María Bescós

Colaboradora

Christopher Nolan sigue sin saber escribir personajes femeninos por muchos años que pasen

Anne Hathaway y Christopher Nolan
Anne Hathaway y Christopher Nolan
Opinión

Basado en interpretaciones y juicios del autor sobre hechos, datos y eventos.

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El mayor fallo en las películas de Christopher Nolan empieza en el guion, y es que desde los inicios de su carrera no ha logrado conseguir escribir bien a sus mujeres.

El cine de Christopher Nolan es uno de los más prestigiosos, al lograr ofrecer un gran espectáculo cinematográfico mientras desarrolla tramas complejas. Pero su filmografía siempre se ha encontrado ante una carencia que el paso de los años y el lanzamiento de nuevos proyectos no ha sido capaz de enmendar: la representación de sus personajes femeninos.

El director de Interstellar no es especialmente conocido por sus guiones intachables, ya que falla desde la creación de diálogos sobreexplicativos hasta sus aires de intelectualidad, pero al final son las mujeres de sus películas quienes acaban acaparando la atención de la crítica.

Christopher Nolan
Christopher Nolan

Desde sus orígenes, Nolan nunca ha prestado demasiada atención a la construcción de sus personajes femeninos. Muchas veces los ha ignorado en las tramas de sus películas, como pasó en el sonado caso de Dunkerque (2017), pero cuando los incluye no sabe cómo hacerlos tridimensionales.

En muchos casos convierte a las mujeres en arquetipos que no suelen tener la relevancia necesaria en la trama, sirviendo más como un acompañamiento para el personaje masculino que lidera la acción, como en el caso de Oppenheimer (2023).

Del mismo modo, nos encontramos con frecuencia cómo acostumbra recurrir al recurso narrativo de la esposa muerta, haciendo que sea el personaje fallecido el motor de la trama, como vimos en cintas como: Memento (2000), El truco final (El prestigio) (2006) u Origen (2010).

La Odisea
La OdiseaUniversal Pictures

Por último, el fallo más llamativo de todos es que sus películas no superan el famoso test de Bechdel, popularizado por la historietista Alison Bechdel en los años 80 a través de una de sus tiras cómicas donde dos personajes debatían sobre cómo identificar si una película era machista.

Consistía en analizar si la cinta lograba superar tres escenarios: en ella debían aparecer más de dos mujeres con nombre, en algún momento debían hablar entre sí, y la conversación no debía girar en torno a un hombre.

Las dos últimas películas de Christopher Nolan tampoco aciertan

Christopher Nolan en el rodaje de Oppenheimer

Emily Blunt, que trabajó con Christopher Nolan en Oppenheimer, aseguró en su momento que el personaje al que interpretó en la película era uno de los mejores que habían escrito para ella, llegado a defender la visión creativa del director.

“Aunque no es un papel muy extenso, tiene mucha fuerza”, argumentó. “Normalmente, creo que las mujeres en las películas tienen que ser simpáticas y cálidas, pero ella no era ninguna de las dos cosas, y él no tuvo miedo de eso y la escribió así. Simplemente me encantó”.

No obstante, aunque Oppenheimer tuviera una buena historia y el personaje de Blunt fuera interesante e incluso “fuerte”, no dejaba de estar construido alrededor de su marido y, ni que decir tiene, tampoco pasaba el test de Bechdel. Pero Nolan sigue sin solucionar el problema.

Emily Blunt en Oppenheimer

En su último largometraje, La Odisea, el cineasta se enorgullece de haber adaptado el poema de Homero tomando como referente la versión traducida al inglés por Emily Wilson en 2017, que cuestionaba algunos de los sesgos introducidos por traducciones anteriores hechas por hombres.

Sin embargo, la escritora quedó muy disgustada con el trabajo realizado por Nolan, y le dedicó un extenso artículo en el que detallaba todos los motivos por los que le parecía que el cineasta no había conseguido acertar al trasladar la obra de Homero a la gran pantalla.

Si bien admitió que había “más personajes femeninos que en la mayoría de las películas de Nolan, gracias al material original”, consideró que su representación no estaba a la altura del poema.

La divulgadora Sandra Miret coincidía en uno de sus vídeos con el desencanto de Emily Wilson, al señalar cómo “lo más irreal de la película no es el Cíclope, es que Penélope esté sola. Porque en el mito tiene 50 criadas, y en la película tiene una con la que apenas habla”.

Además, añadía que “es bastante cuestionable también que la única relación entre dos mujeres que hay en la película sea de traición y de engaño”.

Penélope con su única criada en La Odisea
Penélope con su única criada en La Odisea

Emily Wilson resumió bien el sentimiento compartido que tienen ambas ante la representación femenina en la cinta de Nolan en la siguiente frase de su texto: “A lo largo de sus andanzas, el cariñoso Odiseo se aferra a una pequeña figurita que representa a su esposa -como la peonza que sostiene Leonardo DiCaprio en Origen-; la mujer real resulta apenas más interesante”.

Tanto IMAX tanto IMAX, pero al final lo que no deja de sorprendernos es que en la actualidad y, tras años recibiendo este feedback tan concreto, Christopher Nolan no haya sido capaz de ser consciente de ello para enmendar el mayor error de su filmografía.

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