Análisis

Capitán América: Civil War - Crítica doble de la primera cinta de la Fase 3 de Marvel

Por Raquel Hernández Luján
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Crítica de Capitán América: Civil War (Captain America: Civil War) dirigida por Anthony y Joe Russo y protagonizada por Chris Evans, Robert Downey Jr., Scarlett Johansson, entre otros. En cines a partir del 29 de abril de 2016.ARGUMENTO:

Capitán América: Civil War ya está disponible en el mercado doméstico. Descubre las ediciones disponibles y los materiales extra que contienen en este reportaje.

La sinopsis de la película narra cómo tras un incidente internacional que involucra a los Vengadores causando bajas civiles, aumentan las presiones políticas para instaurar un sistema que determine cuándo deben entrar en acción. Esto dividirá al grupo mientras intenta protegerse de una nueva amenaza que entra en escena.

Si tuviera que resumir en una palabra qué me ha parecido Capitán América: Civil War sería la siguiente: eficiente. Los hermanos Russo no solo consiguen sacar adelante una película sobresaliente satisfaciendo las ansias del público con brillantes coreografías e interesantes líneas de diálogo sino que además despliegan todo un nuevo imaginario de cara a futuras películas de la Fase 3 de Marvel. Ahí va un repaso de lo que está por llegar:


Fase 3 Marvel_MUTE por hobbyconsolas

En este sentido la película esboza las líneas generales de los personajes que están llamados a tomar el testigo en sendas películas en solitario: hablamos del dicharachero Spider-Man de Tom Holland y de Pantera Negra, rol interpretado por un brillante Chadwick Boseman.

Y no solo eso, sino que también encontramos abundantes hilos de los que tirar y que nos conducirán a Vengadores: Infinity War como la breve conversación entre Visión y Bruja Escarlata acerca de la gema que posee este primero y que le da su poder por más que sea para él un arcano indescifrable.

 

Ésa es la mayor de las virtudes de Capitán América: Civil War. En puridad no se puede decir, ni mucho menos, que se trate de una entrega más de las aventuras del Capi. Por supuesto, Steve Rogers y Bucky son los pivotes que articulan el guión con sus acciones y con sus omisiones a lo largo de la trama, pero el conflicto de los Vengadores es global: cada uno de ellos tiene sus motivaciones y sus acciones están justificadas.

Como ya sabéis los Acuerdos de Sokovia fracturarán a los Vengadores. Por un lado, tenemos el bando encabezado por el Capitán América (Chris Evans) que cuenta con Halcón (Anthony Mackie), Ojo de Halcón (Jeremy Renner), Ant-Man (Paul Rudd), El Soldado de Invierno (Sebastian Stan), Sharon Carter (Emily VanCamp) y la Bruja Escarlata (Elisabeth Olsen).

Del otro, el equipo de Iron Man (Robert Downey Jr.) que cuenta en sus filas con la Viuda Negra (Scarlett Johansson), La Visión (Paul Bettany), su fiel Máquina de Guerra (Don Cheadle) y los recién llegados Pantera Negra y Spider-Man, al que solo se le puede recriminar que ese diseño del traje con ojos expresivos es... raro.

La trama de los cómics (de la que Jesús Delgado os hablará con mayor profundidad) se actualiza para hablarnos del control que los gobiernos quieren ejercer sobre los superhéroes sometiendo sus acciones internacionales al dictado de un panel de las Naciones Unidas (sobre todo tras los desafortunados desenlaces de sus últimas intervenciones en las que hay abundantes bajas civiles). El bando de Iron Man considera que es mejor ceder bajo control que a la fuerza mientras que el fortísimo convencimiento moral de Rogers le lleva a defender la libertad y el anonimato para no estar a merced de los intereses de nadie.

Uno de los grandes temores de los fans de Marvel cuando vieron el tráiler es que todo quedara reducido a una "bronca" entre Iron Man y Capitán América y es verdad que en los últimos impases de la cinta el terreno personal gana fuerza, pero hay también una idea coral que no llega a perderse nunca y la película ofrece "lo nunca visto antes en el cine". Es decir, que cuenta con secuencias tan bien planificadas y ejecutadas a nivel de producción e inserción de efectos especiales que es para quitarse el sombrero.

El gran ejemplo es la pelea del aeropuerto que ya pudimos empezar a ver en los tráilers: tener en pantalla a la vez a diferentes superhéroes cada uno con sus habilidades y conjugarlas entre ellos para organizar un ataque mientras en un segundo plano ves a otros personajes luchando es hacer encaje de bolillos. Máxime cuando estás introduciendo nuevos personajes en el seno del supergrupo.

La carga dramática de Capitán América: Civil War habría podido convertirse con relativa facilidad en un pesado lastre si tenemos en cuenta que una cinta de este género precisa un buen balance de acción, emoción y sentido del humor. Y parece que el guión de Christopher Markus y Stephen McFeely estuviera medido al milímetro para que no falte de nada.

Ya hemos hablado de las extenuantes coreografías en las que Viuda Negra adquiere una rotundidad fabulosa, sin ir más lejos, pero es que además cara chascarrillo entra en el momento oportuno. Tenemos a Tony Stark con su agudo y sarcástico paladar para lanzar dardos, pero es que además también Falcon, Spider-Man y Ant-Man aportan su toque para servir de alivio cómico en los momentos clave. Y Stan Lee tiene su momentazo, faltaría más... 

En ese proceso también es de gran ayuda la autorreferencialidad; es decir, que jugando una baza similar a la de Deadpool, pero de una manera mucho más sutil, los miembros de los Vengadores hacen alusión a la ausencia de Thor o de Hulk.

Marvel está controlando muy bien sus lanzamientos y está aprendiendo de sus errores: si algo renqueaba en Vengadores: la era de Ultrón, como el hecho de que el villano no llegara a desarrollarse oportunamente, ahora tenemos un Crossbones (Frank Grillo) o un Zemo (Daniel Brühl) cuyas tramas no son autoconclusivas; si en la primera Vengadores los tiempos muertos de la primera hora de metraje nos parecieron excesivos, ahora la acción se encadena consiguiendo un tempo mucho más digestivo y si algo funcionó a la mil maravillas como el tono de Soldado de invierno, la fórmula se repite mejorándola. Vamos, que los creadores de la cinta han hecho bien sus deberes.

¿Podría ser una película mejor? ¡Seguro que sí! Pero el caso es que la narración es ágil, el guión compacto, con continuidad y coherencia y nos encamina a muchos otros proyectos cinematográficos que esperamos con ansias e ilusión. Es un brillante comienzo para la Fase 3 y una inmensa alegría para los que buscamos entretenimiento con conflictos éticos, debates internos y disputas que no lleven solo a la colisión sino a un punto de inflexión que nos haga replantearnos las posturas de unos y otros.

Habrá debate después de la película porque no solo es cuestión de elegir un bando, sino de expandir nuestros puntos de mira para comprender una compleja situación. ¿Y qué harías tú? Los hermanos Russo consiguen implicar al espectador en la trama y que éste la haga suya. La "fantasía" de las cintas de superhéroes queda rebasada totalmente para permitir esa asunción de su estado y sus decisiones, ¡algo nada sencillo!

"Ésta es la película que siempre hemos deseado hacer, donde queríamos estar y desde donde queríamos partir", afirma Markus... Se nota la pasión y objetivo conseguido, es un comienzo fabuloso. Dos consejos: hay escenas postcréditos, nosotros (la prensa) solo hemos podido ver una, bien medida y si os quedáis hasta el final tendréis recompensa visual y también auditiva porque podréis disfrutar del temazo "Left Hand Free" del grupo alt-J. Enjoy.

"Vengadores, desuníos", la crítica comiquera. Por Jesús Delgado

Si Raquel define Capitán América: Civil War como "eficiente", yo no puedo menos que referirme a ella como "sumamente satisfactoria". Tenemos un producto redondo que satisfará a críticos y, también, a fans de los cómics. Bueno, a los talifanes que quería un Civil War literal, con el culebrón de los 4 Fantásticos, Spider-man en armadura, los villanos dando por saco y los Thunderbolts cazando héroes... a esos la película les parecerá un "asco" porque la película no satisface sus exigencias frikis. Ahora bien, tened presente lo siguiente: Ésto no es Civil War, sino Capitán América: Civil War. No se trata de una adaptación literal del cómic, sino una historia basada en la misma premisa. Más aún, puedo decir que bebe de dos vías. Por un lado, de la etapa Brubaker posterior a la trama de Soldado de Invierno y de la Civil War propiamiente dicha. De ahí que sea un producto que englobe muchas influencias de los cómics. Ahora bien, con mucho tino y no a lo loco, eso sí. 

Por eso mismo, la cinta no busca tanto el contar lo mismo que nos contó Mark Millar y Marvel en 2006, sino de retratar la Civil War del Universo Cinematográfico de Marvel, tomando al Capitán América como epicentro de la trama y también como víctima y protagonista. ¿Los motivos? Civil War original era un crossover masivo, destinado a cambiar el status quo de una miriada de personajes de Marvel y también hacer una crítica política a través de la ficción.

Esto, en cambio, pretende ser el primer episodio de una serie de películas (la Fase 3, para más señas), cambiando el status quo de un grupo mucho más reducido de personajes, presentando nuevos héroes, amenazas y refrendando a otros menos conocidos como Ant-Man o Falcon. En este sentido, la película sí es una Guerra Civil y hace honor a su título, pero no tanto del Universo Cinematográfico de Marvel (nos faltan Hulk y Thor y Guardianes de la Galaxia) como de los Vengadores. De ahí que la cinta bien pudiera ser una suerte de "Vengadores 2,5", de no ser por un detalle importantísimo: el peso radica en los hombros de Steve Rogers (Capitán América) y en los de Soldado de Invierno/Bucky (Sebastian Stan), como bien señala Raquel en su crítica. De hecho, las referencias en concreto a las películas anteriores del Capi son constantes: desde frases y escenas, a pequeños guiños, y bien merce ser considerada como la tercera parte del "Capi" y no un medio capítulo de Vengadores.

Eso sí, Civil War es la excusa que argumentalmente sirve tanto para desarrollar el cambio de papel de Steve en el MCU, como para colocar en su sitio al Soldado de Invierno, contextualizándolo en una realidad distinta en los cómics. Y esto no es fácil, amigos. Si los hermanos Russo, los directores, y los guionistas Christopher Markus y Stephen McFeely hubieran tirado por la solución vaga (al estilo de otras películas de superhéroes cuyos títulos adivinaréis), ésto hubiera sido un desfile de capas y postureo de dos o tres actores, sin desarrollo de personajes secundarios, centrándose únicamente en los actores titulares, dejando de meros comparsas al resto de héroes con poderes. Sin embargo, ésto no es así. Todos, hasta los secundarios tienen su momento de gloria.

Especial relevancia tienen la presentación de Spider-man y de Pantera Negra (Black Panther a partir de ahora). El primero se presenta de manera completamenta casual, como quien no quiere la cosa. Y lo hace, atención, riéndose de sus críticos y detractores y arrojándoles a la cara todas sus maldiciones y críticas maledicientes. No os haremos SPOILERS, solo os diremos que la inclusión de Tom Holland en la película está muy bien llevada y sus escenas son la leche. De hecho, acabaréis encantados con este Spider-man, que demuestra a lo largo de sus secuencias que se trata de un pardillo novato, aunque terriblemente eficiente, pero ya aventura al Asombroso Spider-man que llegará a ser algún día. Por otro lado, Black Panther es una grata sorpresa también, ua que a pesar de ser un personaje  prácticamente desconocido por el gran  público, se convierte en el portador de un gran peso dramático durante toda la película, metiéndose en el bolsillo al espectador. Podemos señalar que Chadwick Boseman interpreta a un héroe que cuenta con muchas papeletas para competir en cuanto a carisma con Capitán América y Iron Man una vez su película se estrene. Recordad nuestras palabras.

Desgraciadamente, y aquí empiezan los puntos flacos, los villanos flaquean mucho. Crossobones (Calavera), al que da vida Frank Grillo y el "Barón" Zemo de Daniel Bhrül hacen aguas. El primero queda completamente desaprovechado. No os diremos cómo, pero sí que los Russo podrían haberlo llevado más lejos en lugar de convertirlo en el detonante de la Civil War de manera un tanto torcitera. El villano de Bhrül adolece en cambio de ser un tópico, tomando unas motivaciones algo ya sobreexplotadas y que ya hemos visto en anteriores películas de Marvel. Además, el hecho de que le veamos sin el icónico traje rosa de los cómics y que su origen sea también revampeado (por aquello de no tocarle las narices a los alemanes con tanto villano nazi y de origen germano, intuímos) deshincha al personaje. Ahora bien, el tipo se gana los laureles de villano liándola parda, sin traje, Amos del Mal (su grupo de villanos en los cómics), Thunderbolts (su otro grupo en los cómics).

Aún así, esperamos de corazón que el Zemo de Bhrül se retome y tengamos más de su villania. Podría convertirse, si es llevado adecuadamente, en un nuevo Loki. Por otro lado, que la cinta adolezca de un villano "en traje", tiene también su sentido. Como antagonista en "disfraz" ya tenemos a Iron Man. Haber metido a Zemo también en mallas rosa (o fucsia) hubiera sido romper con un denominador común de las películas del Capitán América: la ausencia de villanos carnavalescos (a excepción del Cráneo Rojo). Esta medida ha servido para presentar al Capitán  como un agente uniformado, en lugar de como un vigilante, que lucha contra la corrupción política y en campos de batalla. De ahí que podamos entender esta decisión, aunque no nos mole mucho. Quizá sea el precio para salvaguardarla respetabilidad y "seriedad" del personaje. 

Si queréis los detalles comiqueros, que los hay a patadas, no os perdáis la relación entre Wanda Maximoff y La Visión. Los personajes de Elizabeth Olsen y Paul Bettany interpretan su propia versión de la peculiar "amistad" de la Bruja Escarlata y el sintozoide (androide, vaya). Olsen y Bettany nos dejan entrever el futuro de los dos personajes y los lazos que les unen. De hecho, no os extrañéis que su destino no sea muy similar al de los tebeos. Esto, claro, es un guiño que agradecerán mucho. Y hablando de guiños comiqueros. Como en los cómics, esperad dos formaciones activas y separadas de Vengadores de cara a las próximas películas. En eso la película hace una referencia muy profunda al devenir de la Civil War original, señalando el resultado de la guerra para ciertos héroes (y no os contamos más). Del mismo modo, ciertas trazas de Imperio Secreto y otros cómics que pusieron en duda la fé del Capitán América en USA y los gobiernos se pueden detectar en la historia. Los más doctos en la materia os frotaréis las manos con estas referencias. Si estáis atentos, seguro que los pilláis. Ah, y ojito al guiño de la portada de Steve McNiven del Civil War original. ¡Visualmente es simplemente mag-ní-fi-co!

No queremos, tampoco, despedirnos sin hablar de Iron Man y del discurso de la película sobre los bandos. Aunque ciertamente el Capitán América es el "héroe", la historia de Capitán América: Civil War dista mucho de ser maniquea. Iron Man y su bando no son retratados como antagonistas planos. Su punto de vista, sus postulados y sus motivos quedan bien perfiladas y (aún siendo de Team Cap) es fácil empatizar con ellos, al igual que también se pueden entender los motivos del héroe y sus aliados. De hecho, la película en este aspecto convierte a Robert Downey Jr en co-protagonista más que en un simple antagonista. Su implicación en la trama y en su final está muy bien artícula y proporcionada. No es solo el tipo con una armadura molona y kilos de ego, sino que en esta película vemos la evolución de Tony Stark, álter-ego del héroe, desde sus primeras películas culmina en este punto. A partir de ahora, Iron Man será algo nuevo, algo... diferente, más maduro, pero igualmente interesante y canalla. 

Paralelamente, hemos de señalar que la trama se encuadra dentro de la seriedad de las películas del Capitán América, con el tono de sus películas, pero con las dosis de humoradecuadas. Tenemos trasfondo y discurso político, conflicto de intereses, criminalización, choque de voluntades... pero a la vez héroes disfrazados metidos en situaciones comunes de manera recurrentes. Casi podríamos decir que Marvel ha logrado destilar la fórmula ideal en la que mezclar una historia rica y compleja con superhéroes, el justo y necesario sentido del humor de la cotidianidad de los cómics de Marvel en una película que funciona sola, como un motor bien cuidado. 

Finalmente hay que resaltar otra gran virtud de la película: No es imperativo haber visto todas las entregas anteriores. El desarrollo de la trama, la inserción de la información convenientemente dosificada para que el espectador la asimile a su ritmo, y eso no es nada fácil. Ahora, si las habéis visto o pretendéis poneros al día con ellas antes de ir al cine, tampoco perderéis el tiempo. Pero el hecho de que podamos llegar a Civil War, teniendo apenas unas nociones de información, ayuda mucho a que no nos sintamos más perdidos que un mono en un garaje. Y eso, hablando de la tercera parte de una serie de películas, es todo un logro.

En conjunto podemos decir que Capitán América: Civil War es, posiblemente, la mejor película de Marvel Studios hasta la fecha. Además, no solo eso, también amenaza con ser la mejor película de superhéroes de 2016 debido a su calidad en conjunto. Fox y Warner lo tienen muy complicado para batir a Disney con sus X-men: Apocalipsis y su Escuadrón Suicida. Los hermanos Russo han elaborado un producto prácticamente perfecto en el que tenemos un carnaval de héroes disfrazados y una historia casi redonda. De hecho, poniéndonos serios, podríamos decir sin miedo que Capitán América: Civil War puede medirse de igual a igual con El Caballero Oscuro de Nolan en cuanto a calidad de película de superhéroes. Todo un logro que rara vez la crítica puede decir de las películas de Marvel, tachadas de entretenimiento vacuo e insustancial por sus detractores, confundiendo la honesta ligereza y el sentido del humor estos títulos con un puerilidad e intrascendencia.  

¡Ah, y que no se nos olvide! Tenéis prohibido perderos las dos escenas post-créditos ¡No lo olvidéis! La prensa solo ha podido ver una, referida a tres personajes que aparecen en la película (sobre cuya identidad no os decimos nada, para no spoilearos), y que avanza una de las próximas películas de Marvel Studios. La otra la tendréis que descubrir en el cine.... 


Puntuación (Jesús Delgado)

Nota: 95 - La mejor película de Marvel Studios hasta la fecha. Sin duda.

Lo mejor: Spider-man, Black Panther, la "Guerra Civil", el duelo final, las interpretaciones... ¿De verdad tenemos que quedarnos solo con una? 

Lo peor: Daniel Brühl y su Zemo están desaprovechados. Como el Crossbones de Frank Grillo. La película merecía "malos" más potentes. 

Valoración

Magnífico arranque de la Fase 3 de Marvel en el que no falta acción, humor y profundidad narrativa. La cinta se la juega con ambiciosas composiciones coreográficas y funciona de maravilla.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Asienta las bases para cintas posteriores y regala un espectáculo de primera categoría.

Lo peor

Lo global se diluye en lo personal al final de la cinta, restándole impacto.

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