Análisis

Warhammer 40K Retribution analizado

Por José Luis Sanz
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Es el tercero de una saga (segunda expansión) que ha encumbrado a Relic y THQ a lo más alto de la estrategia en tiempo real para PC: Warhammer 40.000 Dawn of War II. Un juego que, entrega tras entrega, logra cautivar a un número mayor de adeptos que tienen en el universo Warhammer 40.000 su teatro de operaciones.

Evidentemente, a estas alturas no os vamos a descubrir esta saga, pero en esta ocasión Relic ha hecho un trabajo colosal. Por vez primera, un Dawn of War II incorpora un rosario de razas que podemos elegir para vivir la historia desde el punto de vista que más nos apetezca. Las misiones son las mismas en todos los casos pero cambiando de protagonistas, aliados y, obviamente, enemigos.

Ojo, hemos dicho "vivir la historia", lo que quiere decir que el argumento es uno pero los actores no. Hay seis. Así que si no tenéis muy claro cómo van las cosas con la guerra, los Marines, el Caos, el Imperio y demás bandos de este berenjenal espacial... aquí tenéis el vídeo de introducción para que os pongáis en antecedentes. ¡¡Play!!

¿Seis campañas o seis razas?

Por primera vez en la serie Warhammer 40.000 Dawn of War II, prodemos jugar con los distintos bandos que andan a la greña y que forman parte del universo Warhammer 40.000, bucear en sus unidades y configurar a los héroes con los poderes que más nos apetezcan en el modo Campaña. Además, por vez primera, algunas unidades especiales no salen así, de repente como champiñones, y podremos desbloquearlas (ganarlas a pulso) a medida que avanzamos por las fases...

Esto afecta a que en muchos casos, al empezar las misiones, tendremos que elegir si queremos utilizar sobre el terreno bien a un héroe, bien a uno de estos escuadrones de unidades especiales que Relic se ha sacado de la manga. Os podemos asegurar que os asaltarán las dudas, aunque los que vengan de jugar con los otros Dawn of War seguro que tirarán por el camino de utilizar a los héroes para afrontar las batallas.

Así, tendremos en nuestra mano jugar con la Guardia Imperial, los Marines Espaciales, los Eldar, los Orkos, los Tiránidos y los Marines Espaciales del Caos. Seis facciones que cuentan con su elenco de héroes propios, unidades y poderes especiales que, como en cualquier Dawn of War que se precie, podremos personalizar con increíbles ítems y stats de especialización a medida que los subimos de nivel.

Como es lógico, todos estos bandos los podremos usar después en el multijugador, como venía siendo costumbre en la serie, pero es especialmente divertido cuando estamos metidos en la harina del modo Campaña y ver el lío de alianzas que se van creando según manejamos a una u otra raza. Así que os aconsejamos que sigáis con atención el argumento, quién es quién y qué ha hecho cada uno para seguir el hilo de la historia o... ¡¡no sabréis qué está pasando!!

Estrategia y rol a partes iguales

Warhammer 40.000 Dawn of War es de esos juegos que le van dando a uno la sensación constante de que los PC se inventaron para disfrutar de estas cosas. Ratón en mano, moveremos a cada unidad por el mapa buscando recursos que nos permitan fabricar unidades y tener más población o poder energético, al ritmo de unos combates muy, muy logrados y, ante todo, espectaculares.

En Warhammer 40.000 Dawn of War II Retribution no tendremos que estar muy atentos a los recursos y su recolección, pero irlos capturando es básico para afrontar ciertas partes de los mapas. Es decir, que no llega al extremo de los Warcraft con sus minas de oro, pero sí al estilo Relic: cuanto más mapa tenemos controlado, más poder adquirimos.

Desde luego, lo que más furor causa este Warhammer 40.000 Dawn of War II Retribution es cuando termina la fase y nos ponemos a configurar a los héroes. Aquí entra el rol por la puerta grande ya que podremos asignar armaduras, nuevas armas, bonificadores y complementos que van llevando a cada unidad especial por la senda que más nos apetece. Es decir, el camino del ataque cuerpo a cuerpo, a distancia, mágico, sanador, etc.

Cada unidad especial es configurable y tiene un papel importante en la batalla. Como en los juegos de rol, el grupo es básico y cada pieza debe funcionar sincronizadamente. El jefazo debe dar los golpes y envalentonar a sus unidades, el mago zurrar de lo lindo desde lejos y ayudar sanando, y los ranged destruir lo que se les ponga por delante con sus ametralladoras de calibres brutales.

Relic se supera... ¿os suena?

Los creadores de los Company of Heroes o los Homeworld siguen poniendo el nivel de sus juegos muy, muy alto. Y es que si con Warhammer 40.000 Dawn of War II ya alucinamos y vimos el salto de calidad dado frente al primer juego, y con la primera expansión autojugable (no hace falta tener el Warhammer 40.000 Dawn of War II para jugarlo), Chaos Rising, aumentamos el número de horas sin cambiar excesivamente el cogollo del desarrollo (que no es poco)... con Retribution y sus seis razas jugables en el modo Campaña, tal vez nos encontremos ante un punto clave de la serie.

Y es que, a partir de ahora, Relic tiene el camino abierto para narrarnos la historia de cada facción por separado, con misiones y escenarios realmente distintos que vayan ampliando un universo, de por sí, grandioso. De ahí la importancia de este Retribution en la saga y los futuros desarrollos de Relic.

Warhammer 40.000 Dawn of War II Retribution, en fin, es un juegazo que se disfruta desde el primer instante y que viene puntualmente a traernos nuestra ración de estrategia y rol anual con Marines Espaciales y Orkos que tanto echamos de menos. Un tipo de juego que siempre triunfa en PC y que por deserción de Blizzard y sus Warcraft (StarCraft II mediante) Relic ha sabido suplantar con el mismo éxito y, sobre todo, calidad.

Tener un PC, amar la estrategia y el rol y no probar uno de estos Warhammer 40.000 Dawn of War II es como tener un Ferrari y no pasar de 110 Km/h por la autopista de peaje más recta del mundo. ¡¡Hay que probarlo una vez en la vida!! ¿No os parece?

Valoración

Espectacular juego de estrategia en tiempo real para PC que nos regala 6 campañas distintas para otras tantas razas Y que mantiene intacto el encanto, la diversión y el humor de sus antecesores.

Hobby

89

Muy bueno

Lo mejor

Su estretagia "blizzariana" funciona a las mil maravillas y. además, destila humor por todas partes.

Lo peor

Es más de lo mismo que las dos entregas anteriores... ¿y?

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