Análisis

Crítica de La cabaña en el bosque

Por Laura Gómez
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ARGUMENTO: Cinco amigos van a pasar el fin de semana a la que parece una inocente cabaña en el bosque, pero no tarda en salir a la luz algo terrorífico, algo desconocido que no son capaces de controlar.2011 - DIRIGIDA POR: Drew Goddard - PROTAGONIZADA POR: Kristen Connolly, Chris Hemsworth, Anna Hutchison, Fran Kranz, Richard Jenkins y Bradley Whitford. Ya a la venta en DVD y Blu-Ray. 

ACTUALIZADO: Hoy se estrena en nuestro país, ¡al fin! La cabaña en el bosque, pero nosotros ya os habíamos ofrecido la crítica el 27 de octubre de 2012. La refrescamos para que repaséis con nosotros lo que podréis ver en cines a partir de esta misma tarde.

TEXTO ORIGINAL: La cabaña en el bosque (The Cabin in the Woods) es la película de terror del año. El director de Los Vengadores y el productor de Perdidos ofrecen una vuelta de tuerca al género con un conglomerado de terror, acción, misterio y humor. 

Como todas las propuestas distintas, TCTW ha tenido problemas de distribución y no se estrenará en cines en nuestro país, pero merecerá la pena hacerse con el DVD. Esos extras pueden ser una locura imprescindible si creíais que estaba todo inventado.

Llega con la intención de convertirse en un clásico del nuevo siglo. Resulta extremadamente difícil explorar este título sin destripar su magia, pero vamos a intentarlo.

Combinación ganadora

Pocas películas de terror comerciales desafían al espectador como lo hace esta. Echamos la vista atrás con otras propuestas innovadoras como Encontré al diablo (I Saw the Devil), Déjame Entrar (Let the Right One In) o incluso Scream en la década de los 90, que parodiaba y a la vez narraba una historia escalofriante. Este estilo de idea divertida y original es el que enmarca la cinta de Joss Whedon y Drew Goddard. Lo que empieza con una presentación de personajes llena de clichés (cinco amigos que se van a una cabaña misteriosa), da un giro que introduce la manipulación de nuestros protagonistas por parte de un grupo de científicos, como un pequeño Show de Truman sangriento. Los organizadores del reality nos hablan de cifras, porcentajes y de que Japón va en cabeza de algo que no sabemos muy bien qué es: ¿un experimento social o una obra macabra? Nuestros chicos son marionetas a merced de un poder central que ha preparado un espectáculo dantesco alrededor de la cabaña. Esta cabaña está aislada, pero no por un bosque, sino por una membrana sobrenatural que envuelve lo desconocido, como ocurría en La Cúpula, de Stephen King. Ya no nos parece todo tan arquetípico.

Desde el momento en el que la puerta del sótano de la cabaña se abre, se desata una locura que juega con la mente del espectador. No por la complejidad argumental ni por lagunas de guión, sino porque debemos realizar un arduo trabajo descifrando las referencias que nos enseñan. Hablamos de ella como género terror y está claro que Drew Goddard usa algunos estereotipos de manual: personajes como el cachas y la rubia tonta, el libro ancestral que desencadena la tragedia, un sótano claustrofóbico, invocaciones en latín… Ingredientes típicos de cualquier slasher y que sus creadores reverencian y, a la vez, critican. Tras la primera media hora, La cabaña en el bosque explora la idea de creatividad en un género muy manido, reventando cualquier idea previa con explosivos.

Whedon y Goddard disfrutan de lo lindo deconstruyendo el género, creando un puzzle de ciencia ficción colosal que atesora un cóctel de referencias inimaginable. El espectáculo es un crescendo que juega con el factor sorpresa (y que vamos a mantener en esta casa), ofreciendo dosis de luz con secundarios tan solventes como Richard Jenkins (Nathaniel Fsher, para los nostálgicos de A Dos Metros Bajo Tierra) o Bradley Whitford. El cameo por excelencia de esta película tampoco vamos a desvelároslo, pero prometemos que es una delicia muy mítica dentro de los grandes títulos de la ciencia ficción.

El mayor atractivo de La cabaña en el bosque puede ser también su punto flaco. Estamos ante uno de esos casos extremos del cine: amar la cinta u odiarla. Algunos la considerarán excesiva, vulgar y una mezcla estrafalaria de elementos; otros vemos un punto positivo, innovador y necesario en esta feria de los horrores.

Homenaje para incondicionales

Tanta referencia no es gratuita: nuestra cabaña etá construida sobre los cimientos del cine de terror más clásico. El de Posesión Infernal de Sam Raimi, el de Viernes 13, resquicios de Firefly o matices de Buffy, dos de las producciones del Whedon que más nos gusta. Es en el tercer acto de La cabaña en el bosque donde Goddard y Whedon esconden su mejor as: los últimos veinte minutos son una apoteosis del metalenguaje totalmente inesperada. Una bofetada de pesadillas, en cascada y sin frenos. Brujas, hombres lobo, bestias alienígenas, mutantes, doctores malintencionados, zombies, goblins, payasos asesinos, momias, vampiros y, mi favorito…¡un unicornio! Más detalles, que de esto van sobrados. Referencias como la novia de Kill Bill, el árbol violador y los Deadites de Evil Dead, Boomers de Left 4 Dead, guiños a Night of the Scarecrow, a 13 Fantasmas, a Cube o a Los extraños

En definitiva, un agotador ejercicio de auto-referencia que puede acabar con cualquiera. Es en este tramo final donde La cabaña en el bosque se alza o se hunde, y eso es cuestión de paladares. No es de extrañar que Whedon se haya involucrado tanto en este proyecto desde el principio. Su estilo visual está por todas partes, aunque la verdadera estrella es Drew Goddard, que dirige esta cinta con pulso firme. A pesar de perder el ritmo en algunos tramos, esta pareja ha creado uno de los films de terror más originales que recordamos y, posiblemente, una de las mejores aportaciones al género. No será del agrado de quienes no soporten tanta locura o no identifiquen las docenas de guiños que la película deconstruye, pero para los fans del género será una auténtica delicia, incluso cuando roza el gore.

Valoración

Una vuelta de tuerca al cine de terror, marcada por el homenaje constante a títulos clásicos. Un film innovador, divertido y muy disfrutable para los fans del género.

Hobby

90

Excelente

Lo mejor

Los guiños persistentes al cine de terror. Sus giros de guión son refrescantes y asombrosos.

Lo peor

No gustará a cualquier tipo de público.

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