Análisis

Análisis de Touch My Katamari en PS Vita

Por Mercedes López
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 No te pierdas el análisis de Touch My Katamari, el divertido juego de habilidad que debuta en PS Vita manteniendo su jugabilidad clásica (rodar tu esfera sobre objetos más pequeños para hacerla crecer), pero con controles y opciones puestas al día.

Sólo a un japonés, expertos en crear lo que los ingleses llaman “quirky games” o idas de olla, se le podía pasar por la cabeza crear un simulador de “bola de nieve”. Bueno, así definen en Estados Unidos muchas veces el estilo de juego de la saga Katamari, en la que debemos rodar una esfera o Katamari por encima de objetos más pequeños con el fin de adherirlos y así crecer de tamaño hasta alcanzar, como mínimo, el impuesto en cada nivel.

Ha sido así desde 2004, cuando se lanzó el primero, Katamari Damacy, aún inédito en España. El éxito fue considerable y en Namco Bandai vieron su potencial y lanzaron 3 entregas más para consola de sobremesa, una para PSP y un par para smartphones, lo que provocó que su creador original, Keita Takahashi abandonara la compañía (no quería que hubiera tantas entregas). Y ahora llega el sexto juego de la saga bajo el sugerente título de Touch My Katamari (o Tócame mi Katamari, que cada uno piense lo que quiera), con el que la saga quiere recuperar la frescura perdida y, de paso, aprovechar las nuevas funciones de Vita.

El creador de estrellas

Touch My Katamari quiere ser una vuelta a los orígenes, donde la locura y la diversión eran lo que más primaba. Así, a lo largo de 12 niveles, nuestro objetivo será devolver al Rey del Cosmos, un alocado personaje que ha aparecido en todas las entregas, su atractivo perdido. ¿Y cómo? Pues repoblando la galaxia con nuevos planetas y estrellas que crearemos rondando nuestro Katamari por encima de todo tipo de objetos terráqueos, teniendo una única norma: no podemos adherir objetos más grandes que el tamaño de nuestro Katamari.

Así, de forma progresiva, comenzaremos rodando por encima de chinchetas y clavos en los primeros niveles, para terminar creando un Katamari capaz de arrasar con coches, edificios… e incluso más. Y para ello contamos con dos tipos de control: el clásico (manejamos el Katamari con los dos sticks) o el estándar (con el stick izquierdo movemos la bola y con el derecho la cámara). Ambos estilos permiten además manejar la esfera con la pantalla táctil y realizar dos nuevas acciones con el panel táctil trasero: estirar la bola horizontalmente o compactarla verticalmente. Estas nuevas acciones nos permiten acceder a lugares estrechos, pasar por debajo de coches y otras acciones similares, con las que conseguiremos algunos objetos raros escondidos o también llamados “curios”, entre otras cosas. Además, aparte de la historia del Rey del Cosmos, entre niveles también seguiremos la historia de Goro, un otaku “superfrikazo” con el que seguro echarás más de una carcajada…

Retos para todos

Ocho de los 12 niveles de Touch My Katamari nos invitan a alcanzar un tamaño mínimo, aunque hay otros 4 que son un poco “especiales”. Por ejemplo, en uno de ellos no hay nada más que objetos de comida y contamos con un límite: 30.000 calorías. Así, debemos pasar por encima de fruta, ensaladas y objetos de ese estilo para poder hacer la bola más grande posible, evitando helados, tartas y otros alimentos hipercalóricos que bajarán el contador de calorías rápidamente.

En otro, por poner otro ejemplo, nada más que podemos adherir al Katamari 50 objetos, y el reto es hacer la bola más grande posible… Al terminar estos niveles o los 8 restantes, el rey evaluará nuestra actuación de 1 a 100, recompensándonos con un número de caramelos (son la moneda de cambio para comprar cosas en las tiendas del juego) que varía según la puntuación y que incluso podemos multiplicarla usando unos tickets especiales que nos da el Rey. De este modo, con los caramelos podremos comprar ropa para el Rey del Cosmos, nuevas pistas de música o incluso dos modos de juego extra para cada nivel: “endless” (donde no hay límite de tiempo) y K-Drive (menos tiempo para cumplir el objetivo y un katamari más veloz).

Por si fuera poco, una vez superado un nivel, podemos volver a él cuantas veces queramos para superar nuestra puntuación y buscar a un “primo” (un personaje que puede sustituir al Príncipe que maneja la esfera) y otros objetos de bonificación, sin olvidar retos “temporales”, como contar con cuatro días para comprar una prenda de ropa o alcanzar un determinado número de caramelos.

Original hasta en los menús

El estilo disparatado de Touch My Katamri (pensadlo por un momento, rodar por encima de objetos, animales, “personas” o edificios), está presente en todo, desde el sentido del humor de los diálogos, a la puesta en escena de los personajes o incluso los menús. Estos últimos tienen lugar en los hombros del Rey del Cosmos: en el derecho elegimos nivel hablando con los personajes, mientras que en el izquierdo accedemos a todas las tiendas y menús de opciones. No nos negaréis que no es original… Incluso la música tiene un punto de locura que seguro se os pegará (en la tienda del juego puedes desbloquear temas de otras entregas remezclados).

Hecho para PS Vita

Sobra decir que Touch My Katamari luce de muerte en la pantalla de PS Vita, muy cerca del nivel visto en PS3: escenarios con buena profundidad y sobrecargados con cientos de objetos que podemos recoger, que si bien no son ultradetallados, son reconocibles desde bien lejos. Y cabe destacar, en este sentido, la gran cantidad de objetos que encontrarás: pilas, muñecos “Power Ranger”, tiburones, luchadores de sumo, gorilas gigantes…

Lo dicho, cuando veas como huyen los humanos o ruedes sobre algunos objetos, no te quedará más remedio que esbozar una sonrisa. Además, todo el apartado gráfico es muy colorista, incluidas las secuencias de vídeo. ¡Ah! Y los tiempos de carga están muy, muy ajustados, por lo que no te tiraás esperando mucho entre niveles.

Lo bueno si breve...

Pese a todas estas opciones, lo cierto es que el Touch My Katamari es corto. En 3-4 horas como mucho habrás visto los 12 niveles y luego sólo te quedará intentar batir tus récords y encontrar los coleccionables, que te llevará bastante más o incluso “retar” a otros jugadores vía Near para picarte con sus récords.

Tampoco es menos cierto que Namco Bandai ya ha anunciado varios paquetes de contenido descargable, entre los que habrá packs de canciones (ya hay alguno disponible), nuevos niveles y paquetes de fans (podemos cambiarlos por tickets especiales). Y decimos nosotros… ¿no hubiera sido mejor meterlos en el juego o haberlos anunciado más tarde?

Por si el tema de la duración fuera poco, Touch My Katamari tiene otro pequeño “pero”: es el primer Katamari que sale en España sin traducir al castellano. Si tienes un buen nivel de inglés te lo pasarás igual de bien, pero si no, te perderás todas las gracias de los diálogos e incluso el objetivo de los niveles especiales. A su favor podemos decir que, si has comprado otro título de Namco Bandai para PS Vita, en la caja encontrarás un cupón de descuento para comprar la versión digital de este Touch My Katamari por 19,99 euros.


Añade algún que otro fallito técnico (como popping poner en pantalla algunos objetos a medida que nos acercamos a ellos) y ralentizaciones puntuales y el resultado es un título que entretiene y que está muy bien adaptado a PS Vita, aunque podía haber ofrecido más niveles y más opciones para durar un poquito más. Si, además, dominas el inglés, podrás disfrutar de un divertido juego, que encaja perfectamente con la filosofía portátil (hay niveles de 3, 5 ó 10 minutos, por poner algunos ejemplos) y que, además, hace gala de un grado de locura y humor pocas veces visto en un juego. Sobra decir que en PlayManía nos encanta, pese a estos fallos…

Valoración

Fiel a la saga, Touch My Katamari es un juego directo, que divierte con una sencilla mecánica. Por desgracia es muy corto y llega sin traducir, pero si te van los juegos diferentes, deberías probarlo (si no lo has hecho en otras consolas).

Hobby

79

Bueno

Lo mejor

Su alocada propuesta y desbordante de sentido del humor y su capacidad para picar.

Lo peor

Es algo corto (solo 12 niveles y unas 4 horas de juego) y llega sin traducir.

Lecturas recomendadas