Análisis

Crítica de Una noche para sobrevivir

Por Raquel Hernández Luján
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CRÍTICA DE: Una noche para sobrevivir (Run All Night) - DIRIGIDA POR: Jaume Collet-Serra - PROTAGONIZADA POR: Liam Neeson, Joel Kinnaman, Ed Harris y Vincent D'Onofrio. En cines a partir del 17 de abril.ARGUMENTO: Al veterano mercenario Jimmy Conlon lo persiguen los crímenes del pasado, pero tambien el policía un policía que lleva tras él treinta años. Cuando se entera de que su hijo Mike corre peligro, Jimmy tiene que elegir entre el clan criminal al que ha pertenecido siempre y su familia, a la que había abandonado hace mucho tiempo. 

Si hay una palabra que resume a la perfección el trabajo que hay detrás de Una noche para sobrevivir es... eficiencia. Jaume Collet-Serra dirige esta vigorosa cinta de acción narrada en clave de persecución nocturna en la que el reloj marca el tempo interno de la historia.

La interpretación de Liam Neeson como protagonista sorprende por dos cuestiones: la primera de ellas por su enconamiento en dar vida a un personaje similar en todas sus películas recientes y la segunda porque lo hace de fábula. Los años no le pesan a este hombre de acción que resulta tremendamente convincente, por más que sepamos al dedillo qué pasará al final de la película.


El guión de Brad Ingelsby, que juega tirarnos un anzuelo al comienzo del metraje, es en este sentido tan poco innovador que de haber caído en otras manos es difícil que hubiera logrado sacarle el brillo que consigue el director barcelonés. Es ya la tercera vez que colabora con el actor tras Sin identidad y Non-Stop y parece claro que su complicidad trasciende a la gran pantalla.

Él es en Una noche para sobrevivir Jimmy Conlon "el enterrador", es un mercenario en horas bajas, atormentado por la larga lista de muertos que carga a sus espaldas. Trabaja para su amigo Shawn (Ed Harris), el cabecilla de su banda, pero una noche un acontecimiento fortuito los convierte en rivales dispuestos a darse caza.

Su cometido a partir de ese momento será mantener con vida a su hijo (un sólido Joel Kinnaman, más convincente incluso que en el remake de RoboCop) y su familia zafándose de sicarios, policías corruptos y, sobre todo, de su pasado, con el que tratará de reconciliarse. 

La lealtad al clan y los lazos familiares son dos de los ejes argumentales de Una noche para sobrevivir y vienen a poner sobre la mesa la decadencia de la mafia irlandesa y el ascenso de otras bandas.

De alguna forma se contraponen la vieja escuela y las nuevas formas de hacer negocios desde el punto de vista de un hombre que "está de vuelta de todo". En este sentido las conversaciones sobre el pasado de Liam Neeson y Ed Harris son esenciales para comprender la relación entre sus personajes y la forma, casi medieval, de defender su honor y su prole. Es un duelo que, incluso con una parte rodada entre trenes, recuerda a un western.

Entre las secuencias de Una noche para sobrevivir más reseñables encontramos varias escenas de persecuciones rodadas con mimo como la automovilística o la que se desarrolla en el interior de un edificio que está siendo evacuado. Estilísticamente llama la atención la elección de los barridos aéreos para pasar de un lugar a otro y la riqueza de los planos que consiguen reforzar la sensación inmersiva en la acción. Collet-Serra se siente respaldado por la industria, según ha expresado en diversas entrevistas y no es de extrañar viendo el pulso y ritmo con el que rueda.

Vincent D'Onofrio vuelve a ponerse en el papel de poli que tan bien le sienta mientras que sorprende el brevísimo papel de un avejentado Nick Nolte (qué lejos queda ya su apariencia de galán de El príncipe de las mareas) o la poca sustancia de Common como sanguinario asesino enconado en matar a los protagonistas tirando de visor láser y hasta gafas de visión nocturnas.

Una noche para sobrevivir da en el clavo ofreciendo un buen espectáculo: da justo lo que promete solo con algún breve bajón de ritmo en las contadas secuencias familiares que se justifican como motivación de los personajes, así que es cuestión de ir al cine y dejarse llevar por la narración que fluye como un torrente. Vale, no descubre la pólvora pero lo dicho al comienzo, es muy eficiente.

Valoración

Otro pepino del tándem formado por Collet-Serra y Neeson; talento a raudales a ambos lados de la cámara en una cinta de acción urbana vibrante.

Hobby

78

Bueno

Lo mejor

La dirección: Jaume Collet-Serra da un recital de buen hacer creando acción que engancha.

Lo peor

El guión parece escrito con plantilla y algunos momentos dramático-familiares sobran.

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