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MSI GP76 y GP66, potencia a raudales para que no te tengas que preocupar a la hora de jugar

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MSI cuenta con dos propuestas de portátiles que llegan destinados a los usuarios más aguerridos de los videojuegos, los nuevos MSI GP76 y GP66, con los últimos componentes de Intel y NVIDIA.

Existen muchos portátiles destinados a jugar, pero no todos son iguales. La potencia bruta no es suficiente como para ofrecer una experiencia más que satisfactoria a la hora de pasar largas jornadas de juego, también es necesario que el equipo cuente con una pantalla capaz de actualizarse varias veces por segundo y un software a la última.

Las propuestas de MSI son capaces de combinar todo lo mencionado anteriormente para ofrecer dos portátiles que pueden enfrentarse a cualquier juego. Son El MSI GP76 y el MSI GP66, que integran los últimos componentes y llegan con un diseño de primera.

Potencia desmedida en los MSI GP76 y GP66

Tener el hardware más potente no implica que la experiencia de juego sea excelente, pero ayuda y más cuando los ordenadores consiguen exprimir al máximo estos componentes. Tanto el MSI GP76 como el GP66 cuentan con los más recientes procesadores de Intel y, además, gráficas firmadas por NVIDIA.

El procesador elegido para dar vida a estos portátiles es el Intel Core i7-11800H con 8 núcleos y hasta 16 hilos de procesamiento. La GPU encargada de ofrecer el máximo rendimiento a la hora de jugar a títulos exigentes es la NVIDIA GeForce RTX 3070 o la RTX 3080º con hasta 8GB de memoria destinada al procesamiento gráfico.

Esta combinación de CPU y GPU aseguran que el rendimiento sea óptimo en todo momento y, como complemento a esta dualidad, en el interior del MSI GP76y GP66 podremos encontrar hasta 64GB de memoria RAM y 1 TB de almacenamiento. Al contar con tal cantidad de RAM no habrá problema a la hora de abrir aplicaciones y juegos al mismo tiempo.

Además, el almacenamiento de hasta 1 TB goza de la ventaja de ser NVMe PCIe Gen3 por lo que las velocidades de lectura y escritura son altas. A la hora de cargar cualquier tipo de juego, por muy pesado que sea, la carga será lo más rápida posible y, muchas veces, instantánea. Eso sí, toda esta potencia se mantiene bajo control gracias a la refrigeración.

MSI cuenta con una experiencia más que probada en el sector de los equipos destinados a los aficionados de los videojuegos. Es gracias a esta experiencia que ha conseguido desarrollar y mejorar un sistema de refrigeración capaz de mantener a raya las temperaturas a la hora de jugar durante largas jornadas.

El sistema llega con el nombre de Cooler Boost 5 y emplea dos ventiladores capaces de recoger aire frío del exterior para así enfriar el circuito interior de refrigeración del equipo. Este circuito está formado por seis HeatPipes para así poder extraer de la forma más eficiente el calor que se genera dentro del equipo.

Lo interesante de los sistemas de refrigeración Cooler Boost 5 es que los circuitos de la CPU y GPU están separados y, gracias a ello, se aumenta la eficacia a la hora de disipar el calor que se genera durante las largas sesiones de juego. Además, permite que a la larga el rendimiento se mantenga estable ya que los componentes no sufren estrangulamiento térmico.

Pantallas rápidas para ganar todas las partidas

La pantalla es uno de los elementos más importantes a la hora de jugar, tanto por la calidad del panel como por las características especiales de las que haga gala. Los MSI GP76 y GP66 gozan de un panel de primera y que puede cubrir hasta el 100% del espacio de color sRGB. La calidad visual está más que asegurada, pero esto no es suficiente para un equipo gaming.

Los hercios son la clave en este tipo de portátiles y son los que marcan la diferencia. Ambos equipos ofrecen unas cifras respetables en el caso del MSI GP76 la pantalla puede llegar a actualizarse hasta 300 o 240 veces por segundo, mientras que el MSI GP66 parte de los 144 Hz en algunos modelos y llegando hasta los 240 Hz sin olvidarnos de los 165 Hz.

El tamaño de pantalla y resolución también dependerá del modelo, en el MSI GP76 la diagonal es de 17,3 pulgadas mientras que el MSI GP66 alcanza las 15,6 pulgadas. Además, en el primero la resolución se queda en Full HD o 1.920 x 1.080 píxeles, mientras que el segundo puede llegar hasta QHD o 2.540 x 1.440 píxeles.

Diseño agresivo y elegante

Los portátiles gaming cuentan con un diseño bastante característico y, es que, estos equipos suelen tener unas líneas estéticas de lo más rígidas. En el caso de MSI al llevar mucho tiempo en el sector han conseguido que sus equipos destinados a jugar gocen de una apariencia de lo más elegante y respetando siempre los cánones de los equipos gaming.

Además, este diseño se ve acentuado al integrar y hacer propios toques como una pantalla cuyos marcos han sido reducidos al máximo y sin perder la webcam en la parte superior. También el hecho de contar con un teclado que goza de iluminación RGB en todas las teclas de manera individual y que puede adaptarse a cada situación.

Este teclado firmado por Steelseries se puede personalizar al gusto de cada uno, combinando colores de la forma que nos resulte más placentera. Eso sí, si no queremos complicarnos la vida existen modos predefinidos en función del juego que estemos jugando en ese momento y que se activarán de manera automática al iniciar el juego y, si no quieres el RGB, también lo puedes apagar.

Software que exprime al máximo el hardware

El hardware es importante, no hay duda de ello, pero también lo es el software. Los equipos de MSI cuentan con programas específicos que permiten que los usuarios tengan el máximo control de sus equipos y puedan gestionarlos de la mejor manera. 

De hecho, el claro ejemplo es MSI Center que permite optimizar todos los juegos de la biblioteca en un par de clics.

Ambos modelos serán actualizables a Windows 11 sin problemas.

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