12 películas que la crítica machacó cuando se estrenaron y ahora son clásicos indiscutibles

Repasamos la lista de doce películas emblemáticas a día de hoy que sin embargo fueron muy mal recibidas por la crítica en el momento de su estreno.
La Historia del Cine está repleta de desencuentros entre la opinión predominante de la crítica y la calidad de las obras que analiza. Esta semana traemos un puñado de producciones que se toparon una incomprensión increíble, aunque posteriormente encontraron su camino para brillar como merecían.
La mayoría de ellas fueron adelantadas a su tiempo y pioneras, por tanto, que marcaron época y abrieron nuevas perspectivas, de ahí que también resultaran difíciles de digerir.
Empezamos nuestro repaso viajando a 1941, momento del estreno de una de las películas que son consideradas a día de hoy una de las mejores de todos los tiempos: Ciudadano Kane. Un joven Orson Welles fustigaba al magnate William Randolph Hearst a través de su protagonista Charles Foster Kane.
La crítica alabó la película a nivel técnico pero Hearst promovió un boicot que se tradujo en la prohibición de publicidad en sus periódicos y abucheos en los Óscar (solo consiguió una de las nueve estatuillas a las que optaba). Inicialmente por tanto fue un fracaso de taquilla. El paso del tiempo la puso en su lugar, por fortuna.

A más de uno le sorprenderá saber que esa película que sistemática ve cada Navidad fuera un sonoro desastre, pero es la realidad: Qué bello es vivir, esa joya de Frank Capra de 1946, recibió comentarios muy negativos que la tildaban de ser en exceso sentimental y floja.
En esta ocasión fue el circuito secundario el que la recuperó: cuando entró en dominio público y empezó a emitirse en televisión, se convirtió en un éxito indiscutible y en una de esas "pelis evento" que siempre funcionan.
Hollywood ha alentado un sistema que se siente cómodo en sus convenciones, de modo que cuando se transgreden las posibilidades de alcanzar el éxito son muy limitadas. El rotundo fracaso comercial de La noche del cazador en 1955 se llevó por delante la carrera de Charles Laughton. La crítica la había hecho jirones por su estilo visual onírico y perverso.
Hoy es un clásico noir que se estudia en las universidades pero su mezcla de tonos no se comprendió en su momento yendo del cuento de hadas a la pesadilla expresionista.

Saltamos de década de la mano del maestro Alfred Hitchcock que rompió todas las convenciones narrativas en Psicosis y lanzó una campaña promocional inaudita emplazando a los espectadores a no revelar spoilers y a entrar en la sala a tiempo, a riesgo de no poder entrar si la proyección ya había comenzado.
A la crítica no le sentó nada bien que dinamitara los tabúes de la época mostrando violencia gráfica, sexo explícito y tuviera además la osadía deshacerse de su protagonista Marion Crane a mitad del metraje cambiando de perspectiva. "Morbosa", "sucia" o "de mal gusto" fueron algunos de los apelativos que recibió aunque bien sabemos que es un clásico imprescindible y una verdadera gozada por su montaje, banda sonora y audaz guión.
La década de los años 60 también estuvo marcada por una epopeya espacial impresionante como fue 2001: Una odisea del espacio que vio la luz en 1968 revolucionando el panorama del género. Antes de ser elevada a los altares tuvo su peculiar encontronazo con la crítica que la encontró pretenciosa, aburrida y hasta incomprensible por sus ínfulas.
Y es que pocos directores han sido más divisivos que Stanley Kubrik: sin ir más lejos, años después, su adaptación de El resplandor fue despreciada por el mismísimo Stephen King e incluso nominada a los Razzie.

Con la Iglesia hemos topado; en el año 1973 se estrenó El exorcista, un peliculón mayúsculo de terror que se hizo un hueco de honor entre nuestras pesadillas favoritas. Aunque fue un éxito de público inmediato (a pesar de los mareos y los vómitos en los cines), la crítica la fustigó duramente por considerarla repugnante.
La violencia explícita hacia una niña impactó y causó una verdadera conmoción religiosa coleccionando etiquetas como "blasfema", "escatológica" e "inmoral".
Saltamos ya a la década de los 80 de la mano de otro director divisivo: Ridley Scott, que lanzó la piedra angular del cine cyberpunk en 1982. Blade Runner. Pero en su momento no hubo un consenso entre la crítica que en su mayoría despreció la película y no supo ver su potencial.
Muchos la encontraron aburrida, en exceso pausada y pretendidamente filosófica y trascendental, amparada sobre todo en su desbordante y ecléctica apuesta estética. También se criticó su tono oscuro y su historia confusa. Hoy en día tiene el reconocimiento que se merece y es, de manera indiscutible, una de las mejores obras de su autor.

Apenas un año después, en 1983, veía la luz Scarface, una de las películas más aclamadas de Brian De Palma. La que hoy es una cinta fundamental de gánsteres en su momento fue nominada a los Razzie y vista como una "horterada barata". La crítica condenó su visión glorificada del estilo de vida que proponía de los narcotraficantes y no gustó en absoluto el uso de lenguaje soez, la misoginia y la vulgaridad que irradiaba. Hasta hubo quien la tachó de "serie B vacía".
Si repasáis vuestra lista de películas favoritas de los 80 es muy probable que se haga hueco en vuestra memoria el rey de los goblins. En 1986 se lanzaba Labyrinth (Dentro del laberinto) con la factoría Jim Henson detrás y el gran reclamo comercial de David Bowie como cabeza de cartel.
Pero no fue un éxito inmediato: recibió críticas demoledoras que la tacharon de "fea" y "patética" y fue recurrente arremeter contra su tono: demasiado oscuro para el público infantil y simplista de más para el adulto. Al final se la pegó en taquilla y no consiguió recuperar su presupuesto pero el paso del tiempo y la nostalgia hicieron que se abriera paso como una película encantadora y con más capas de lo que parece.

Hay películas que pasan casi desapercibidas y terminan convirtiéndose en fenómenos de la cultura pop: eso es exactamente lo que le pasó a El gran Lebowski, un fracaso de taquilla que vio la luz en 1998.
El peculiar sentido del humor de los hermanos Coen ha sido tradicionalmente divisivo, pero en esta ocasión lo que concitó comentarios más negativos fue la falta de tensión narrativa y el personaje principal, un tirado sin ambiciones que le dio un personaje mítico a Jeff Bridges pero también motivos a la crítica para fustigar a la película, alejada completamente de los clichés del thriller clásico.
Solo un año después, en 1999, David Fincher dio un puñetazo sobre la mesa como Fight Club (El club de la lucha) que como era fácil de prever levantó ampollas por su violencia extrema y fue tachada de nihilista.
Brad Pitt y Edward Norton están magníficos en sus roles pero también fue algo incomprendida porque se consideró que la película hacía apología de una masculinidad tóxica y hubo un miedo (fundado, como hemos visto después) a que fomentara la imitación. Lo que está claro es que la audacidad y gamberrismo de su argumento siguen muy vigentes a día de hoy.

Y vamos a terminar nuestro repaso con otra película difícil de descifrar que dejó KO a los críticos cuando vio la luz en el 2001: Donnie Darko. Se convirtió en una cinta de culto a pesar de lo confundida que se mostró la audiencia respecto al desarrollo del argumento y los pobres datos de taquilla iniciales.
Los más expertos señalaron las inconsistencias a la hora de retratar una enfermedad mental como la esquizofrenia paranoide y también que la cinta era algo vaga a la hora de explicar sus paradojas temporales, abarcando más de lo que podía. De nuevo fue un circuito secundario el que le confirió una reputación mucho mejor a la película: empezó a revalorizarse con la llegada del DVD.
Hasta aquí nuestro repaso de 12 películas que fueron vapuleadas por la crítica y hoy son clásicos de culto. Hay muchos más pero los títulos aquí recogidos son indispensables. ¡No os los perdáis!
Psicosis (1960)
Título original
Psycho
Género
Drama, Suspense, Terror
Lenguage original
Inglés
Duración
1h 49m
Ingresos en taquilla
32.000.000,00 $
Presupuesto
806.948,00 $

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.
