Gears of War 4
Reportaje

Gears of War 4 - Avance con impresiones desde Gamescom 2016

Por Rafael Aznar
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Hemos podido volver a jugar a Gears of War 4 en la Gamescom 2016 y por ello hemos decidido crear este avance. Coged vuestro lancer porque o contamos cuáles son las impresiones que nos ha dejado nuestra nueva experiencia con el esperado título de Microsoft y The Coalition para Xbox One y PC Windows 10.

Gears of War 4 se ha dejado ver en la Gamescom 2016 con una nueva demo jugable de unos veinte minutos. La nueva entrega de la saga de Microsoft está llamada a ser el mayor baluarte de Xbox One y Windows 10 estas Navidades (sale el 11 de octubre) y nos ha dejado sensaciones encontradas, aunque confiamos mucho en su musculatura.

En la demo, manejábamos a JD Fénix, el hijo del mítico Marcus, que iba acompañado de Del Walker y Kait Díaz. El objetivo era dar con el rastro de Oscar, tío de Kait, para lo cual debíamos avanzar por una serie de caserones ruinosos y una catedral, hasta desembocar en un cementerio y en una estación de tranvía. La atmósfera oscura recuerda, en buena medida, a la de la primera entrega de la saga Gears of War, que marcó un antes y un después en el género de la acción, con su sistema de coberturas.

No es lo único que recuerda a él. Para bien o para mal, la mecánica de GoW 4 es tremendamente continuista. Puede que haya cambiado el estudio de desarrollo, pero, si nos dijeran que esta entrega la ha vuelto a firmar Epic Games, en lugar de The Coalition, nos lo creeríamos. No en vano, no hay que olvidar que, aunque se trata de un estudio de nuevo cuño, su máximo responsable es Rod Fergusson, el que antaño fuera mano derecha de Cliff Bleszinski, padre de la saga, por lo que no es de extrañar la homogeneidad.

A lo largo de la demo, pudimos catar varias de las armas, casi todas viejas conocidas: El Lancer, el Hammerburst, la Gnasher, el Longshot, las granadas de fragmentación, el Mulcher… Sí había un nuevo artilugio, el Buzzkiller, que dispara discos que rebotan, lo cual puede dar mucho juego. El sistema de apuntado y de recarga es el de siempre, con un punto exacto para que las balas sean más potentes, si acertamos, o para que el arma se encasquille, si no estamos hábiles. Lo mismo sucede con el movimiento rígido que caracteriza a los fortachones de la CGO. Lo que sí que hemos notado es que hay muchas coberturas que se vienen abajo con los disparos y que, incluso, hay una serie de incubadoras de vísceras que podemos hacer caer de ciertos techos y que pueden servir como escondite adicional.

Ahora, en vez de Locust, está la llamada Colmena, que, en esencia, viene a ser lo mismo. En la demo, pudimos enfrentarnos a tres tipos de enemigos. En primer lugar, había una especie de larvas que corren a toda velocidad y que son hermanas gemelas de los infames. En segundo lugar, estaban las larvas ya adultas, que emplean rifles y coberturas y que vienen a ser como los Locust. Eso sí, se supone que esas larvas tendrán una tercera transformación en la que se convertirán en una especie de drones acorazados, que se pudieron ver en una demo de hace algunos días y que, al menos en cuanto a diseño, estarían a caballo entre los Locust normales y los Kantus. Finalmente, en la sección final de la demo de Gears of War 4 que jugamos en la Gamescom 2016, aparecían unos escorpiones duros de pelar que sí son totalmente nuevos. Esta vez, no habrá agujeros de la emergencia, pero sí nidos, que vendrán a ser lo mismo. Para evitar que broten decenas de enemigos de ellos, habrá que clausurarlos con una granada de fragmentación.

Quien haya jugado a GoW Judgment, sabrá que una de las claves del juego va a estar, sin duda, en lo que puedan sorprender los enemigos. Esa precuela fue, con diferencia, la entrega más floja de la saga, y buena parte de la culpa la tuvo la casi nula ausencia de jefes, más allá del General Karn y el Berserker, que ni siquiera era inédito. Queremos jefazos que nos vuelvan a poner contra las cuerdas, como RAAM, Skorge, la Reina Locust, el Lambent Brumak, el Leviatán… Imaginamos que, en The Coalition, son muy conscientes de los fallos que se le achacaron a Judgment, y seguro que han tomado nota, aunque, por el momento, no hayan trascendido enemigos finales. Mejor así, para no destripar uno de los mejores elementos de la saga.

Aunque es un aspecto que no ha trascendido mucho, hay que recordar que la campaña de esta entrega sólo tendrá cooperativo para dos jugadores, a pantalla partida u online, lo cual supone volver a los tiempos de las dos primeras entregas, donde sólo manejábamos a Marcus y Dominic. GoW 3 y Judgment ampliaron el espectro a cuatro, pero se ha decidido reducir el número. A priori, el célebre modo Horda sí que debería mantener esa cifra, ideal para jugar en dificultad Locura.

De la demo, nos han gustado mucho un par de aspectos. Por un lado, aunque dista mucho de ser un juego de terror, Gears of War 4 cuenta con una ambientación muy opresiva e, incluso, algún que otro susto. Como contrapunto, hay momentos para el humor entre la nueva terna protagonista, sobre todo a través de la figura de Del Walker, que parece que será el nuevo Cole Train del grupo con sus chascarrillos.

Por ir poniendo el punto final a este avance de Gears of War 4, el apartado técnico, hoy por hoy, tiene luces y sombras. En las escenas de vídeo, el modelado facial de los protagonistas es para quitarse el sombrero, mientras que, a la hora de jugar, los detalles de iluminación son fabulosos, como la linterna del Lancer o los rayos de luz que se cuelan a través de algunos ventanales. Otros aspectos como las gotas de lluvia cayendo sobre las armaduras de los protagonistas también son muy resultones. Sin embargo, queda bastante trabajo por hacer en materia de texturas, sobre todo de los entornos y de la vegetación. Confiamos en que suceda lo mismo que con la beta del multijugador, que era muy floja y, a la postre, se arregló con mucha solvencia.

El 11 de octubre, comprobaremos si JD, Del y Kait son los sucesores que el escuadrón Delta se merece cuando Gears of War 4 se ponga a la venta. Se ha empleado el arma de doble filo de tener una mecánica casi idéntica a la de los anteriores. Eso implica diversión y frenesí a raudales, pero tendrán que ir acompañados de buenos jefes finales, de un desarrollo de niveles variado y de un gran carisma de los protagonistas. Sólo con haber tomado nota de los errores de Judgment, The Coalition, que ya tomó el pulso a la saga con el remake de la primera entrega, tendrá mucho terreno ganado. Si hay un gobierno en el que se pueda confiar (y no miramos a nadie), es el de la Coalición de Gobiernos Ordenados. Sus ‘pateasuelos’ están llamados a ser importantes estas Navidades.

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