Reportaje

Day of the Tentacle, sus 15 mejores momentos

Por Clara Castaño Ruiz
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En los mejores momentos de Day of the Tentacle nos unimos a un Nerd, una estudiante de medicina y un amante del heavy metal, en su lucha por salvar al mundo de los malvados planes de un tentáculo morado y un doctor adicto al café. Bienvenidos a la mansión más moderna y terrorífica de los años 90.

Day of the Tentacle, Maniac Mansion 2, o El Día del tentáculo (como se conoce en España), tendrá próximamente una remasterización en PS4, PS Vita y PC. La historia del tentáculo morado que quiere conquistar el mundo nos ha dejado grandes momentos en la historia de las aventuras gráficas y los videojuegos. Tras repasar los mejores momentos de Monkey Island, queremos rendir nuestro pequeño homenaje al juego creado por Dave Grossman y Tim Schafer que llegó a nuestros ordenadores en el lejano 1993.

El Día del tentáculo empieza varios años después de los eventos transcurridos en Maniac Mansion y, de los seis personajes que aparecían en el juego de 1989, sólo Bernard Bernoulli regresa. Nuestro objetivo es impedir el fin de la humanidad. Para ello, debemos regresar a la terrorífica mansión de la familia Edison e impedir que Púrpura, el tentáculo morado más molón de los videojuegos, ingiera unas aguas envenenadas con una toxina. Para evitarlo, debemos viajar en el tiempo con unas curiosas maquinas inventadas por el Dr.Edison. Pero, algo sale mal, y la misión se complica más de la cuenta. Nuestros objetivos serán, por orden de prioridades: encontrar alimentación para las maquinas del tiempo, salvar el mundo y salir pitando de la mansión de los Edison. ¡Rápido, no hay tiempo que perder!

15. Objetos que no sirven para nada

Como buena aventura gráfica que es, en  Day of the Tentacle tendremos que utilizar un montón de objetos para resolver puzzles y así poder continuar en la aventura. En la mansión de los Edison se pueden recopilar diferentes objetos, aunque algunos de ellos no sirven para nada, sólo para ocupar espacio en nuestro inventario. Era la divertida forma que tenía LucasArts de decirnos que hiciéramos limpieza en casa.

14. Amor a Star Wars, Sam & Max y Monkey Island

LucasArts tiene una debilidad en sus aventuras, hacer referencias a sus anteriores y futuros juegos y, además, meter objetos, frases y guiños a Star Wars. En 1993, se cumplían 10 años desde el estreno del episodio VI, pero la saga galáctica seguía muy en boga. ¿Pero cuándo ha dejado de estarlo?  En la mansión de los Edison hay un retrato de Max, el conejo policía que protagonizaría la siguiente aventura gráfica de LucasArts. Además, en el canal de la Teletienda en el que venden el diamante que necesitamos para las maquinas del tiempo, tenemos que llamar al número 1-800-STAR-WARS, en el despacho del Dr.Fred hay un calendario de Darth Vader y en la habitación del presente del tentáculo verde nos podemos encontrar con un casco de un Stormtrooper. 

Por último, también hallamos tres referencias a Monkey Island: al hablar por primera vez con la enfermera Edna, la conversación nos da la opción de decir que Bernard se llama Threepwood; la segunda la encontramos al hablar con el descendiente de Benjamin Franklin, quién le dice a Bernard: “Mi esposa dice que me parezco al Pirata Fantasma LeChuck” y, la tercera, y que no podía faltar, los tres personajes le dicen al tentáculo morado: “¡Mira detrás de ti, un mono de tres cabezas!

13. Portadas de periódicos

Para que no perdamos detalle de las fechorías que va haciendo en el presente Púrpura, a medida que va pasando el tiempo nos van apareciendo en pantalla distintas portadas de periódicos. ¡Tenemos que darnos prisa, el tentáculo morado no puede dominar el mundo!

12. Dos juegos en uno

¿Un juego dentro de otro juego? En El día del tentáculo podemos jugar a Maniac Mansion si acudimos a la habitación de Ed en el presente y hacemos click en el ordenador. De esta forma, podemos pasarnos al completo el primer juego desarrollado por LucasArts y que nos metía en la piel de Dave, un adolescente que tiene que rescatar a su novia Sandy de las fauces del Dr. Fred. El juego era una parodia de las películas de terror de serie B. Las horas de juego entre Day of the tentacle y Maniac Mansion eran interminables.

11. Ayudando a la delincuencia

Pero qué inocente es nuestro amigo Bernard. A las afueras de la mansión se encuentra con un ladrón de coches que está apalancando la puerta de un vehículo. El nerd, curiosamente, se ha encontrado las llaves de un coche y se cree que son del ladrón por lo que decide dárselas. Al menos, se lleva algo a cambio, una palanca que nos servirá para reventar una máquina de refrescos y encontrar miles de monedas de diferentes épocas.

10. Oozo el payaso

Para quién alguna vez le haya querido pegar un puñetazo a un payaso, ya fuera porque le tenía miedo o por cansino, este será uno de sus mejores momentos de Day of the Tentacle. En uno de los salones de la mansión del presente está el payaso hinchable Oozo, debemos terminar con él para conseguir su mecanismo de la risa. Qué satisfacción verle desinflarse.

9. Un aliado roedor

¡Cuánto juego han dado los hámster en Maniac Mansion! En el primer juego, ya podíamos hacerle alguna jugarreta al animalito de Ed Edison, os suena un microondas y un ding, pobre. Y, en Day of the Tentacle, vuelve a ser protagonista. Para resolver uno de los puzzles, le haremos viajar por el tiempo. Bon voyage, hámster.

8. Aspiradoras para todos

Ya os hemos dicho que las acciones que tomamos en el juego pueden tener consecuencias. Pues, una de ellas, es incluir una enmienda en la constitución de los Estados Unidos para que no haya ningún hogar norteamericano sin un aspiradora en el sótano, y dicho y hecho: aprobado y casa limpias como los chorros del oro.

7. La cometa de Benjamin Franklin

Una de las mejores cosas de viajar al pasado es encontrarse con personajes ilustres. En El día del tentáculo nos cruzamos con los padres fundadores de América y con Benjamin Franklin. El científico está empeñado en hacer volar una cometa y, lo logrará con nuestra ayuda, pero tendrá algún que otro daño colateral en forma de rayo y electrocutón.

6. Un capuccino delicioso para el Dr.Fred

El doctor Fred es bastante adicto al café y en un momento determinado debemos prepararle una combinación muy especial de café y café descafeinado para que se convierta en sonámbulo y vaya a abrir la caja fuerte. Es el momento perfecto para memorizar los números secretos aunque, para conseguirlos, tendremos que hacer alguna tarea más en la mansión. No todo iba a ser sencillo.

5. Grupo de rock del Tentáculo verde

Nuestro aliado tentáculo en el juego, Verde, es todo un amante de la música. Incluso, tiene un grupo de rock que se llama Green T and the Sushi Splatters. Si vamos a su habitación y encendemos el estéreo, podemos escuchar una de sus canciones, y no suena nada mal. Además, si volcamos el altavoz y lo ponemos contra el suelo, es posible resolver uno de los puzzles de Day of the tentacle. La banda sonora del juego fue compuesta por Clint Bajakian, Michael Land y Peter McConnell. Aquí podéis escuchar una de sus canciones.

4. Un disfraz de tentáculo

Laverne tiene que pasar inadvertida entre el grupo de tentáculos que ahora gobiernan la mansión y así podrá participar en un concurso especial. Para lograrlo, se las tendrá que ingeniar para robar la bandera que hay en el tejado de la mansión y así disfrazarse de tentáculo rojiblanco. Gracias a algunos objetos que Bernard le envía desde el presente lo conseguirá y a partir de ese momento se moverá sin problemas por el hogar de los Edison en el futuro.

3. Viajes por el tiempo

Cómo mola viajar en el tiempo. Aunque, claro, mejor hacerlo tranquilamente y no a lo loco como los protagonistas de El Día del tentáculo. El Dr. Edison ha inventado unas extrañas máquinas del tiempo en forma de... ¡letrina! Las conocemos como las Cron-O-Letrinas y son, básicamente, unos váteres portátiles que permiten viajar a distintas épocas. El plan es perfecto, trasladarse al momento justo en el que toda la movida empezó. El problema es que nuestros personajes acabarán en distintas épocas de la historia: Bernard se quedará en el presente, Hoagie acabará en la época de la Revolución Americana, antes de que se firmara la constitución de Estados Unidos y Laverne, doscientos años después de comenzar la misión. Una época en la que los tentáculos morados dominan el planeta Tierra.

2. Una pandilla de aupa con voz propia

Bernard, Hoagie y Laverne son la extraña pandilla que protagoniza el Día del tentáculo. Bernard, era un viejo conocido del juego original, Maniac Mansion. El típico friki de los 90 con gafotas y pantalones por la axilas, que se hacía acompañar de Laverne, una estudiante aspirante a médico, aunque yo no pondría mi salud en sus manos, y Hoagie, un flipado del metal. Por primera vez en un juego de LucasArts, los personajes tienen voz, eso sí, en inglés. Son totalmente diferentes entre si, pero se compaginan a las mil maravillas y quedarán para el recuerdo de las aventuras gráficas.

 

Por cierto, ¿Bernard no os recuerda un poco al personaje de Steve Urkel en Cosas de Casa?

 

1. Voy a conquistar el mundo

Púrpura, un viejo conocido de Maniac Mansion, se convierte en el desencadenante de la acción en Day of the Tentacle. Tras beber un lodo tóxico, se vuelve un ser despiadado con deseos de conquistar y someter el mundo. La intro del juego, protagonizada por el tentáculo morado, es una de las más recordadas de las aventuras gráficas.

Este ha sido nuestro pequeño recuerdo a El Día del tentáculo, para muchos, la mejor aventura gráfica de LucasArts en los 90, para otros de las mejores. Y, como siempre os decimos, ¿cuáles son vuestros mejores momentos del juego? Compartidlos con nosotros y, si podemos, trataremos de añadirlos más adelante. Hasta pronto, nerds amigos.

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