Análisis

Crítica tortuosa de En la mente del asesino

Por Raquel Hernández Luján
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ARGUMENTO: Alex Cross, detective de la policía y psicólogo trata de evitar los siguientes asesinatos del sádico Picasso, un hombre que disfruta infligiendo dolor en sus víctimas. Cuando el caso de un giro personal, Cross verá cómo sus convicciones morales se tambalean.2012 - DIRIGIDA POR: Rob Cohen - PROTAGONIZADA POR: Tyler Perry, Matthew Fox, Edward Burns, Jean Reno, John C. McGinley, Carmen Ejogo, Rachel Nichols. Estreno en España 16 de noviembre.

ACTUALIZADO 16-11-2012: Hoy se estrena en cines esta película. En Estados Unidos no está funcionando nada bien (apenas 25 millones de dólares de recaudación) , así que habrá que ver qué tal le va en España...

El principal encanto de En la mente del asesino reside en que al fin el actor Matthew Fox ha conseguido desencasillarse de los papeles de niño bueno, y eso lo hace por todo lo alto en este thriller que arranca fenomenal para ir perdiendo comba con cada minuto de metraje.

Una verdadera lástima, porque de no haber caído en lugares comunes y en abundantes tópicos del género (con mucho regustillo de las cintas de los 90) podría haber sido mucho más memorable. Lo que no se olvida es la cara de loco de este actor que se ha destilado a sí mismo logrando la quintaesencia de la musculación hasta el punto de dar auténtica grima con su sola presencia.

Menos afortunado es el guión de En la mente del asesino, que termina por ser bastante pretencioso en lo que al rendimiento físico de un psicópata se refiere, por más entrenado que esté. Se pasa de enrevesado, vaya.

¿Qué ha sido de Alex Cross?

Se nota que a esta película le falta una buena base. En esta ocasión, no está basada en ninguna novela en particular de la saga de James Patterson sino que se extrae su personaje para hacer algo nuevo.

Comparar a Tyler Perry con Morgan Freeman es bastante injusto teniendo en cuenta la carrera de este último... así que seré buena y no lo haré. Sin embargo sus personajes sí que deben ser comparados y aquí es cuando se aprecian las diferencias que hay entre El coleccionista de amantes (1997), La hora de la araña (2001) y esta nueva entrega en la que el reto de atrapar al asesino no es ya tan psicológico como físico.

Éste nuevo Alex Cross sienta cátedra cuando habla y es capaz de deducir de cualquier menudencia toda una secuencia de acciones del asesino, pero ojo al dato que si se tiene que enzarzar a leches tampoco le tiembla el pulso. ¿Cuál es el problema entonces? Que no engancha a nivel emocional y en esta película eso es esencial.

Un caso muy personal

Se supone que la gracia de la película es que el caso afecta directamente a la vida personal de Cross y que eso hace que se produzca en él un cambio, pero sea por la manifiesta inexpresividad del actor o por una deficiente dirección de actores, no se aprecia ese proceso ni el espectador consigue sentir empatía por el doctor. Lo único que deja bien claro la película es que este villano apodado como Picasso por su inclinación al dibujo surrealista es malo, malo, malo.

Las secuencias de acción son las reinas del baile y, en general, la película cobra interés solo cuando el psicópata está en pantalla para dinamizar un poco el ambiente. La relación de colegueo entre Cross y su compañero está conseguida, pero no termina de comprenderse cuál es su naturaleza con su compañera de equipo.

Fotografiando Detroit

Una baza bien jugada es el marco en el que se rueda la película, ya que Detroit tiene un cierto aspecto decadente que le da mucho encanto a las persecuciones. En concreto la secuencia de ese parking construido en un antiguo teatro medio derruido es uno de los mayores aciertos de las localizaciones.

La decadencia de la ciudad tiene un aire evocador y hermoso que tiene mucho que ver con el propio argumento de la película. 

 

La otra parte del rodaje (sobre todo en la que recae el drama familiar) se rodó en la luminosa Cleveland, lo que le aporta un contrapunto a la fotografía muy particular.

Valoración

En la mente del asesino arranca con fuerza para perder fuelle a lo largo de un metraje en el que la falta de empaque emocional y que lastra la credibilidad de los personajes. No obstante, es entretenida como thriller.

Hobby

62

Aceptable

Lo mejor

La transformación física de Matthew Fox le da un aspecto muy inquietante.

Lo peor

La limitada capacidad de los protagonistas para transmitir emociones.

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