están totalmente optimizados para sacar partido a los mejores procesadores. Este buen rendimiento de los juegos, unido a la estupenda pantalla y mejor diseño del Nexus 4, lo hacen más que recomendable para un usuario avanzado de Android e interesado en los juegos.

 

 

Llegamos en este punto a una de las características más peligrosas de un smartphone: la batería. Con 2.100 mAh, el Nexus 4 se mueve en la línea de los mejores terminales del mercado, aunque no llega a aguantar tanto como la del iPhone o la del HTC One X. Sin embargo, la diferencia no es muy acusada. Un uso constante de redes sociales, navegación web, envío de emails o uso videojuegos puede hacer que nos ventilemos la batería del terminal de LG y Google en unas 6 horas.

 

Con un uso tan intenso como al que sometemos a los terminales en nuestras pruebas, esto es, utilizarlos casi constantemente durante todo el rato, esta es la duración aproximada de otros como el Samsung Galaxy S III. Sin embargo, a la mayoría de los usuarios el terminal les podrá aguantar todo el día. Eso sí, como siempre no viene mal llevar un cargador encima o tener un microUSB en el trabajo si no queremos quedarnos tirados. Porque eso, como sabéis, amigos usuarios de smartphones, adictos a la conectividad y los videojuegos, suele ocurrir (excepto con el Samsung Galaxy Note II, que es un auténtico titán en este punto).

 

Tampoco hay que dejar de lado el espacio de memoria interna, que en muchos casos puede ser un quebradero de cabeza si somos unos usuarios muy activos, acostumbrados a descargar archivos de gran tamaño, como videojuegos. El Nexus 4 ofrece dos posibilidades: 8 (299 euros) y 16 GB (349 euros).

 

El primer tamaño se nos queda un poco corto, teniendo en cuenta que gran parte de la memoria ya se llena con el sistema operativo y otros archivos, por lo que hay poco espacio real para descargar contenidos. 16 GB son más recomendables y teniendo en cuenta que el iPhone 5 de Apple de este tamaño cuesta 669 euros, la diferencia de precio es más que notable. 320 euros cuesta más el iPhone 5 que el smartphone de Google y LG con la misma memoria interna. Eso sí, es una lástima que de momento no haya versiones del Nexus 4 de 32 o de incluso 64 GB.

 

 

Para terminar, no queríamos dejar de comentar la cámara, cuyos resultados dejan algo que desear en comparación con los grandes smartphones de Samsung, HTC o Sony, Y ya no hablemos del Nokia Lumia 920 con su óptica Carl Zeiss y tecnología PureView. Cumple con las necesidades del día a día, pero no ofrece unos resultados extraordinarios y la calidad se resiente especialmente cuando las condiciones de luz empeoran y el ruido se hace más que patente. Eso sí, gracias a Android 4.2 cuenta con la genial función Photo Sphere, además de panorámicas, que permite tomar estupendas fotos de 360 grados de forma similar a lo que permite PhotoSynth de Microsoft. Funciona bien, ofrece unos resultados estupendos y da gusto que venga integrada en la cámara del sistema operativo.

Conclusión

El Nexus 4 no viene a revolucionar ningún aspecto técnico o de diseño del sector de la telefonía móvil, aunque lo que ofrece alcanza un gran nivel, sobresaliente en algunos aspectos y de aprobado en otros. Su potencia es digna de mención, también nos ha gustado su diseño y la pantalla tampoco está nada mal. Tendría que mejorar la cámara, superior en otros smartphones, y la batería, aunque este punto está más en la línea de la mayoría de los grandes que por debajo.

 

El rendimiento de los juegos y, especialmente, Android 4.2 es más que correcto. Su precio sí es una revolución. No podemos hacer otra cosa que recomendaros este smartphone, si conseguís haceros con uno en la web de Google, pues literalmente, han volado debido a su competitivo precio.

 

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