Análisis

Análisis de Animal Crossing: Happy Home Designer

Por Laura Gómez
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Versión comentada: 3DS

El fenómeno Animal Crossing generó una fiebre impresionante con New Leaf, pero hacía falta una un spin-off centrado exclusivamente en la decoración que estimulara nuestra creatividad. Spoiler: Nintendo cumple. 

La decoración ha sido siempre un aspecto fundamental en la saga Animal Crossing, y puesto que no son pocos los que disfrutaban pasando horas y horas decorando su casita y trabajando duro para conseguir nuevos muebles y elementos decorativos, se ve que a alguien en Nintendo se le encendió la bombilla y propuso hacer un juego casi exclusivamente centrado en ello. Sea quien fuere el que tuvo la idea, acertó de pleno, pues Animal Crossing: Happy Home Designer es una delicia, no solo para fans de la saga sino también para otros que no hayan recogido un solo melocotón en su vida. 

 

De recolectores a decoradores

No es de extrañar, pues, que lo mejor de Animal Crossing: Happy Home Designer sea todo 
el proceso de decorar casas: mover objetos, crear estampados, visualizar las habitaciones, 
todo es tremendamente intuitivo y ha mejorado mucho con respecto a su inmediato 
antecesor, Animal Crossing: New Leaf. Como nuevo decorador de interiores de la 
inmobiliaria de Tom Nook, tendrás que pasar mucho tiempo dándole vueltas a la interfaz y 
los menús para decorar. Al principio puede costar un poco hacerse a ellos, pero como vas a 
estar jugando bastantes horas, se le pilla el truco más pronto que tarde.


Como otros juegos de la saga, Animal Crossing: Happy Home Designer viene hasta arriba de contenido. No hablamos solo de elementos decorativos, que hay de todo: muebles para el salón, para la cocina, para el cuarto de baño, lámparas para colgar del techo, televisores de plasma para poner en las paredes, minicadenas para poner música y un largo, largo etcétera que incluye material de oficina o de hospital para los edificios públicos que irás construyendo.

 

Una ciudad

Aquí es donde está el grueso del contenido. Animal Crossing: Happy Home Designer te encargará en un primer momento que cumplas las exigencias de tus apasionados clientes de la inmobiliaria. Cada simpático animalito te pedirá que decores su nueva casa conforme a su gusto. A veces, tendrás que poner tú todos los muebles y elementos decorativos, y otras tendrás que empezar a decorar a partir de un par de cosas que ellos ya traen puestas. No es un problema esto último, pues suele ayudar mucho a guiarte para el resto de cosas de la casa. 


Más tarde, los clientes te irán pidiendo que decores los interiores, pero también los exteriores de sus casas, eligiendo cómo será su jardín, qué plantas tendrán, si habrá columpios para sus hijos o piscinas para bañarse en un momento de relax… También es posible decorar la casa en sí por fuera, eligiendo estilos arquitectónicos básicos y colores. Y, por último, podrás asignar roles a los clientes y proponerles trabajos en el pueblo. 

Estos trabajos dependerán de tu trabajo previo creando junto a Canela un montón de edificios públicos y comercios para que el pueblo esté activo. Es una lástima que en Animal Crossing: Happy Home Designer no tengamos un hogar propio a decorar y desde donde lidiar con todos estos asuntos, pues el edificio de la Inmobiliaria Nook será donde vayamos eligiendo clientes, hablando con Canela para hacer edificios y hasta donde nos cambiemos de ropa – la chaqueta roja es obligatoria, que es el emblema del trabajo. 

 

Cubrir sus necesidades


Ese es el gran pero del juego, pero a cambio ganamos el poder decorar y construir casi desde los cimientos los edificios públicos. El primero será una escuela, donde configuraremos el aspecto del aula donde niños y adultos recibirán una educación, pero poco después harás un hospital, que tiene tres habitaciones y es todo un reto; un supermercado, donde los animales irán a comprar sus bienes de primera necesidad; y una cafetería, donde conversarán con sus amigos y vecinos mientras toman un café y un postre casero. Que no se diga que este juego no puede ser cuco, aunque eso dependerá en gran medida de tu talento para dejar cada estancia bonita. 

Esto no es precisamente difícil, pues las opciones de decoración son siempre muy claras. Aunque hay muchos objetos, siempre están caracterizados por un estilo: que si una silla clásica, que si una estantería futurista, que si un escritorio tradicional japonés, etc. Como cada cliente te pedirá algo relacionado con alguno de estos estilos, aunque te cueste crear un entorno perfecto para ti, seguro que harás uno perfecto para cada cliente. 
Ahora bien, cada cliente exige un tiempo.

Ya no es solo cuestión de que puedas tirarte una hora decorando una casa, sino de que también tendrás que hacerles un seguimiento a medida que avanzas en el juego: comprobar que les va bien, hacerte su amigo, quizá redecorar su casa porque se han cansado de cómo luce o darles puestos de trabajo en los edificios del pueblo que has colaborado para crear. Sí, pese a ser un decorador de interiores en una inmobiliaria, tu poder sobre los animales del pueblo parece más propio de un alcalde (guiño, guiño).

 

Ritmo diferente


Es posible que los fans más acérrimos y cabezotas no lleven bien que Animal Crossing: Happy Home Designer no tiene casa y funciona conforme a ritmos distintos a los de New Leaf, por ejemplo; pero negar que es un juego con encanto, con muchas cosas que hacer y con nuevas ideas dentro de la saga será bastante estúpido, sobre todo porque cualquiera que se sumerja en el torbellino decorativo y creativo del juego podrá disfrutar una barbaridad. 


Para cerrar, nos falta hablar de las Tarjetas Amiibo. Aunque no hemos podido probarlas, porque el juego aún no se ha lanzado, su papel en Animal Crossing: Happy Home Designer es bastante importante, pero también opcional. Cada tarjeta, añadirá un nuevo cliente para atender y podrás compartir tus creaciones para dicho animal con otros amigos, de modo que ellos se guarden tu creación en su consola y tu puedas guardarte las suyas. 

Pese a ser una especie de cromos de papel, funcionan como los Amiibo que son figuritas. A muchos, este aspecto del juego puede pareceros polémico, pero nosotros no hemos sentido que nos faltara nada a pesar de no haberlas usado en ningún momento, así que aquí tendréis que juzgar por vosotros mismos si os merece la pena comprar alguna carta o no.

 


Total, que recomendamos Animal Crossing: Happy Home Designer sin ninguna duda. Es un juego entretenido y diferente al resto de la saga y con contenido de sobra para durar horas y horas. ¿Que quizá a largo plazo no sea tan duradero como New Leaf? Posiblemente, pero es que esto es un spin-off: la idea tras este juego no era hacer una secuela, sino algo distinto, y eso lo han conseguido con mucho éxito.

Valoración

Un spin-off que parece poquita cosa pero sorprende cuanto más juegas. Ningún fan debería perdérselo.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

Interfaz intuitiva, decorar es un gusto. El contenido: clientes, edificios públicos, cartas amiibo.

Lo peor

Los que esperen un Animal Crossing de toda la vida pueden decepcionarse un poco.

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