Análisis

Análisis de PlayStation Vita Pets

Por Alberto Lloret
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Versión comentada: PS VITA

PS Vita Pets quiere ser a la portátil de Sony lo que Nintendogs fue en su día a DS: el gancho perfecto para que los más pequeños de la casa queden prendados con Vita. A su favor tiene que su propuesta va un más lejos y el cuidado del animal es tan solo una pequeña parte…

Hace casi una década, Nintendogs atrapó a pequeños y mayores con una idea muy sencilla: cuidar de una mascota virtual, a través de pequeños minijuegos y tareas como sacarlo a pasear. Una idea alumbrada por el mismísimo Shigeru Miyamoto que llevó las clásicas mascotas virtuales tipo Tamagotchi a un terreno más “real” y que, gracias a la pantalla táctil de DS, nos permitía interactuar directamente con nuestro perrete. Un éxito que vendió 25 millones de copias y que fue uno de los arranques del llamado juego casual.

Pero no nos engañemos: con el prisma del tiempo, Nintendogs acabó resultando un juego un tanto simple y limitado… algo que han debido tener muy en cuenta los desarrolladores de PS Vita Pets, el estudio Spiral House. Y es que, aquí, el cuidado de la mascota se mezcla con una aventura en toda regla, en la que debemos recorrer un enorme mapeado buscando tesoros ocultos y vestigios de un antiguo rey y su mascota, donde no faltan puzles y situaciones de otro tipo, como seguir el rastro de un "espíritu"… Una simple pero divertida historia que evita que el juego caiga en la monotonía de otros títulos similares.

PS Vita Pets comienza como cualquier juego de este tipo: eligiendo a nuestro perro entre un total de 4 razas (husky, dálmata…) en un centro de adopción. Pero ya desde el propio comienzo se aprecian las diferencias con otros juegos de mascotas. La primera y más llamativa en un primer momento es que los perros hablan. Y por los codos. Sirva como ejemplo el momento de la elección: ahí mismo empiezan ya a atosigarnos con frases del tipo “elígeme, elígeme, venga elígeme”, que varían levemente según la raza y el sexo del can.

Una vez decidido qué animal nos quedamos, lo llevaremos a casa… o lo que viene siendo el menú principal desde el que accedemos a la gran mayoría de las opciones, desde ponerle la comida y agua a lavarlo, vestirlo, jugar con él o comprar comida e ítems de todo tipo. Incluso hay una zona de realidad aumentada para pasear a nuestro perro por el mundo real. Eso sí, algunas opciones no están disponibles de primeras. Para desbloquearlas, debemos acumular “puntos de compi”. Sí, el nombre es cursi a rabiar, pero no olvidemos que estamos ante un juego principalmente para los enanos de la casa.

Estos puntos se consiguen por realizar acciones de todo tipo, pero siempre orientadas a estrechar lazos con la mascota, desde acariciarla a enseñarle un truco o encontrar tesoros enterrados. Alcanzar determinadas cotas de puntos, desbloquea nuevos grupos de ítems en la tienda, algunos de los cuales nos permiten acceder a juegos nuevos o niveles de dificultad más altos y así acceder a más puntos. Pero para comprarlos, necesitamos las monedas que conseguimos vendiendo los tesoros desenterrados (latas, monedas...).

Todas las interacciones con el perro, desde acariciarlo a lavarlo se realizan tocando la pantalla táctil. Y es más: el interfaz táctil está presente en todos y cada uno de los minijuegos para potenciar las habilidades del can, desde el lanzamiento de disco, a jugar con la pelota o el propio olfateo. Casi todas estas habilidades cuentan con 3 niveles, y debemos repetir bastante el minijuego para que nuestro can evolucione en cada área. ¿Y es necesario hacerlo? Pues sí. Por ejemplo, practicar con cierto juguete mejorará su fuerza y le permitirá abrir puertas, algo necesario para avanzar en la “aventura”.

Una aventura simple en todos los sentidos, desde el control (avanzamos por el bosque con el stick izquierdo de forma bastante “guiada”), hasta en los desafíos que presenta, que por regla general suelen requerir que nuestro fiel amigo haya desarrollado alguna destreza, bien la mencionada fuerza, bien algún truco que le hayamos enseñado, desde sentarse a reptar. Así, y junto a las páginas del diario del rey que encontramos, vamos obteniendo indicaciones para saber a dónde ir y cómo resolver cada puzle en cada momento. Como decimos, es un juego de Vita para niños y bloquearse es casi imposible.

Además, la parte aventura encierra unos cuantos coleccionables, como 30 monedas conmemorativas a 30 emblemas del rey o 5 prendas de Cosmos (la mascota del rey), lo que  invita a la exploración y prolonga la vida del juego, que de por sí no es excesivamente breve, gracias también a la inclusión de algunos “macro-juegos” con diversos niveles, como el lanzamiento del disco o un circuito para exhibir las habilidades de nuestro perro. Pero, aún con todas estas virtudes, estas mascotas virtuales tienen algunos problemas.

Para empezar, el juego no está bien pulido. Mientras jugábamos para realizar este análisis se nos ha quedado colgado en alguna ocasión o  incluso los objetivos a cumplir no se han activado correctamente (teniendo que salir del juego y volver a cargarlo). No es algo grave, ya que vía actualización se podrá corregir… pero tampoco ayuda a que ahora mismo la experiencia de juego sea la óptima. Del mismo modo, los errores de diseño de otros juegos de mascotas están aquí también presentes, como es tener que repetir numerosas veces un mismo minijuego para que nuestro can evolucione.

Podríamos seguir hablando de los tiempos de carga, especialmente evidentes al usar las opciones de viaje rápido, a través de túneles, para movernos por su mapa de tamaño considerable. O de que en ocasiones la pantalla táctil de Vita no responde todo lo bien que debería en algunos minijuegos, algo que tampoco es grave porque el juego no es ultraexigente (volvemos a insistir, es un juego para niños). O de lo cansino que puede llegar a resultar el perro con sus atosigantes frases, del tipo “me estoy poniendo cachas”, “hacemos un buen equipo” o incluso algunas más orientadas al consumismo cuando vamos a adquirir comida o accesorios.

Pero aún así, tampoco todo es malo. El doblaje, aunque acabe machacando los tímpanos, es bastante profesional, como lo son los gráficos y en especial las animaciones de los perros o algunos detallados escenarios. Además, el propio ritmo de juego está muy bien nivelado, de modo que atender a las necesidades de la mascota (comida, bebida, necesidades...) no acabe siendo un tormento que nos obligue a cortar nuestras aventuras cada dos por tres. En ese sentido, el juego es ameno...

Por todo esto, si lo tomas como lo que es, como un juego creado para niños, PS Vita Pets cumple con creces su cometido y enganchará a cualquier enano al que le llamen mínimamente la atención los perretes y, además, lo hará durante bastante tiempo. Aunque a mi me sigue quedando una gran duda: ¿por qué lo llaman Pets si solo hay perros?

Valoración

Un juego de mascotas que va un poco más allá el presentar canes parlanchines con personalidad y una historia de fondo. Entretenido, aunque orientado a los más jovenes.

Hobby

73

Bueno

Lo mejor

La historia evita que caiga en el tedio. Las animaciones.

Lo peor

No está bien rematado (cuelgues, petardeos...).

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