Análisis

Crítica de Memorias de un zombie adolescente

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: En Memorias de un zombie adolescente R, un muerto viviente, comienza a implicarse emocionalmente con la novia de una de sus víctimas. Esta relación provoca cambios en su atormentada existencia y en la de su comunidad de no-muertos que comienza a experimentar un proceso de "humanización".2013 - DIRIGIDA POR: Jonathan Levine - PROTAGONIZADA POR: Nicholas Hoult, Teresa Palmer, John Malkovich, Rob Corddry, Analeigh Tipton, Dave Franco y Cory Hardrict. Estreno en España el 19 de abril.

Dirigida a un público amplio y desde luego no especializado ni en la temática zombi ni en el terror puro y duro, la cinta abunda en la capacidad del ser humano para cambiar su destino y el de los demás, a pesar de cuál sea su situación. Vamos, que la muerte ya no es un freno para alcanzar la felicidad.

La principal virtud de Memorias de un zombie adolescente es la de unir dos conceptos que en principio son casi antagónicos: el romanticismo y los no-muertos, cosa que consigue en el primer tercio de la película con notable destreza y buen humor. La progresión de la cinta cede paulatinamente al pastelito y le va restando interés, pero con todo no es una película babosa ni de difícil digestión y se le llega a coger cierto aprecio al zombi tal y como es retratado.

 

Nicholas Hoult (Jack el cazagigantes) demuestra una mayor capacidad para empatizar con el espectador como un zombi innominado al que finalmente rebautizan como "R", que como cazador de gigantes gracias a esa voz en off que pone de manifiesto sus pensamientos y dudas para abordar y encandilar a su compañera de reparto, Teresa Palmer (Soy el número cuatro).


Quien parece estar totalmente perdido y desaprovechado es John Malkovich en el papel de padre-opositor al romance, que tan poca chicha tiene para un actor de su talento.

 

Las constantes referencias al género zombi y la agilidad con la que están comprimidos los gags en el inicio de la película (lo que básicamente nos había mostrado ya el tráiler) hacen que Memorias de un zombie adolescente resulte refrescante y divertida como reflejo cinematográfico de la novela de Isaac Marion titulada "Warm bodies".  

Una curiosidad: la fotografía es obra de Javier Aguirresarrobe, uno de nuestros más brillantes directores de fotografía, ganador de seis premios Goya y excelente profesional.

 

En cuanto a otros apartados técnicos, como el maquillaje y los efectos especiales, la verdad es que no resultan tan brillantes pero sí correctos teniendo en cuenta que se trata de una comedia y no es la verosimilitud su finalidad última. Donde más "cantan" es en la aparición de los seres que ya están "más que muertos" y a los que se refieren como pellejudos (claro, si los zombis no son tan malos, hacían falta unos malos de verdad para que hubiera algo de acción).

 

En fin, no se puede pedir más para una película que cuenta con un relativamente modesto presupuesto de 35 millones de dólares, pero eso sí, si eres un amante del género, te van a sangrar los ojos porque todas las convenciones acerca de los zombis se saltan a la torera: sus heridas cicatrizan cuando ya están muertos, el proceso de muerto-viviente es reversible, comer cerebros te permite recuperar los recuerdos de la víctima...

La reinterpretación del género es muy libre, pero necesaria como concesión que da paso a la comedia ya que ése es precisamente el encanto de la película, en la que por otra parte hay ecos del clásico de Shakespeare "Romeo y Julieta", eso sí, en pleno apocalipsis zombi.

Valoración

Simpática comedia romántica sin grandes pretensiones que consigue entretener y sacarle la sonrisa al espectador medio.

Hobby

68

Aceptable

Lo mejor

El arranque, con la voz en off de los pensamientos de R.

Lo peor

Le sobra un poco de azúcar al final. Algo más oscuro hubiera mejorado la cinta.

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