Análisis

Análisis de Curiosity What's Inside the Cube

Por Sergio Gracia
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Peter Molyneux vuelve a dar mucho que hablar con su primer proyecto desde que fundó 22 Cans, un juego que más bien debería de tratarse como experimento a nivel mundial, una experiencia que ya ha enganchado a cientos de miles de personas de todos los países. ¿Qué esconde el cubo?

El de hoy no va a ser un análisis de un juego al uso, la verdad es que no sabemos muy bien dónde encasillar el producto que tenemos entre manos: minijuego, experimento, 'engañabobos'... El caso es que Peter Molyneux, aquel que consiguió maravillarnos con títulos tan innovadores como Populous, Dungeon Keeper, Syndicate o Black & White ha vuelto a hacer de las suyas y, una vez más, está en boca de todos.

Puede que sea una persona 'polémica' y que, en ocasiones, prometa más de lo que puede dar como él mismo ha reconocido, pero lo que es innegable es que se trata de una mente inquieta que siempre busca la forma de sorprender e innovar, uno de los diseñadores que más ha intentado revolucionar la industria de los videojuegos, y con Curiosity What's Inside the Cube lo ha vuelto a hacer.

El juego del cubo

Como hemos dicho al principio, este artículo va a ser un tanto extraño pues el juego en sí lo es. Estamos ante el primero de los 22 'experimentos' de 22Cans, el estudio que fundó Peter Molyneux cuando abandonó Lionhead el pasado mes de marzo, dejando a su antiguo equipo con las últimas pinceladas de Fable The Journey, uno de los títulos más destacables del catálogo de Kinect.

Seguramente muchos de los que ya hayan probado Curiosity se habrán quedado un poco a cuadros, ¿o deberíamos decir 'a cubos'? Lo que nos propone este juego-experimento es colaborar globalmente para alcanzar un objetivo que sólo una persona podrá saborear, un único afortunado que se encuentre 'en el lugar ideal y el momento oportuno', pero dejad que nos expliquemos un poco mejor.

La dinámica de Curiosity What's Inside the Cube es bien sencilla: destruir los pequeños 'cubelets' que conforman las seis caras del cubo principal. Fácil, ¿verdad? Ahora bien, debéis saber que existen, al menos, 60 capas que, en total, reúnen unos 60 billones de cubelets. Vale, puede que en estos momentos haya más de 700.000 jugadores reventando cubitos 'a la vez', pero en los cinco días que tiene el Cubo de vida únicamente se han logrado destruir dos capas. Actualmente se han destruido 256 millones de cubelets.

Bien, ¿y para qué sirve destruir tanto cubito? Os preguntaréis. Lo único que hay que hacer es tocar la pantalla táctil de nuestro smartphone o tablet para ir eliminando las capas poco a poco, cuando una capa es destruida por completo se puede comenzar con la siguiente. No parece muy divertido y, de hecho, aburre rápidamente, pero lo que mantiene a la gente 'al pie del cañón' es la recompensa.

Herramientas para el arte

El destruir cubelets tiene una pequeña recompensa: la obtención de monedas. Su recolección puede ser más o menos efectiva dependiendo de la estrategia que utilicemos, ya sea encadenando cubos destruidos en un tiempo y sin tocar una zona ya eliminada, limpiando toda una pantalla o, sencillamente, aporreando el tablet o smartphone sin ton ni son. El método que más monedas puede reportarnos del tirón, pero también el que más tiempo lleva, es el de destruir todos los cubos de una pantalla.

Con estas monedas accederemos a diferentes herramientas que nos ayudarán a ser más efectivos en la destructiva tarea: petardos, bombas, cinceles... cada uno tiene su efecto, su duración y su coste, en ocasiones tan desorbitado que cuesta creer que alguien pueda llegar a comprarla.

Una de las principales curiosidades es contemplar cómo avanza la destrucción de cada capa. Normalmente se comienza a 'roer' por el centro de cada cara y las esquinas y, cuando la cosa ya está muy avanzada, podemos ver auténticas piezas de arte, murales que guardan todo tipo de mensajes y dibujos. Claro, nosotros no pudimos evitar la tentación y nos sacamos de la manga a los pequeños Space Invaders, ¡quedaron muy chulos durante los 10 minutos que duraron intactos!

¿El fin justifica los medios?

Una buena pregunta que a día de hoy es imposible responder. El motivo por el que tanta gente esté 'enganchada' con algo tan sencillo como romper cubos viene dado, una vez más, por culpa del 'hype'.

Peter Molyneux aseguró que quien destruyese el último cubo de Curiosity tendría acceso a un vídeo que únicamente él podrá ver (aunque podrá decidir si compartirlo con el resto del mundo o no) y que cambiará su vida por completo. Se trata de una afirmación muy osada, pero al fin y al cabo estamos hablando de Molyneux, el maestro del ilusionismo y la puesta en escena.

En resumidas cuentas, Curiosity What's Inside the Cube no vale nada como juego, porque prácticamente la diversión es inexistente, pero lo que es más destacable es su componente como experimento, cómo una simple promesa es capaz de conseguir la colaboración de tanta gente, aunque sepan que sólo uno se llevará el gran premio. Desde luego es algo, cuanto menos, curioso.

Valoración

Curiosity What's Inside the Cube no podría catalogarse como juego, pero su planteamiento es de lo más curioso que hemos visto últimamente.

Hobby

70

Bueno

Lo mejor

Como experimento es muy interesante.

Lo peor

Termina haciéndose repetitivo rápidamente.

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