Wonder Boy The Dragon's Trap
Análisis

Análisis de Wonder Boy The Dragon's Trap, el remake del clásico

Por Daniel Quesada
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Versión comentada: Nintendo Switch

¡Nunca una maldición supuso tal bendición para nosotros! Uno de los juegos más icónicos de la era de los 8 bits regresa para alegría de los jugones plataformeros con callo. ¡Te echábamos de menos, Wonder Boy!

Pocas consolas han cosechado tanto cariño entre la comunidad de Hobby Consolas como Master System. Aunque en la mayoría del planeta no tuvo nada que hacer frente a NES en los 80 y 90, en nuestro país sí gozó de mucha popularidad gracias a títulos como Sonic, Alex Kidd... O los Wonder Boy. En concreto, la tercera entrega, Wonder Boy III The Dragon's Trap está considerado por muchos fans como el mejor juego de Master System.

Por ello, no resulta extraño que en plena era de remasters y remakes alguien se apuntara a actualizar el icónico juego de Westone (que, por cierto, también salió en Turbografx y Game Gear en su momento) y no se nos ocurre nadie más indicado que DotEmu, una empresa especializada en recuperar joyas del pasado para nuestros dispositivos actuales. En concreto, este remake de Wonder Boy The Dragon's Trap ha sido creado por LizardCube, un pequeñísimo estudio. ¡Entre 4 personas se han "despachado" todo el juego!

¿Y de qué va la cosa? Originalmente, Wonder Boy III: The Dragon's Trap era la continuación directa del juego anterior, Wonder Boy in Monster Land, con el héroe enfrentándose al Dragón Meka. Con su último estertor, el dragón lanza una maldición que lo convierte en un lagarto. A partir de ahí nos embarcamos en una aventura en la que hemos de recorrer desiertos, fondos marinos y mazmorras para encontrar y acabar con 5 dragones. Cada vez que matemos a uno, seremos transformados en un nuevo animal:

  • El lagarto es el único sin escudo ni espada, pero puede lanzar cortas llamaradas y agacharse.
  • El ratón no hace mucho daño, pero puede moverse por ciertas paredes en vertical e incluso boca abajo.
  • La piraña puede bucear para llegar a zonas submarinas inaccesibles de otro modo.
  • El león causa más daño y puede romper bloques especiales que bloquean ciertas rutas.
  • Por último, el halcón es bastante débil, pero puede volar.

A base de usar esas habilidades, podemos movernos por un mundo abierto lleno de retos inaccesibles en un principio, que parecen reírse en nuestras narices mientras esperan a que tengamos el movimiento adecuado. Esto nos lleva a un desarrollo similar a los "metroidvania", que nos obliga a visitar los mismos entornos en diferentes ocasiones, para abrir rutas que antes nos estaban vetadas.

Aunque el desarrollo de Wonder Boy The Dragon's Trap principalmente mezcla saltos y espadazos, hay ciertos toques roleros. Así, hemos de comprar armaduras y escudos que mejoren nuestra resistencia, además de espadas que causen más daño. Normalmente basta con seleccionar los objetos con las mejores estadísticas, pero hay algunos con efectos especiales. Por ejemplo, una armadura nos vuelve invulnerables a los pozos de lava.

Wonder Boy The Dragon's Trap

Para poder conseguir estas ventajas, recolectamos dinero de los enemigos derrotados y con ello visitamos las contadas tiendas del juego, cada una de las cuales tiene artículos muy concretos. Los enemigos también nos pueden dar items de ataque, para que los usemos cuando nos convenga: la bola de fuego lanza un golpe en línea recta, el tornado cae al suelo y rebota entre los enemigos, la flecha golpea en vertical y el escaso rayo da un golpe a todos los enemigos en pantalla. Consejo hobbyconsolero: ¡la clave está en conservar los boomerangs! Ya nos lo agradeceréis...

También podemos encontrar llaves para puertas especiales o contenedores de corazón que aumenten nuestra salud. ¡Ay, nuestra salud! Ese es uno de los elementos clave en The Dragon's Trap: si perdemos todos nuestros corazones (y no nos quedan pociones que rellenan automáticamente la energía), seremos devueltos al pueblo que hace de "base de operaciones" y perderemos todos los items de ataque que hubiéramos acumulado. Dado que no hay checkpoints en las mazmorras ni podemos salvar partida a mano (nuestro estado e items se salvan cuando nos transformamos en un nuevo animal o si seleccionamos volver al menú principal, pero al cargar la partida volveremos al pueblo), puede ser realmente frustrante perder en un duelo contra un dragón y tener que recorrer tooooda la mazmorra de nuevo para regresar hasta él. ¡Bienvenidos a la jugabilidad old school, amigos! Precisamente por eso, habrá quien encuentre que esa es la gracia frente a los más "benévolos" juegos actuales.

El control tiene sus pros y sus contras. Funciona de forma razonablemente precisa en los saltos, pero tiene el problema de que nuestro personaje no se mueve mientras damos un espadazo. Eso provoca cierta sensación de que nos quedamos "petrificados" ante un ataque inminente de los monstruos y puede dejarnos vendidos en más de una ocasión. Lo que sí resulta interesante es el uso del escudo. Siempre que miremos de frente a un enemigo y no estemos atacando o volando, nuestro escudo parará los proyectiles que nos lancen. De este modo, tenemos que dominar una especie de coreografía a la hora de atacar, cubrirnos y desplazarnos.

Todo esto nos lleva a una advertencia: por muy amigable que pueda parecer, Wonder Boy The Dragon's Trap no es para todo el mundo. Requiere paciencia, estrategia y cierta habilidad. Si sois de los que os crecéis frente a ese tipo de retos, estaréis en vuestra salsa. Si no, siempre podéis usar el modo fácil (hay 3 niveles de dificultad) para una experiencia más llevadera.

El mismo juego, otra perspectiva

La mayoría de estos elementos ya estaban en el juego de Master System, pero la gran novedad está en el trabajo de actualización que ha llevado a cabo LizardCube. El cambio más evidente es el visual: mientras que las limitadas posibilidades de la entrañable Master Sytem nos presentaban unos cuantos píxeles que requerían bastante imaginación por nuestra parte, aquí el artista Ben Fiquet ha dado la de cal con sus diseños y animaciones: espectaculares y coloridos escenarios se funden con unos sprites que parecen haber escapado del mejor cómic franco-belga. Es todo tal y como lo recordábamos, pero corregido y aumentado. Así, el pueblo original, que apenas constaba de 4 casas, aquí muestra un molino en movimiento, pájaros picoteando... En el fondo sientes que siempre te habías imaginado el juego así y por fin alguien lo ha plasmado en todo su esplendor. Los jugones que en su momento se pasaran Wonder Boy III en Master System encontrarán buena parte de su disfrute en comprobar cómo se han engalanado los escenarios que visitaron mil veces.

Wonder Boy The Dragon's Trap

Lo mismo sucede con la música: el original tenía varias melodías memorables, que aquí se han mejorado en dos vertientes: por un lado, ahora es música "real", grabada en estudio con instrumentos tales como violines, flautas o incluso algún shamisen. Por otro, para paliar las ocasiones en las que las melodías se repetían en distintos escenarios, se ha optado por incluir remixes diferentes en función de la zona. Así, el tema "de mazmorra" era el mismo en el barco hundido o en el templo japonés, pero en la nueva versión tiene un tono más lúgubre en el primero e influencias asiáticas en el segundo. A nosotros, desde luego, nos han dado ganas de ponernos los nuevos temas en bucle...

A propósito del sonido y la imagen, se ha incluido una genial opción que ya vimos en remakes como el de Monkey Island o Halo: con solo pulsar un botón, podemos alternar entre los gráficos originales de Master System y los nuevos, sin pausas. Lo mismo sucede con la música. Además, se han incluido algunas variantes. En cuanto a imagen: podemos añadir líneas de escaneado o incluso emborronarla un poco para tener la sensación de estar ante una tele de tubo recién sintonizada. El audio incorpora la posibilidad de usar la música "chiptune" original o la versión para FM Sound Unit, un añadido al hardware de la consola en su versión japonesa (y que, por tanto, nunca disfrutamos en occidente) que daba pie a melodías mucho más ricas. Todos estos cambios han encantado a Ryuichi Nishizawa, creador de la saga original, que ha dado el visto bueno al juego y a su vez está enfrascado en la versión "extraoficial" de la franquicia llamada Monster Boy and the Cursed Kingdom.

¡Aún hay más! Al iniciar una partida, podemos elegir entre controlar al clásico Wonder Boy o a la nueva Wonder Girl, una versión femenina del héroe. No tiene mucha relevancia dado que la mayoría del tiempo estamos transformados y ahí no hay cambios, pero se agradece el detalle. Para rematar, se ha incluido una enorme galería de bocetos, imágenes promocionales y vídeos con las sesiones de grabación de las melodías.

Wonder Boy The Dragon's Trap

Dentro de la propia aventura hay muchos pequeños detalles que mejoran la experiencia: la interfaz de usuario es ahora más detallada, podemos alternar entre los items de ataque con un botón (en la versión de Master System había que pausar y seleccionarlos) y se da mucha más información acerca de las armas y armaduras. ¡Por cierto, los textos están en español! Y uno muy majo, con algún que otro chascarrillo cuando entramos en las tiendas u hospitales.

Hasta se ha conservado la opción de anotar passwords en el pueblo, que son compatibles con el juego original. En este remake no son necesarios ya que se salva la partida, pero es un guiño divertido al pasado.

En definitiva, Wonder Boy The Dragon's Trap es un sueño hecho realidad para los que vivieron su infancia en 8 bits, si bien no está exento de ciertos problemas, inherentes al juego original del que proviene: el control es mejorable, la dificultad tiene algunos picos injustos y su duración queda algo por detrás de otras aventuras: si vais a saco y sabiendo lo que hacer, podréis acabarlo en unas 6 horas (los novatos en el juego tardaréis bastante más), razón por la que su precio de 20 euros puede parecer un pelín alto para algunos usuarios. Además, hay pequeños errores gráficos cuando pasamos del modo moderno al clásico: el "tiling" de los escenarios parpadea durante un par de segundos, aunque no pasa siempre y apenas se nota.

Todos estos defectos hacen mella en la nota final, pero no impiden que estemos ante una aventura notable, plagada de morriña y retos que nos sacarán de nuestra agarrotada rutina jugona. Atreveos a superar el reto de la trampa del dragón y seréis dignos habitantes de Monster World.

Si os habéis quedado nostálgicos perdidos, aquí tenéis un repaso a los 20 mejores juegos de Master Sytem:

Valoración

Demuestra que el original era tan sólido como para sobrevivir a los cánones de hoy día, pero además lo renueva con estilo y mucho cariño. Si te va el retro y las plataformas para tipos duros, a por él.

Hobby

84

Muy bueno

Lo mejor

La excelente labor de actualización visual y sonora, a la par que se conserva el material clásico. Así SÍ se hacen remakes.

Lo peor

Puede parecer excesivamente "hostil" en ciertos tramos, en buena medida por su duro control. Pequeños errores técnicos al pasar al modo retro.