Análisis

Análisis de Yu-Gi-Oh! Zexal: World Duel Carnival

Por Roberto J. R. Anderson
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Casi 6.000 cartas distintas forman unos duelos profundísimos en una aventura en la que está en juego la victoria en el World Duel Carnival. Pero los contenidos y opciones de esta entrega no están a la altura de sus tan bien planteadas batallas de cartas...

Yu-Gi-Oh! ha tenido innumerables entregas en multitud de plataformas, especialmente en las portátiles de Nintendo. Por ello, sorprende que la saga no haya debutado hasta ahora en 3DS, con un juego que además es el primero basado en Yu-Gi-Oh! Zexal, una de las series más recientes de esta prolífica franquicia.

Como es habitual, la aventura combina secuencias argumentales e intensas batallas de cartas. A medida que avanza el juego, nos vamos encontrando con otros personajes a los que debemos batir en duelo de cartas para que la historia avance.

Miles de cartas

En esta ocasión hay alrededor de 5.700 cartas (de hechizos, trampas y monstruos), lo cual otorga una gran variedad y profundidad a los duelos. Con el paso de los años, Yu-Gi-Oh! ha ido añadiendo cada vez más cartas a su repertorio, y el número que nos presenta esta entrega es encomiable: cada una tiene sus propias características y efectos en batalla, y saber utilizarlas de la mejor manera supone un verdadero desafío.

Sin embargo, hay tantas cartas y tantísimas formas de usarlas que el juego resulta poco accesible para los no veteranos, ya que los tutoriales no consiguen explicar de manera completa casi nada de lo mucho que debemos saber para jugar en condiciones. De todos modos, esto no será un problema para los expertos, y los novatos irán aprendiendo sobre la marcha. La verdad es que los duelos están muy bien, y son muy profundos y completos.

Lo que sí supone un verdadero problema es que no hay multijugador ni local ni online, que es lo que más gracia le daba al asunto en anteriores entregas. Para que os hagáis una idea: incluso en la de Game Boy Color podíamos jugar contra un amigo usando el cable link. Lo mejor de los duelos de Yu-Gi-Oh! siempre ha sido disputarlos con rivales humanos, y la imposibilidad de hacer tal cosa en este juego le hace perder muchos puntos.

Despedazado en occidente

Esta vez todo se reduce a la aventura para un jugador, en la que 40 personajes tratan de llevarse la victoria en el World Duel Carnival. Dependiendo de a quién escojáis, seréis testigos de una historia diferente que se desarrolla entre duelo y duelo, y contaréis con una baraja distinta hecha a medida de cada uno.

Pero aquí viene lo peor de todo: Konami ha decidido recortar múltiples contenidos para la edición occidental de este juego, y sólo podréis jugar la aventura con 12 de los 40 personajes. A todos los demás sólo los veréis como rivales en las aventuras de los 12 que ha mantenido Konami, por lo que desaparece la posibilidad de protagonizar las historias de más de dos tercios de ellos.

Por si fuera poco, también faltan un par de modos (Device y Database) y numerosos extras (perfiles de los personajes, fotos, etc.) que sí estaban presentes en la versión japonesa. Resulta absolutamente injustificable que un juego que sale a la venta al precio habitual haya sido despedazado mediante unas burdas amputaciones como éstas.

Apartado técnico

Gráficamente, bien podría correr en una DS sin ningún problema. La historia se nos cuenta mediante sencillas imágenes estáticas, y durante los duelos tampoco hay un gran despliegue técnico que digamos.

Además, se echan en falta las voces de los personajes. Ya fueran en castellano, inglés o incluso japonés, hubieran ayudado a que las secuencias argumentales no se hicieran tan sosas y aburridas.

Conclusiones

Si el juego ya de por sí era flojito (especialmente por la falta de multijugador), las condiciones en las que Konami lo ha traído a los mercados occidentales lo convierten en un auténtico despropósito. Se han eliminado una parte muy sustancial del modo Historia y dos modos de juego enteros que los japoneses sí pudieron disfrutar.

Sólo le salvan sus estupendos duelos de cartas, que se han refinado con un mayor número de naipes distintos y una mejora de la inteligencia artificial de los rivales. Sin embargo, el no poder retar a otros jugadores humanos en estos duelos les resta mucho encanto, y además a los jugadores novatos les costará cogerles el tranquillo debido a los deficientes tutoriales del juego.

En definitiva, es un juego cuya compra sólo deberían plantearse los más acérrimos seguidores de Yu-Gi-Oh!, los que no se pierden ni una entrega y se sienten tentados por las tres cartas físicas exclusivas que incluye el juego. E incluso ellos deberían pensar en invertir su dinero y su tiempo en un producto más digno.

Valoración

No aporta nada relevante a la saga, la ausencia de multijugador pesa mucho y el recorte de contenidos es inexcusable. Parece una entrega creada para salir del paso, con una localización occidental hecha con aún más desgana.

Hobby

55

Regular

Lo mejor

Los duelos de cartas siguen siendo sólidos. Casi 6.000 cartas diferentes.

Lo peor

Sin multijugador. Se han recortado personajes jugables y modos que sí están en la edición japonesa.

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