Análisis

Crítica de Parker

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Parker es un ladrón con un código ético peculiar: sólo roba a quienes pueden permitírselo y no hace daño a quien no lo merece. Tras ser traicionado por su equipo y dado por muerto, Parker asume una nueva identidad para hacerse con su último botín y que sus antiguos compañeros lamenten haberse cruzado en su camino.2012 - DIRIGIDA POR: Taylor Hackford - PROTAGONIZADA POR: Jason Statham, Jennifer Lopez, Nick Nolte, Michael Chiklis, Clifton Collins Jr. y Daniel Bernhardt. Ya en cines.

Revolviéndose en su tumba debe estar el autor de la saga de novelas que protagoniza el personaje Parker y que gracias a dios a ido a parar (al menos hay que reconocerle ese mérito) a Jason Statham. ¿La razón? La paupérrima adaptación de la novela a la gran pantalla por parte de Taylor Hackford, director que llevaba nueve años sin estrenar cinta en nuestro circuito comercial. En concreto, desde Ray, que por cierto le valió la nominación al Oscar. Entonces, si sabe dirigir ¿por qué hace esto? ¿Y por qué precisamente con la obra de Donald E. Westlake?

Misterios sin resolver... El único mérito achacable al director es el de conseguir que el culo de Jennifer Lopez se convierta en un personaje más de la película, y además, que dicha parte trasera de su anatomía sea más interesante que cualquiera de sus primeros planos. Su interpretación, mediocre a todas luces, está íntimamente ligada a la escasa calidad del guión de John J. McLaughlin (Cisne negroque maltrata el texto de Westlake desposeyéndolo de cualquier hondura para generar un verdadero pastiche previsible, absurdo y aburrido. Tiene delito.


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El principal problema de Parker es que no se decanta por nada: ni es interesante como thriller, ni erótica cuando se supone que pretende serlo, ni divertida, ni trepidante. En resumen, es un "quiero y no puedo". Statham, que se sabe la lección, hace un buen trabajo en las escenas de acción que, aunque bien coreografiadas, desde el punto de vista argumental son totalmente ridículas y es el único que se salva un poco en medio de este metraje excesivo que no llega a ninguna parte.

Bueno, él y el matón que le mandan, que a pesar de desnucarse es capaz de hacer que a Parker le tiemblen las canillas. Porque de los secundarios, esa panda de delincuentes de medio pelo, no se salva ni uno... ni Michael Chiklis, ni Wendell Pierce (Bunk, para los seguidores de The Wire), ni el pobre Nick Nolte, que no tiene tampoco muy claro cómo es que andaba por allí.

El argumento es más sencillo que el asa de un cubo: Parker es traicionado por sus colegas tras dar un golpe y busca recuperar su parte. Ya. Entre tanto viaja a Palm Springs donde seremos testigos de cómo pasa media hora de nuestra vida de la forma más tonta posible: viendo mansiones playeras de ricachones mientras Statham se calza un sombrero y un traje con el que dan ganas de darle una colleja. Que J. Lo lo tiene complicado para ser la actriz del año es de dominio público, pero desde luego todavía me pregunto cuál es el pretexto para que aparezca en la película porque no le aporta nada. Ni siquiera ese toque sensual que prometía el cartel.

Algo sobre Weslake

El autor era reacio a que Parker fuera llevado al cine, de hecho pretendía negociar para que solo apareciera en un formato seriado, así que de momento más no se han podido subvertir sus deseos. Aunque siempre se juega con la posibiidad de que los resultados de taquilla sorprendan, tampoco parece Parker vaya convertirse en el origen de una franquicia, y si lo hace, vamos listos, porque nos tocará tragarnos más escenas ¿torridas? como la del sujetador de topitos de la amiga:

Westlake falleció en 31 de diciembre de 2008 habiendo escrito bajo varios pseudónimos. La razón es que su editorial no era partidaria de publicar varias novelas del mismo autor, probablemente por considerarlo negativo de cara a las ventas.

En 1990 obtuvo una nominación al Oscar al mejor guión por Los timadores, cinta dirigida por Stephen Frears. Otra de las películas más conocidas basadas en una de sus novelas fue la española Two Much protagonizada por Antonio Banderas y Melanie Griffith con guión de Fernando y David Trueba.

"Flashfire" (1962) fue una novela escrita bajo el pseudónimo de Richard Stark y el origen de una serie de novelas centradas en el delincuente Parker, aunque en otras ocasiones también utilizó los sobrenombres como Samuel Holy o Tucker Coe. El personaje que él creó era un tipo frío y metódico de cuyo pasado existían más lagunas que certezas y cuyo nombre de pila nunca fue desvelado en las novelas. Desde luego se le podría haber exprimido un jugo delicioso al material original. Un verdadera lástima...

Valoración

Flojísima cinta de acción, a pesar de la veteranía de su director, que solo en momentos muy puntuales tiene algún interés.

Hobby

45

Malo

Lo mejor

Las secuencias en las que hay enfrentamientos físicos, muy bien coreografiadas.

Lo peor

La falta de consistencia del guión y el publirreportaje sobre Palm Springs.