Análisis

Cine de ciencia ficción: Heavy Metal

Por Jesús Delgado
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ARGUMENTO: Adaptación cinematográfica y animada de los relatos del magazine de cómic Heavy Metal magazine. La historia hila diversos relatos aparentemente separados entre sí por el espacio y el tiempo, pero que guardan un nexo el común: la Suma de Todo Mal.  1981 - DIRIGIDA POR Gerald Potterton.

Heavy Metal es una de esas películas "extrañas" que figuraban normalmente en todos nuestros videoclubs, allá por los ochenta y noventa. Al posar nuestros ojos por ella, en su estantería de Ciencia Ficción, era normal que rápidamente pensáramos que se tratara de una suerte de musical rockero, ya que en la caratula nos vendían cada dos por tres que la película tenía música de Blue Öyster Cult y Pink Floyd. Sin embargo, su visionado poco tenía que ver realmente con los temas musicales de estos grupos. 

Heavy Metal es una adaptación animada, dirigida por Gerald Potterton y producida por Leonard Mogel e Ivan Reitman. Y decimos adaptación porque no se trata de un trabajo original. Heavy Metal es una recopilación de historias cortas previamente publicadas en la revista de tiras de cómic Heavy Metal Magazine, la versión anglosajona del magazine francés Métal Hurlant. Para aquellos que estos nombres no os suenen, os diremos que son la base del cómic europeo y anglosajón moderno para adultos.

En los años 70 el género del cómic dio un giro mucho más revolucionario y la separación entre cómic para jóvenes y adulto se agudizó enormemente. En Europa (y Reino Unido), esto condujo a la aparición a mediados de la década de una serie de publicaciones bastante brutas, salidas de tono y con una potente carga erótica. No es de extrañar con esta premisa que el editor norteamericano Leonard Mogel decidiera adaptar la exitosa Métal Hurlant para el gran público de EEUU.

El resultado fue, claro, la creación del Heavy Metal Magazine, una revista que contenía historias de ciencia ficción. En principio, las primeras historias fueron traducciones de las originales francesas, pero posteriormente se contrató a dibujantes y escritores anglosajones para su  realización: Richard Corben, Archie Goodwin, Walter Simonson, por citar solo tres nombres. 

Su éxito fue tal dentro del público adulto, friki y underground, que incluso llegó a publicar la versión en cómic de Alien de Riddley Scott entre sus páginas. No pasaría mucho tiempo antes de que, aprovechando el éxito del cine animado para adultos de los años 70, Heavy Metal fuera llevado a la Gran Pantalla. 

Una suma de relatos animados

El problema principal de Heavy Metal es que no existía una manera lógica de vertebrar un único relato de todos los que habían publicado en sus páginas. Por esa misma razón, la película se construye enlazando varios relatos previamente aparecidos en el magazine, pero con un hilo conductor común.

Al parecer, existe algo llamado "La Suma de Todo Mal", también conocido como Loc-Nar, que es una esfera consciente y omnipotente, cuya presencia corrompe a todos cuanto se hayan cerca de ella. Vamos, algo parecido al anillo único, pero con más mala leche y ganas de liarla. Que ya es decir. 

A través de diversas historias, vemos como el Loc-Nar hace que la gente despierte a sus peores instintos, mientras que otras son víctimas inocentes de sus manipulaciones. Los efectos de la maldita esfera, claro, siempre acaban siendo aciagos y con consecuencias imprevisibles, produciéndose a lo largo de la historia humana (principalmente en la actualidad o en el futuro) grandes calamidades.

Todos estos relatos, a su vez, están dibujados de forma distinta, siguiendo el diseño de los cómics en los que están originalmente basados. Para su realización, se usó la técnica del rotoscopio (grabación sobre actores reales para su posterior re-dibujo), una técnica muy habitual en películas de animación para adultos tales como El Señor de los Anillos de Ralph Bakshi o Tygra: Hielo y Fuego.

Este hecho, hace que Heavy Metal sea una una película interesante, plenamente setentera (a pesar de pertenecer a los ochenta), con las concepciones estéticas propias de los años 70 en cuanto a diseño de escenarios, personajes y conceptos de storyboard. En esencia, supone una asignatura obligada para estudiantes de animación, ya que es un modelo teórico de interesante estudio. ¿Pero y su contenido?

Aquí ya es cuando entramos en barrena. Decir que la historia es un despropósito es quedarse corto. Al ser una adaptación, bastante libre, de historias originales del cómic, la existencia del Loc-Nar es una justificación para vertebrar tramas inconexas sin sentido entre sí, que rompen bastante el ritmo de la película. 

Además, también deberíamos hablar del propio contenido de los relatos. Al estar orientados a un público muy específico (hombres jóvenes de entre 16 a 30 años), los relatos están extremadamente cargados de testosterona y erotismo de todo a 100, así como de ultraviolencia gratuíta. Esto, en su momento, ya fue muy críticado, de ahí que es posible que a más de un espectador novato a día de hoy, directamente le resulte insultante en muchos casos. Sobre todo si el espectador es mujer.

Además, el hecho de que se hayan incluído temas musicales de Blue Öyster CultBlack Sabbath, que suenan de fondo mientras la acción se desarrolla, hace que la marcha de las escenas sean algo extrañas y, en ocasiones anticlimáticas. Sin embargo, éste estilo le da precisamente un toque muy personal a la película. 

En este aspecto, el público que posiblemente más disfrutará de Heavy Metal sea precisamente el comiquero y el formado en este campo. Después de todo también es precisamente al que está dirigido esta película. Al saber de lo que va, no se sentirá insultado, ni tampoco despistado, ya que precisamente tendrá un conocimiento de qué terreno está pisando.

¿Ahora bien, Heavy Metal  es una mala película? No es tampoco una maravilla, pero sí tiene un tremendo valor cultural e histórico. Se trata de una película emblemática y posiblemente la última grande de aquellas de dibujos animados para adultos que se hicieron en las pasadas décadas. Su existencia además refleja un concepto cultural, representativo de una época, los años 70, ya que retrata perfectamente la imaginería de ciencia ficción anterior a La Guerra de las Galaxias y al modo de hacer ciencia ficción de esta saga.

Cabe hacer notar, que aunque en general las críticas siempre han jugado en contra de esta película, Heavy Metal sigue siendo un referente cultural incluso a día de hoy, Como curiosidad, South Park realizó un capítulo en el que se satirizaba esta película y otras del género. Nosotros no hemos podido evitar la tentación y os hemos colado un fotograma de dicho capítulo, conocido como Tremendo Tetamen, entre las fotos de esta crítica. ¿Sabréis encontrar cuál es?


Si os ha gustado esta crítica, no os perdáis el resto de nuestro ciclo especial de Ciencia Ficción

Valoración

Una película forzada, dada a la hipérbole y construida en base a relatos demasiado diferentes entre sí. Si se toma como un producto de su época puede incluso ser divertida.

Hobby

69

Aceptable

Lo mejor

Un atrevido intento de llevar los cómics del magazine Metal Hurlant. Todo un referente cultural.

Lo peor

Una pobre construcción de historias, demasiado sexistas y disparatadas para el gran público.

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