Análisis

Syndicate, análisis de un remake innovador

Por Paco Delgado
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Syndicate ya está aquí. Y la nueva perspectiva que Starbreeze aporta al clásico de Bullfrog de 1993 le ha sentado de maravilla. 

La acción de Syndicate no es algo a lo que estés acostumbrado. Mientras que el reinado de los shooters en primera persona se lo disputan los dos pesos pesados de los juegos de guerra –Battlefield 3 y Modern Warfare 3–, de repente llegan Starbreeze y EA y te dicen que hay vida más allá de las guerras en Oriente Medio. Y también hay futuro. Y es que el futuro es, precisamente, la clave del juego.

Según Blade Runner, el futuro de 2019 –¡a 7 años vista, amigo!– iba a estar repleto de coches voladores, megaurbes llenas de mutantes, replicantes, seres engendrados genéticamente y habríamos conquistado el espacio exterior hasta los mismo límites del universo conocido –eso de la puerta de Tannhauser y demás, ¿recuerdas?–. ¿Pues sabes qué? ¡Memeces! ¿Dónde están los coches voladores? ¡No te decimos ya la colonias en el espacio exterior! Vamos, vamos, si en siete años eso tiene que ser así, ya tendríamos que tener, al menos... ¡una base en la luna o algo! ¿No? Así que, nada, puestos a soñar, vamos a fijarnos un momento más plausible, más o menos para cuando España salga de la crisis... Vamos a ver... ¿Qué tal el 2069?

Para Starbreeze y EA, y nosotros estamos de acuerdo, en esa época ya no habrá crisis en España. Bueno, no dicen exactamente eso, pero es que la historia de Syndicate nos habla de un futuro dominado por megacorporaciones, "sindicatos", que sustituyen a los gobiernos, los políticos y casi, casi, los países.

Un mundo... ¿feliz?

 La civilización está controlada por la tecnología, y la tecnología domina –aunque ellos creen que es al revés– a los humanos. Tan es así, que cada ciudadano lleva un chip implantado en el cerebro. Con él se compra, se vende, se conocen preferencias y deseos de la gente, se la... ¿manipula? Las tres megacorporaciones que dominan el planeta –Eurocorp, Aspari y Cayman Global– están en una guerra perpetua por el dominio de la tecnología. Y lo de guerra no es un término usado sin más.

Ellos prefieren llamarlo "negociación" –así concluye cada una de las 16 fases de Syndicate, con la frase "final de las negociaciones"–, pero la realidad es que el asesinato, robo de patentes, tecnologías y el secuestro es lo que los agentes especiales de cada sindicato, como Miles Kilo –o sea, ¡tú!–, hacen cada día.

Humanos mejorados en Syndicate

 Por momentos, la fascinante ambientación de Syndicate, casi hipnótica, te puede hacer perder la perspectiva de tu misión como agente de Eurocorp, pero a los pocos segundos la realidad del año 2069 te golpea con fuerza.

La acción en primera persona del juego es tan directa como tú quieras. O tan táctica como desees. Lo ideal es combinar ambas posibilidades. De hecho, la tecnología que Miles tiene en su cabeza, el chip militar DART 6, es con mucho tu mejor aliado, más que tu habilidad con las armas o tus reflejos, por muy bueno que seas en otros títulos del género.

El chip es una maravilla multiusos que lo mismo te piratea una torreta que el chip que llevan tus enemigos en sus cabezas, forzándoles hasta a suicidarse. Pero la más básica de sus rutinas es también la más usada. O debería, porque la visión "ciber" te permite localizar enemigos tras los obstáculos, ralentizando además ligeramente el tiempo.

El DART 6 puede programar distintas aplicaciones que te ayudan a "hackear" tecnología rival. Tanto máquinas como humanos. Entre algunas de estas aplicaciones encuentras tres que son vitales para avanzar: suicidio –para que se eliminen ellos solos–, sabotaje –para aturdirlos unos instantes– y persuasión –que hace que luche unos segundos a tu favor y, si acaba con sus compañeros, el sujeto se suicide–. ¿Mola, eh?

Usar las aplicaciones es sencillo pero, como todo, requiere un aprendizaje. Cuando desbloqueas una nueva aplicación, un pequeño tutorial te cuenta las claves para su manejo. Una breve simulación te pone en pocos segundos al tanto de todo el potencial de cada aplicación y su óptimo manejo, aunque esto debes lograrlo solito.

Historia de un rescate

En el papel de Miles debes infiltrarte en las áreas de Aspari y Cayman Global para rescatar a la doctora Lily Drawl, el genio a la cabeza de las investigaciones de Eurocorp. Durante estas incursiones tienes que eliminar soldados rivales, agentes especiales como tú –que son unas bestias pardas y debes considerar como enemigos clásicos de fin de fase, con su rutina y puntos débiles para acabar con ellos– y, ya de paso, robar la tecnología rival, sacando de la cabeza de técnicos de las corporaciones enemigas sus chips, para aprender y programar nuevas aplicaciones, y mejorar tus habilidades.

Las primeras incursiones en terreno enemigo, entrando en las áreas de Aspari, no te suponen un problema excesivo hasta la parte final de Syndicate –el nivel de dificultad no es nada exagerado–, cuando te topes con el primero de tus equivalentes en el sindicato rival: los agentes especiales. Aquí, tienes que adoptar la clásica estrategia de “combate con enemigo final”: estudia, descubre el punto débil y actúa en consecuencia. Y luego, cuando entres en territorio de la Cayman Global, sobre todo desde tu llegada a La Ballena, una enorme ciudad flotante, el desafío empieza a ganar enteros.  Y sí, también hay un agente especial esperándote tras unos cuantos “hitos”, como llama el juego a cada una de sus fases.

Un universo fascinante

 Si conoces la serie Riddick, Syndicate es un juego muy en su línea, pero puliendo ese mismo concepto: acción lineal, buena historia, gran ambientación, gran acabado técnico, muy jugable. Y, lo mejor, el mundo de juego es tan real como pueda ser un futuro de aquí a 50 años. La cosa es que... ¡te lo crees! Crees que esa arquitectura limpia, minimalista, es posible. Que la historia puede ser posible. Que la acción podría ocurrir. Ofrece esa "suspensión de incredulidad" que hace que te tragues un "Blade Runner" y te lo creas.

La estética del juego es uno de sus puntos fuertes. Es posible que tiendas a compararlo con el fenomenal Deus Ex Human Revolution, pero la verdad es que, ciencia ficción y estilo futurista aparte, no tienen demasiado que ver. Mientras que el juego de EIDOS ofrece un aspecto “sucio” –dicho sea en el mejor de los sentidos–, los escenarios de Syndicate parecen pasados por una pulidora: brillantes, impecables, pulcros… hasta que llegas tú y te lías a pegar tiros, claro. Y, aun así, mantienen ese aspecto impoluto casi todo el tiempo. Bueno, aquí nos gusta, lo que no quiere decir que sea un estilo que deba entusiasmar de manera uniforme. Pero le va. Y eso es lo que importa, que el trabajo de Starbreeze en la dirección artística es fenomenal.


Syndicate es un "remake", un homenaje y un gran juego con personalidad propia –sí, la tiene–. Eso sí, no tiene que ver demasiado con el original en su jugabilidad, sólo en las líneas maestras del guión, ya que el clásico de Bullfrog lanzado en 1993, amén de lo que daba de sí la tecnología entonces, era un juego táctico en el que manejabas a un escuadrón de cuatro personajes cuyas habilidades debías combinar. Y que se desarrollaba en un mapa isométrico, vaya.

Lo que Starbreeze ha hecho es homenajear este particular en el modo multijugador, que no deja de ser una campaña cooperativa para cuatro jugadores, aunque bastante corta –9 misiones y ya está–, con bastantes altibajos y con unos enemigos que a veces disparan de forma alarmante la dificultad. Son duros, muy duros aunque no lo aparenten. Pero, cuando te vienen, más vale que te coordines a la perfección con tus tres compañeros para apoyaros y cubriros, y también para iros curando unos a otros porque es vital en el desarrollo de la acción.

En definitiva, estás ante un estupendo juego de acción, que toma prestada una genial idea de un no menos genial clásico de los años 90 y le da un nuevo aire. Te puede gustar o no la premisa, pero desde luego la diversión está asegurada.

Valoración

Syndicate es un estupendo -aunque corto- juego de acción. Más que un remake del clásico de Bullfrog se inspira en él para ofrecer una visión futurista tan terrible como fascinante, y que demuestra que no todo es guerra moderna en el género.

Hobby

93

Excelente

Lo mejor

Lo perfectamente pulido del guión, la acción y la dirección artística.

Lo peor

Es corto, el multijugador sólo tiene un modo y las voces están en inglés.

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