Reportaje

Te adelantamos cómo será Dragon Age II

Por Sergio Gracia
-

Debería comenzar este avance hablando de las grandezas de Bioware. De lo bien que se les da, a Greg Zeschuk y su equipo, esto de hacer videojuegos en general y RPGs en particular. Pero creo que es algo que todos sabemos, así que lo obviaré. De lo que si voy a hablar un poquitín (al menos para ponernos en situación) es de Dragon Age Origins. Este supuso la vuelta de Bioware a los RPG de corte fantástico medieval, después de más de siete años (si no contamos las expansiones de Neverwinter Nights) y, como pudimos comprobar el pasado año, no se les ha olvidado cómo hacer un buen título de estas características.

Ahora están dale que te pego a la segunda parte de uno de los mejores juegos de rol para PC de 2009 (bueno, también salió en consolas... pero no era exactamente lo mismo), por lo que el hype está por las nubes y se nota. En Bioware saben que los fans esperan ansiosos una continuación, igual o mejor que su original, y a pesar de ello se han arriesgado. Se han lanzado a la piscina con unos cuantos cambios bastante remarcables. El lanzamiento de Dragon Age II se espera, si todo sale bien, para principios de marzo de 2011. Pero antes de que os lancéis a reservar vuestra copia (si es que no lo habéis hecho ya) dedicadle unos minutos a este avance, para conocer al detalle cada una de sus claves.

Una década de aventuras

Para Dragon Age II, nuestro avatar será un humano (o humana) conocido como Hawke. Durante los acontecimientos del primer Dragon Age, Hawke vivía en Lothering, pero tuvo que huir hacia el norte para escapar de los engendros. Una vez más, nos espera un arduo camino que nos llevará a convertirnos en uno de los guerreros más importantes del universo Dragon Age. Pero el trayecto no será sencillo, nos esperan un montón de peligros que asumir y misiones que cumplir, obviamente.

Al contrario que en Dragon Age Origins, no podremos elegir raza a la hora de crearnos el personaje. Pero eso no quiere decir que sólo queden humanos en Dragon Age II. Lo que sí podremos seleccionar será nuestra clase. Tendremos la posibilidad de elegir entre guerrero, mago o asesino y, como os imaginaréis, cada una de estas clases tendrá sus pros y contras, así que deberemos complementarnos lo mejor posible con el resto de personajes que se unirán a nuestro grupo de héroes. Podremos importar una partida salvada del primer Dragon Age y, aunque no podamos manejar a nuestro antiguo personaje, sí que cargaremos con las decisiones (y sus repercusiones) tomadas durante la primera aventura.

El guión de Dragon Age II se narrará a lo largo de diez años (aunque el juego no durará tanto, claro...). Durante este periodo conoceremos a fondo a Hawke, el cual, por cierto, ¡tendrá voz! (ya sea hombre o mujer). Este detalle conlleva más implicaciones de las que os podéis imaginar. El trabajo de doblaje de un videojuego es una tarea titánica y muy costosa, es por ello que nuestro camino estará algo más marcado que en Dragon Age Origins. Puede que, a priori, os parezca una idea no del todo positiva, pero, como se suele decir, todo es cuestión del color del cristal con que se mire.

Gracias a tener un desarrollo de la historia más controlada, como en Mass Effect..., también nos encontraremos con un guión mucho más sólido y estable, lleno de grandes momentos que harán las delicias de los más exigentes. Obviamente, aún podremos elegir entre varias respuestas, las cuales tendrán diferentes consecuencias, tanto en el mundo que nos rodea como en nosotros mismos. La interfaz de diálogos, por cierto, se asemejará a la ya vista en otra de las franquicias de Bioware, volvemos a hablar de Mass Effect. Aparecerá una ruleta con hasta seis posibles opciones y, si dejamos el cursor sobre cualquiera de estas respuestas, se nos informará sobre su naturaleza (violenta, sarcástica, provocativa...).

Otro de los elementos que no pueden faltar en un RPG occidental es la evolución del personaje, ¿verdad?. Ganaremos experiencia y niveles al realizar misiones o matar criaturas y aquí llega otro de los cambios más significativos de Dragon Age II, el árbol de habilidades. Para hacernos una idea, el sistema utilizado será más similar a lo visto en juegos como Diablo o World of Warcraft. Es decir, a medida que depositemos puntos en habilidades primarias desbloquearemos otras que dependen de éstas. Podemos, si queremos, retirar puntos de una habilidad aprendida para adjudicárselos a otra que creamos más conveniente.

Curtiéndose en el campo de batalla

Olvida todo lo que aprendiste en el fulgor del combate de Dragon Age Origins. Bioware ha creído oportuno modificar el sistema de combate para Dragon Age II. Ahora cada clase estará ligada a una serie de armas y no podrá usar las que no le correspondan. Digamos que las clases tendrán roles mucho más marcados y diferenciados que en el juego original.

Pero las modificaciones no sólo recaen sobre las clases, sino también en el combate en sí, pues se ha eliminado el auto-ataque en la versión para consolas. Las animaciones también se han remozado. Anteriormente, al dar la orden de atacar a un enemigo alejado (y si el personaje no disponía de armas a distancia) veíamos como se desplazaba, casi arrastrando los pies. Pero en Dragon Age II todo será mucho más fluido, espectacular y gore (incluso los magos podrán disfrutar, viendo a sus enemigos estallar en mil pedazos gracias a uno de sus hechizos).

Diferencias entre PC y consolas

Con Dragon Age Origins ya pudimos ver la buena cantidad de diferencias que existían entre las versiones para PC y consolas. En Dragon Age II volveremos a encontrar algunas variaciones. Aunque, eso sí, en Bioware han querido minimizar todo lo posible las críticas en este sentido. No os alarméis, pues no nos encontraremos grandes variaciones. Además, son más que necesarias para hacer del juego una experiencia increíble, se juegue en la plataforma que se sea.

El primer cambio, tal y como hemos comentado anteriormente, viene con el sistema de combate. La versión de consolas prescindirá del ­auto-ataque, pero, ¿qué es esto? Como muchos sabréis, podemos dar una serie de órdenes a los personajes. Pues bien, una vez se llevan a cabo (usar habilidades, abrir una puerta...) el personaje, en la versión de PC, atacará automáticamente al enemigo más cercano, pero esto no ocurrirá en Xbox 360 o PS3.

Por otra parte, los otros dos cambios de más peso recaen sobre la interfaz (la cual estará adaptada a las diferentes versiones, para hacerla más dinámica e intuitiva) y la cámara. En la versión de PC podremos elevar o bajar el punto de vista. En la de consolas, sin embargo, la cámara estará fijada al hombro del personaje.

Un Dragon Age bien diferente

A estas alturas, ya te habrá quedado claro que Dragon Age II guardará, en cierta medida, similitudes con su predecesor. Pero cuenta con tantas diferencias que tendremos que volver a aprender a jugar. Por el momento, no podemos predecir si estas modificaciones serán para bien o volverán las críticas más salvajes, aunque nos encontramos optimistas y confiamos en el buen hacer de Bioware.

Lecturas recomendadas