Reportaje

¡Feliz día de Star Wars! Repasamos lo mejor y lo peor de la saga

Por Daniel Quesada
-

Hoy, 4 de mayo, es el día de Star Wars, gracias al juego de palabras "May the Forth be with you" (El 4 de mayo te acompaña/que la fuerza te acompañe). Lo celebramos recuperando con vosotros los grandes momentos de la saga galáctica, para bien y para mal.

¡Que la Fuerza te acompañe! Hoy, 4 de mayo, es el día no oficial de Star Wars, así que hemos decidido prepararos un contenido muy especial. Diferentes miembros de la redacción han escogido los que, para ellos, son el mejor y el peor momento de Star Wars, ya sean de las películas, los videojuegos, los cómics... Por supuesto, os esperan spoilers a continuación, así que proceded por vuestra cuenta y riesgo...

Os invitamos a que vosotros también propongáis vuestros "momentazos" en los comentarios de aquí abajo, para que entre todos formemos un Consejo Jedi en el que homenajear este universo de George Lucas durante un día. Así, la espera para el Episodio VII se os hará más ligera...

Según David Martínez

  • El mejor momento:

La Sagrada Trilogía ha formado parte de mi educación. Crecí viendo las películas una y otra vez, coleccionando las figuras (que todavía tengo en casa) y jugando todas las adaptaciones que podía. Con el tiempo, tuve la suerte de visitar el Rancho Skywalker en Marin County, las oficinas de Lucasfilm en San Francisco, y conocer a Hayden Christiansen (Anakin Skywalker), Anthony Daniels (C3PO), Samuel L. Jackson (Mace Windu), Kenny Baker (R2D2), Ray Park (Darth Maul), Peter Mayhew (Chewbacca), Femi Taylor (Oola) y Tim Rose (Ackbar) y Rick McCallum, el productor, en diferentes ocasiones... y terminé con un par de tatuajes de Darth Vader y Boba Fett.

Así que como comprenderéis resulta muy difícil encontrar un momento favorito. Pero como esto trata de recuerdos y no de lógica cinematográfica, tendría que quedarme con la batalla de Hoth entre los Snowspeeder y los ATAT imperiales. Pero no el momento en que Luke es derribado, ni el uso del cable de arrastre para tumbar el acorazado, sino los primeros instantes, en que los Snowtrooper y sus "tanques" siembran la destrucción entre los soldados de la Alianza Rebelde. Aún hoy se me ponen los pelos de punta con sólo recordarlo. Mi segunda opción sería el momento en que Darth Vader desembarca en la Estrella de la Muerte al ritmo de la marcha imperial... pero dos no valen ¿verdad? 

  • El peor momento:

Contra todo pronóstico no voy a poner nada de la nueva trilogía, ni siquiera que Han disparó primero en la cantina de Mos Eisley en el enfrentamiento contra Greedo (que lo sabe todo el mundo) o el Star Wars Holiday Special, que merece un artículo entero. En mi opinión hay algo más grave ¡en la trilogía original! Ocurre durante la batalla de Endor, cuando las tropas imperiales están siendo machacadas -inexplicablemente- por un puñado de rebeldes acompañados de los Ewoks. Chewbacca (que ya se ha salido un poco de su personaje cayendo en una burda trampa Ewok) se lanza sobre un ATST imperial, agarrado a una liana y profiriendo... el grito de Tarzán. No entiendo a qué viene esta referencia a las películas clásicas, ni por qué me "repatea" tanto, pero es el peor momento de la saga sin ninguna duda. Peor que los Midiclorianos.


Según Álvaro Alonso

  • El mejor momento:

Lo confieso: a pesar de amar por encima de todas las cosas las películas de Star Wars (Episodios I, II y III incluidos) mi momento favorito no está en ellas. No, mi momento favorito se encuentra en uno de los muchos videojuegos basados en este gigantesco universo, pero no en uno cualquiera: en el mejor videojuego de Star Wars creado hasta la fecha. Hablo, como no podía ser de otra manera, de Star Wars: Caballeros de la Antigua República, más conocido como KOTOR. Nuestro papel en el juego es el de un mindundi que por obra y gracia de la Fuerza acaba convertido en Jedi, un tipo normal y corriente, el típico héroe cuya repercusión en la historia suele ser más bien nimia. Pero cerca del ecuador del título sucede algo totalmente inesperado, una revelación que hizo soltar el mando de asombro a más de uno y que recuerdo también como uno de los mayores WTF de la historia de los videojuegos: nuestro protagonista no es ningún mindundi... Es Darth Revan, probablemente el Caballero Jedi más poderoso de todo el Universo Expandido.

Tras ser arrastrado al Lado Oscuro por el Emperador Sith, fue traicionado por su alumno Darth Malak y dado por muerto. Revan sobrevivió al ataque, pero no salió ileso: la amnesia hizo estragos en su mente y le hizo olvidar todo su pasado. La Orden Jedi, con Bastila al frente, aprovechó la situación para "reescribir" la identidad de Revan y ponerle de nuevo al servicio de la luz... Pero KOTOR no deja de ser un juego de Bioware (Mass Effect), por lo que, si la galaxia se salvaba o se sumía en las tinieblas dependía enteramente de nuestras acciones. Este giro de guion elevó el carácter épico del personaje por encima de 9000, y se convirtió inmediatamente en mi "momento Star Wars".

  • El peor momento:

Una imagen vale más que mil palabras.


Según Jesús Delgado

  • El mejor momento:

¡Jolines! ¿Por qué me ponéis siempre en estos bretes? Sabéis lo que me gusta esta Saga y aún así me preguntáis. En fin, allá vamos.

En casa, la verdad es que tenemos muchos momentos favoritos y nos es difícil decir cuál es más memorable respecto a los demás. Uno, posiblemente de los más épicos, es durante el Episodio IV: Una Nueva Esperanza, durante la Batalla de Yavin. La secuencia del rescate de Luke por parte de Han Solo (algo inesperado en la época) y la consiguiente destrucción de la Estrella de la Muerte.

Ahora bien, si a mi me preguntáis cuál es mi escena preferida, únicamente diré una frase:"No, yo soy tu padre (Chanchanchanchanchanchan-chanchanchan)". El momento en el que Darth Vader (David Prowse/James Earl Jones) le confiesa a Luke Skywalker (Mark Hamill) que en realidad bajo su máscara se esconde lo que queda deAnakin Skywalker no es sólo espectacular, sino también marca el verdadero punto de inflexión de toda la Saga. Mítica y más dramática escena de El Imperio Contraataca, este momento es posiblemente el más conocido de las seis películas, y uno de los más icónicos

  • El peor momento:

Mira que Jar Jar Binks nos lo ha puesto fácil, al igual que los Ewoks, pero ni uno ni los otros son los que me han regalado los momentos más bochornosos. Si el mejor momento de la saga Star Wars se lo debo a Darth Vader (y es que en casa somos del Imperio), posiblemente los peores se los debo a su alter ego, Anakin Skywalker.

Y no, no me refiero al pasteleo Padme/Anakin. Que si "Eres un ángel" o "tengo algo que me crece" (o como diablos lo dijera, que daba también mucha risa). El peor momento me lo regaló el Anakin infante a bordo de un caza de Naboo, destruyendo él solo una estación espacial, sin tener ningún tipo de formación en pilotaje de naves. Que una cosa son vainas  y otra cosa cazas espaciales; no es lo mismo pilotar un ferrari que un F16. Pero bueno, con decir que el Episodio I es para niños lo arreglamos todo, empezando por inconsistencias argumentales y acabando las mentiras de Obi-Wan Kenobi en la vieja trilogia...


Según Daniel Quesada

  • El mejor momento

Esto quizá me haga ganar algún enemigo, pero voy a rescatar un momento del Episodio III. Es justo después de uno un tanto cutre: después de que Obi Wan remate a Anakin por la "ventaja de la altura" (eso es lo cutre), llegan unos segundos verdaderamente dramáticos, que suponen el verdadero nexo entre la antigua y la nueva trilogía. Un Anakin absolutamente cegado por el odio y el dolor agoniza mientras su cuerpo se deforma y culpa de todo a Obi Wan, un Obi Wan que, entre lágrimas, le reprocha que él iba a ser el elegido, iba a ser el que trajera el equilibrio a la Fuerza.

Nosotros sabíamos que, al final, acabaría siéndolo, pero sentimos pena, después de mucho tiempo, por un sith que minutos atrás había acabado con la vida de niños. Una escena que, solo con recordarla, me pone los pelos de punta. Para mí, uno de los pocos chispazos de genialidad de George Lucas en la nueva trilogía.

  • El peor momento

El peor momento no sale exactamente en ninguna parte... Y sale un poco en todos lados. Para mí, el peor momento es ese en el que a George Lucas se le ocurrió que molaría remasterizar la trilogía original y meterle nuevos efectos por ordenador para "mejorarla". Soy defensor de que el autor haga lo que quiera con su obra. A fin de cuentas, es más de George Lucas que de nadie. Sin embargo, creo que todos los cambios fueron más un ejercicio de horterismo y del flipe de la época por los gráficos por ordenador.

El problema es que, lo que entonces podía parecer insuperable, con el tiempo se ve bastante cutre mientras que, irónicamente, los efectos artesanales de los 70 y 80 han aguantado el tipo satisfactoriamente. Esto sirvió para intentar arrojar luz sobre asuntos que era mejor dejar sin explicar (¿Han disparó primero?) y, a la postre, provocó que muchos fans perdieran algo de respeto hacia esas historias. Si es que, muchas veces, lo "artesano" es mejor...


Según Alberto Lloret

  • El mejor momento

Como treintañero-casi-cuarentón, y como la gran mayoría de mi generación, he crecido "en tiempo real" con la saga galáctica. Gracias a mis hermanos incluso tuve la suerte de ver alguna en el cine, el día del estreno, y aún recuerdo las sensaciones de estar ante algo único e irrepetible. Por eso, quedarse con un único momento es como elegir si quieres más a tu padre o a tu madre -en una situación normal, no hay respuesta posible-. Muchos recuerdos incluso no están asociados a las películas, como por ejemplo, levantarme un 6 de enero y tener un gran surtido de muñecos y naves (que aún conservo) esperando a ser abiertas. Sin duda, uno de los días de reyes más felices que recuerdo.

Pero si me tengo que quedar con un único "momento"... pues me quedo con "El Imperio Contraataca". Me parece la película más redonda de toda la saga y, además, la que más me marcó por varias razones. La vi en el cine y pensad por un momento en su final, tan "durete", tan abierto y con tantos frentes abiertos. Y ahora pensar en una época en la que no había Internet, en la que hubo que esperar 3 largos años para conocer el desenlace, sin apenas información (salvo la que daban las revistas de cine de la época). Pero, si me obligan a escoger un único momento, por encima del propio final, me quedo con la despedida de Leia y Han Solo antes de ser congelado en carbonita. Solo estas dos frases de Leia y Han

-Te amo
-Lo sé

son capaces de emocionar al más pintado, y más con la inimitable partitura de John Williams de fondo. Si, puede que sea el momento más "ñoño" de esta lista, pero es que en el fondo soy un romántico, aunque no lo parezca...

  • El peor momento

Sé que no voy a ser excesivamente original, pero en mi caso es la trilogía moderna ENTERA. Ninguno de los tres episodios se salva y para mi son una aberración en todos los sentidos posibles. Podría empezar hablando del abuso de los efectos digitales, que dejan un universo más artificial, irreal y menos creíble que la artesanal atmósfera de las primeras películas, pasando por unos personajes sin carisma (¿Mace Windu? ¿conde Dooku?), guiones insulsos y, en general, mucho ruido y pocas nueces. Pero si me tengo que quedar con una única escena, la que me provoca la arcada más sonora está en el Episodio II. Lucas ya debía chochear a la hora de escribir las escenas de romance entre Anakin y Amidala, porque la secuencia en el prado casi más parece propia de la etapa del pavo-jedi que de una escena romántica seria. ¿Y qué me decís de Anakin montado en el torete alien? Lo dicho, un ridículo MONUMENTAL. Casi tan nefasto como la venta y posterior cierre de LucasArts. ¿Dónde está mi esperado Star Wars 1313?


Según Javi Abad

  • El mejor momento

Voy en la línea de lo que ha dicho Alberto justo aquí arriba, pero con la "ventaja" de que yo soy más viejo (ejem). Tanto, que puedo presumir de haber ido a ver La Guerra de las Galaxias en el cine ¡¡el día de su estreno!! La verdad es que soy tan poco mitómano que hasta que me propusieron escribir estas líneas no había caído en la cuenta, pero a partir de ahora lo mencionaré cuando quiera impresionar a una chica.

Yo era un crío allá por el año 77 y tengo un recuerdo difuso de aquello, pero sí os puedo confesar cómo logramos unas entradas que estaban más cotizadas que las de la próxima final de la Champions: una tía de mi padre trabajaba de taquillera en un cine de la calle Fuencarral de Madrid, y digamos que hizo las "gestiones" para que a nosotros no nos faltasen. No retengo en la memoria ninguna imagen dentro del cine, pero sí me acuerdo perfectamente de lo emocionado que iba junto a mi padre, mi hermano y un vecino que también se apuntó (hasta ahí llegaba la mano de mi tía) mientras caminábamos hacia el cine. Esa alfombra roja particular es, sin duda, mi mejor momento.

  • El peor momento

No seré yo quien se prive de decir que las tres películas modernas me han parecido un tostón del primer al último minuto, pero como aquí hablamos de momentos, voy a quedarme con el final de El Imperio Contraataca, que es mi película favorita de la saga. ¿Por qué lo elijo entonces? Pues porque siguiendo el relato que comenzé antes, os podéis imaginar lo flipado que salí de ver La Guerra de las Galaxias y lo que volví a disfrutar viendo la segunda entrega (aunque ha sido al verla otra vez de mayor cuando he descubierto que está por encima de las demás). Me gustó tanto, que no me podía creer que dejaran un final tan abierto. ¿Han Solo congelado en carbonita? ¿Luke Skywalker malherido?

Tener que esperar varios años para saber cómo continuaba es lo que en aquel entonces se conocía como una verdadera putada (con perdón). Años más tarde aprendí que en el argot cinematográfico se le llama cliffhanger, pero me siguió pareciendo igual de mal.


Según Manuel del Campo

  • El mejor momento

Al igual que Javier Abad (nacimos el mismo año con pocos días de diferencia) tuve la inmensa suerte de asistir al estreno en cines en 1977 de una película inolvidable, de la que una tía mía hablaba maravillas porque "salían dos personajes peleando con unas espadas láser que daba gusto verlas". Fue en el Real Cinema, de Madrid. Mis expectativas (altísimas) fueron ampliamente superadas. Como le sucedió a millones de personas, aquella experiencia cinematográfica fue "casi una experiencia religiosa" (como diría aquel...) y cuando salí del cine era otro. 20 años después, cuando volvieron a reestrenar en los cines la primera película con motivo del 20 aniversario, viendo esas letras aparecer y desaparecer en la profundidad de la pantalla, con esos acordes de Williams y el superdestructor interminable invadiendo toda la sala, volví a sentir exactamente lo mismo, como si una "fuerza" inexplicable me teletransportara en el tiempo y me llevará de nuevo a 1977... así que, mi mejor momento lo situaría en el mismísimo comienzo, con esa impagable intro (Hace mucho tiempo, en una galaxia muy, muy lejana... ) y lo alargaría a los primeros 30 minutos del Episodio IV, desde el abordaje de la nave rebelde, pasando por la presentación de Vader, Leia y los androides, y acabando con todo el pasaje de Tatooine, porque siempre que he vuelto a revisar el film, ese inicio me abre la puerta a dos horas maravillosamente mágicas.

  • El peor momento

Al igual que mis compañeros, estoy tentado de hacer sangre con la segunda trilogía, pero dado mi respeto reverencial por la saga, voy a mirar hacia otro lado y dejo la estocada fácil para mejor ocasión... Centrándome en la VERDADERA Star Wars (ejem) tengo que admitir que hubo un giro en la historia que me dejó más que desencantado en su momento. Cuando en El Retorno del Jedi se revela que Luke y Leia son hermanos (aunque ya se ve venir desde el anterior episodio) y su potencial romance queda hecho añicos, me indigné y entristecí a partes iguales. Sí, sí, no pongáis esa cara. Por alguna razón, aunque Han me pareciera absolutamente carismático y encantador, yo empaticé profundamente con Luke, y me había hecho a la idea de que acabaría con Leia. Joder, se le vio tan "colado" al principio, cuando la ve por primera vez en el holograma ("¡es preciosa!"), o cuando se presenta quitándose el casco de soldado imperial en el rescate de la Estrella de la Muerte, los dos saltando agarraditos al cable, esos celos de Han en El Imperio Contraataca, ese beso... claro, luego le llegaron al chico enomes responsabilidades y pareció asumir el estrecho parentesco con Leia como si tal cosa... pero yo creo que en el fondo le destrozó el corazón... y no creo que sea el único que lo piense.


Según Raquel Hernández Luján

  • El mejor momento

Claro, está la famosa frase de "Yo soy tu padre", pero a mí me sigue encantando la primera aparición de Darth Vader, mi personaje favorito por excelencia (y de ahí que el momento que más me tocara las narices fuera el que os comento más abajo). Cuando su negra figura se alza por primera vez en la pantalla resulta muy imponente y en muy pocos planos descubrimos su carencia total de empatía mientras contempla una matanza que no le detiene a la hora de buscar su objetivo: recuperar los planos de la Estrella de la Muerte. Lo que más mola es que, la primera vez que lo ves no sabes todavía el por qué de su máscara, y no es hasta El imperio contraataca que logras descubrirlo. Es genial que los guiones se guarden ases en la manga.

  • El peor momento

No sé cuántas veces he reunido a los colegas en mi casa para hacer la salvajada de meternos las seis pelis en un día. Poderse hacer, se puede, pero os aseguro que los momentos más bajos, cantan que no veas cuando haces esta maniobra de cinefilia en vena. El momento de ls Ewoks es siempre el de echar la cabezadita de turno, así que desde luego es uno de ellos. Pero si hablamos del peor momento, ese que me hizo sentir bochorno y que sigo sin encajar, es el núcleo central de la nueva trilogía y es que no hay por dónde coger que Anakin se nos pase al lado oscuro de la fuerza. Que los efectos especiales canten por su falta de conexión con la trilogía original, que haya momentos moñas, que Jar Jar Bings sea directamente asesinable y las carreras sean un poco rollete, que Yoda sea un ninja en la sombra tiene hasta su gracia, todo se perdona, pero que llegue el momento estelar y su sustrato dramático esté cogido con pinzas es imperdonable, ¡estábamos deseando conocer sus motivaciones!


Según Sonia Herranz
  • El mejor momento.

Cuando la vi en el cine por primera vez. Ya se había estrenado en Madrid hacía tiempo: en el cine de mi pueblo las pelis se estrenaban con retraso. La gente que llegaba a la plaza del pueblo en autobús se tiraba por la ventanilla para ponerse antes a la cola. Y eso que era sesión numerada, nunca eran numeradas en El Dalia. Y la peli era todo lo que decían y más. Un auténtica pasada. Salimos del cine disparando láseres con los dedos (zun, zun, zun) y esgrimiendo espadas de sueños (fium, fium) Nunca había visto nada igual. Sólo me lo pasé mejor con El Imperio Contraataca, pero la emoción de la primera...

  • El peor momento.

Esta Navidad, que me he visto las 6 películas del tirón, ya con ojos con de persona mayor, y me he dado cuenta de lo naïf, de lo inocente del guión, de lo absurdo de todas las situaciones. De lo tontos que son los malos, de lo tontos que son los buenos... Supongo que ya lo sabía en el fondo, pero esta pasada Navidad por fin lo he reconocido. Eso sí, nadie me puede quitar lo que disfruté de las pelis en su momento y de lo que significaron para mí. Y eso es lo que importa. La escalera de mi casa está decorada con los pósters de las películas. Por algo será...

Lecturas recomendadas