Reportaje

La Muerte de Lobezno: Reseña de la despedida del mutante de las garras

Por Jesús Delgado
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La Muerte de Lobezno ya está completamente publicada. El X-men más carismático y rentable ha entonado su canto del cisne de manos de Charles Soule y Steve McNiven, y nosotros pasamos a contaros qué nos ha parecido. 

Las muertes de los superhéroes ya no son algo que debieran de extrañarnos en la industria norteamericana. Después de la muerte de Superman y del Capitán América, y de sus respectivas "resurecciones", ya pocas defunciones quedan que nos puedan sorprender. A saber, Ojo de Halcón y el Hombre Hormiga fueron dos superhéroes que no hace mucho palmaron y ya están de vuelta en la continuidad de Marvel. Y algo parecido pasa con los Robins de Batman, que no parecen querer quedarse en la tumba ni a la de tres. 

Sin embargo, la muerte del personaje que nos ocupa, tiene algo distinto. Y es que el que ha muerto ahora es el personaje inmortal de Marvel por antonomasia. ¿Y cómo matas a lo "inmatable"? Pues a eso mismo han venido a responder el guionista Charles Soule (Thunderbolts, Inhumano) y el dibujante Steve McNiven (Némesis, El Viejo Logan, Civil War) en una colección de cuatro números titulada: La Muerte de Lobezno, que se complementa con varios especiales y spin-offs, de los cuales no entraremos a hablar.

La Muerte de Lobezno se sitúa casi al final del resto de colecciones del mutante de las garras, siendo el colofón a la situación creada hace ya un par de años (al menos), en la que el personaje perdía su mayor poder: su factor curativo, el cual le permitía curar y regenerar prácticamente cualquier herida, siendo virtualmente inmortal. De ahí que su colección entrara en una nueva etapa, evidenciando que Lobezno estaba viviendo su peor momento y caminaba con un píe en la tumba, siendo cuestión de tiempo que acabara muerto. 

¿Pero cómo ejecutan el dúo Soul/McNiven este obituario? ¿Se trata una historia del héroe a la altura del cómic Lobezno: Origen o de un tebeo más, de relleno, prescindible del todo salvo que estés enganchado a las series mutantes? La respuesta, a continuación. 

Un final comercial para un personaje comercial

Alguien una vez dijo, dicen por ahí que fue Stan Lee: "Todos queremos ser Lobezno, pero en realidad somos más como Peter Parker". Y un poco de eso le pasa a este cómic. Pretende ser algo tan sonado como la Muerte de Superman o la del Capitán América al final de Civil War, pero adolece de verdadera falta de epicidad. 

La Muerte de Lobezno es algo que se venía anunciando desde hace tiempo, vaticinando que iba a ser un terremoto, que su final iba a ser algo sonado... pero ni ha sido ni lo uno ni lo otro. La historia de Soule nos lleva a través de un repaso a los personajes "más importantes" del entorno del mutante de las garras, haciendo un recorrido sus localizaciones preferidas y sus amigos y enemigos tradicionales y que acaba, prácticamente en su "cuna" (ya entenderéis a qué nos referimos cuando lo leaís).  

Al final, la la historia nos deja como al principio. Pretende ser la última gran avetura de Lobezno, pero solo sirve como su equivalente a su recopilatorio "Grandes Éxitos" con cameos continúos, que se queda en un constructo bastan pobre que solo sacará una lagrimita a los fans acérrimos del personaje.

Ahora bien, como viene siendo habitual en las última "obras grandes" de los X-men, la ilustración compensa de sobra la probeza argumental y la falta de novedades en los héroes más sobreexplotados de Marvel. Steve McNiven nos regala un trabajo impresionante, con una cuidada selección de planos y composiciones hermosísimas. Y su virtuisimo no se reduce a ésto. Ya hablemos de proporciones, expresión corporal y facial de personajes o de la naturalidad en los movimientos de sus ilustraciones, estamos ante una autentica obra de arte.

En gran medida, no obstante, esta riqueza que nos regala McNiven se la debemos al trabajo conjunto de Justin Ponsor, su colorista, y el entintado de Jay Leistein, los cuales rematan su trabajo haciendo que alcance una cotas excepcionales de calidad para un cómic de "superhéroes". Los colores y el acabado final hacen que la obra pueda compararse en lo referente a ilustración final a cualquiera de las mejores novelas gráficas de la Casa de las Ideas. 

En resumidas cuentas, La Muerte de Lobezno no es gran cosa como historia. Se trata de una droga muy dura para los adictos a las series mutantes, y en especial de los fanboys que defienden Wolverine a capa y espada. Ahora bien, el trabajo de ilustración ya de por sí la hace merecedora de su adquisición, sino su lectura. 

La Muerte de Lobezno se ha editado en cuatro cómics separados a lo largo del mes de enero en España. El precio de su primer número es de 2,95 euros, siendo de 2,50 euros las sucesivas entregas. Su lectura puede compatibilizarse con un quinto número que recoge el one-shot: Life after Logan (La Vida después de Logan) y los números especiales que Panini irá editando en los próximos meses. 

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