Análisis

Ninja Turtles: ¡Crítica doble!

Por Fátima Elidrissi
-

CRÍTICA DE Las Tortugas Ninja (2014) - DIRIGIDA POR Jonathan Liebesman - PROTAGONIZADA POR Megan Fox, Alan Ritchson, Jeremy Howard, Pete Ploszek, Noel Fisher, Will Arnett, Danny Woodburn, William Fichtner, Whoopi Goldberg, Jeremy Howard. ESTRENO el 17 de octubre   ARGUMENTO: Nueva York está en peligro. Shredder y su banda de malhechores, el Foot Clan, controlan la ciudad. Pero cuatro héroes saldrán de las alcantarillas para acabar con sus malvados planes.

Hace 30 años Kevin Eastman y Peter Laird dieron vida a uno de los grupos de héroes más atípicos y exitosos tanto dentro como fuera del universo de los cómics. Las Tortugas Ninja son, como su nombre indica, un curioso combinado de cuatro tortugas antropomorfas, Leonardo, Raphael, Michelangelo y Donatello, nombradas en honor a famosos artistas del Renacimiento Italiano (como podéis comprobar en este tronchante vídeo) cuyas increíbles habilidades como ninjas son sólo comparables con su voraz apetito por la pizza.

Desde entonces este cuarteto de mutantes adolescentes, su maestro y padre ratuno Splinter y su inseparable amiga la reportera April O’Neil han protagonizado diversas series de animación, videojuegos, películas y hasta un musical llamado Coming Out of Their Shells Tour patrocinado por Pizza Hut. Tal fue su fama en los años 80 y 90 que incluso dieron nombre a una nueva especie de tortuga prehistórica, la Ninjemys o tortuga ninja.

Coincidiendo con su aniversario, el padre de los Transformers y mayor exponente del blockbuster moderno, Michael Bay, produce esta nueva y esperadísima adaptación, una cinta que explicará de nuevo el origen de las tortugas y su conflicto con el malvado Shredder.

Las Tortugas Ninja comienza con una exuberante novedad: Megan Fox. La actriz da vida a April O’Neil, una reportera televisiva atrapada en la sección de salud y estilo que sueña con destapar un verdadero escándalo… como por ejemplo la oleada de crímenes perpetrados por el peligroso Foot Clan en Nueva York. Aunque su jefa Bernadette (Whoopi Goldberg) y su compañero Vern (Will Arnett) no confían demasiado en sus posibilidades.

En sus intentos por conseguir una exclusiva y adentrarse en esta organización criminal April se encontrará con las Tortugas Ninja. Pero su situación no mejora demasiado porque, aunque Megan lo intenta, a ver cómo explicas tú que cuatro tortugas parlantes de dos metros se han convertido en los justicieros enmascarados de la ciudad.

Entretanto, el film explica el origen del impetuoso Raphael (Alan Ritchson), el vacilón Michelangelo (Noel Fisher), el sereno Leonardo (Pete Ploszek) y el geek Donatello (Jeremy Howard) y presenta a su padre adoptivo y maestro en el noble arte del ninjitsu, una rata mutante llamada Splinter. Frente a versiones anteriores caracterizadas por el atrezzo (y diseños de esta misma cinta por suerte descartados) cabe destacar el realismo que adquieren gracias a los efectos especiales y la captura de movimiento. Las presentaciones finalizan con el líder del Foot Clan, el antagonista y villano principal de la cinta Shredder (Tohoru Masamune).

El espectáculo se hace esperar

Hasta este momento la acción brilla por su ausencia. Más allá de un par de encuentros nocturnos donde las tortugas cruzan la pantalla como una exhalación la película se esfuerza quizá demasiado por situar a April y su investigación, lo que retrasa la aparición de las verdaderas protagonistas, las tortugas, y con ellas el avance de la película.

Acto seguido ocurre lo mismo, esta vez por culpa de los abundantes diálogos expositivos y los extensos flashbacks. Las Tortugas Ninja malgasta la primera mitad de su metraje explicando los orígenes de los héroes, cómo crecieron apartados de la sociedad y sus conexiones con el resto de los personajes. Y aunque el objetivo es situar al espectador y crear cierta atmósfera melodramática donde el público se compadezca de estos “engendros” a punto de convertirse en héroes, se limita enormemente el ritmo de la narración.

Tras esta larga introducción, la trama gira (como no podía ser de otro modo) en torno a un plan diabólico de Shredder para acabar con Nueva York y los intentos de las tortugas por evitarlo. Pero quienes esperen un espectáculo pirotécnico pueden estar tranquilos: una vez los guionistas Josh Appelbaum, Andre Nemec y Evan Daugherty sitúan todas las piezas en el tablero comienza el show. El director Jonathan Liebesman, cuyo currículum incluye películas como Ira de titanes, Invasión a la tierra o La matanza de Texas: el origen, se asegura de ello.

Persecuciones imposibles, destrucción por doquier, luchas cuerpo a cuerpo y un épico enfrentamiento final conforman algunos de los momentos álgidos que toda película de acción debe tener y que Las Tortugas Ninja ofrecen al espectador.

En el apartado cómico la película flojea, quizá porque las expectativas eran demasiado altas. La misma existencia de unos héroes con forma de tortugas cuya única debilidad es la pizza ya es un chiste. En la película existen referencias a ambos hechos, pero aparte de los evidentes malentendidos que puede generar esta trama Donatello y Vern serán los “graciosos” de la cinta.

A pesar de todo, la película resulta entretenida y como cinta de género funciona donde debe. Las cifras dirán si Michael Bay consigue hacer de Las Tortugas Ninja una nueva franquicia de acción a lo Transformers con esta película dirigida a los fans nostálgicos y los amantes de los efectos especiales y de la acción desenfrenada.

La crítica comiquera, por Jesús Delgado

Como bien señala Fátima, Peter Laird y Kevin Eastman crearon en 1984 al cuarteto de héroes en caparazón. Desde entonces, no han parado de darse versiones alternativas de Tortugas Ninja por doquier, ya sea en forma de videojuegos, cómics, películas y series de televisión. Hay que tener en cuenta esto para encarar esta nueva versión dirigida por Jonathan Liebesman, como adaptación y no como lectura literal de todas estas versiones, especialmente del cómic original. Pero incluso en esto hay matices.

Ninja Turtles (título con la que Paramount vende en España las TMNT) no es ni más ni menos que una remezcla libérrima de 30 años de Tortugas Ninja, incorporando elementos de una y otra versión a modo de collage para construir una cinta de acción, mamporros, cultura pop, señas de identidad adolescente y el inconfundible estilo de Platinum Dunes, la empresa de Michael Bay.

Con todos estos ingredientes, habrá quien ya esté deseando verla y quien, por el contrario, prefiera despotricar sobre ella. Pero la realidad es que Ninja Turtles no es ni la catástrofe con patas que muchos esperan, ni tampoco la obra maestra que más de uno desearía. La película, como todo en esta vida, tiene muchas cosas buenas, pero también unas cuantas malas...

Tortugas Ninja del siglo XXI, para bien y para mal

Estas nuevas tortugas ninja, de entrada, preservan una una seña de identidad común a sus antecesoras, y es el uso de la cultura pop y de las modas adolescentes del momento. Esto implica que los cuatro personajes son teenagers, algo frikis, que hacen continuas referencias al mundo del cine, del cómic y de la televisión actual. Pero además, su "rollo" es el de "gangsta de ghetto", que tanto tirón parece tener entre la muchachada. Si extrapolamos y recordamos las películas de los 90, con el rap 'Go Ninja, Go Ninja, Go!' de Vanilla Ice, veremos que no es la primera vez que presenciamos una construcción similar de los personajes. De ahí que, aunque molesto para los puristas, este retrato sea bastante acertado a fin de cuentas. 

¡Santos caparazones!, seamos francos. Las tortugas están muy bien retratadas, con sus extremas personalidades perfectamente reflejadas (incluso demasiado) y es fácil diferenciarlas entre sí. Esto se traduce en su aspecto, tan característico. No sólo cada una tiene un tamaño y una fisonomía propia, sino que su vestimenta refleja sus respectivos gustos y personalidad, lo cual es un avance que permite una mayor identificación individual de cada uno.

Además, gracias al propio desarrollo de los personajes y una buena construcción individual y como equipo, estos héroes enseguida se te meten en el bolsillo. De hecho, sus escenas, con diferencia, son las que más merecen de la película. Muy a pesar de ser personajes animados, ojo.

Y no es de extrañar tampoco. Lo mejorcito de la película es precisamente las animaciones de las cuatro tortugas y del maestro Splinter (o Astilla, según qué traducción manejemos). Esto, aunado a las coreografías espectaculares de los combates y la excelente BSO de Brian Tyler, nos asegura un épico espectáculo continuado de 101 minutos. Aunque, sin duda, lo más bonito y desaprovechado en este aspecto es la sorprendete introducción, que fusila excepcionalmente los tan gastados uso y concepto de películas de orígenes, y las secuencias de la infancia de las tortugas. 

Paralelamente, y en ésto se le debe reconocer el mérito, Ninja Turtles hace guiños constantes a los 30 años de las Tortugas. Recuerda muletillas de la serie de los 80, incide en elementos de series anteriores o incluso se burla de la mala prensa que tuvo su producción. ¿Alguién dijo que estas tortugas eran aliens?

Y hasta aquí los puntos fuertes de la cinta. Ahora vamos a ver sus flaquezas. De entrada, la construcción del mundo es tan torpe como vaga. Lejos de crear unos orígenes a la altura de las anteriores versiones, los guionistas de esta película nos dibujan una creación de los personajes que se aleja del clásico enfrentamiento entre las tortugas y Shredder (Despedazador/Triturador, según el traductor), lo cual castra espiritualmente a la cinta del tema central de su historia. De hecho, los motivos del "entrenamiento" de los héroes estan más cogidos por pinzas que cualquier otra interpretación anterior.

Esto no sería del todo criticable si al menos no fuera con el espurio fin de dar mayor dimensión al personaje de April O'Neil, cuya grandeza y trascendencia parecen hechas a medida para compensar las flaquezas actorales de su intérprete, Megan Fox.

Además, en beneficio de una mayor presencia de April y de Eric Sacks (William Fichtner), el Despedazador queda reducido a un poco aprovechado refrito cromado, salido del cajón de "bocetos descartados" de la saga Transformers. Esta decisión en la elaboracón su argumento, claro, empobrece al villano, que en lugar de inspirar el temor o el respeto que supuestamente debía despertar, queda reducido al papel de máquina picadora de carne, perdiendo cualquier dimensión con la que pudiera contar para este retcon.

Resumiendo, las Ninja Turtles es una película ligera, de acción y peleas, con elementos de ciencia ficción y efectos especiales, que además tiene en ella Megan Fox. Se trata de un título orientado a un público determinado, gente joven sin demasiadas expectativas más allá de ver una película entretenida, algo macarrilla y más o menos entretenida. Buscarle los tres pies a la tortuga no viene al caso. De ahí que una nota de 70 sobre 100 sea una nota merecida para una película palomitera, más adecuada para el verano que para el frío otoño.

Tenéis más información en nuestra Tertulia sobre las Tortugas Ninja.

Valoración

Los héroes regresan a la gran pantalla de la mano de un Michael Bay que, como acostumbra, regala al espectador un espectáculo de efectos especiales, acción y destrucción, aunque de lento arranque.

Hobby

67

Aceptable

Lo mejor

El realismo que adquieren las tortugas gracias a los efectos especiales y la captura de movimientos

Lo peor

La película tarda en arrancar lastrada por flashbacks y otros personajes (véase April O'Neil)