Friends rompió con una sola frase uno de los clichés de las sitcoms y, al mismo tiempo, volvía a ellos

Warner Bros. Television
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

La serie de David Crane y Marta Kauffman innovó con uno de sus arcos argumentales más populares, que se apegó a los clichés de las sitcoms al tiempo que los cambiaba para siempre.

Friends es una de esas series que da para carrera de investigación, en serio. 236 episodios repartidos en 10 temporadas tienen tantos detalles, delante y detrás de las cámaras, que siempre hay detalles nuevos por descubrir.

El de hoy no es uno de ellos, pues es algo que los fans más acérrimos de Friends tienen más que sabido. Pero como el tiempo pasa y siempre llegan nuevos fans potenciales a conocer a Monica, Chandler, Rachel, Ross, Joey y Phoebe, no está de mal rememorar cómo la serie rompió con uno de los clichés más habituales de las sitcoms y las series en general.

HBO Max

HBO Max Logo

Cómpralo en

HBO Max tiene uno de los mayores y mejores catálogos del mundo del streaming, y además a precios competiivos.

Un imprescindible en estas narrativas es el arco que presenta a dos personajes que tienen innegable química entre ellos, encandilan a los espectadores y, por algún motivo u otro, tardan la vida en estar juntos. Este tipo de trama suele definirse como "serán o no serán pareja" y, si sueles ver sitcoms, te sonará de algo.

Jim y Pam en The Office o Jake y Amy en Brooklyn Nine-Nine son dos ejemplos de cómo estas relaciones entre personajes tardan en forjarse y, con ello, mantienen a los espectadores en vilo durante varias temporadas. Pero Friends no.

La paradoja de Friends: romper con los estereotipos y, al mismo tiempo, volver a ellos de un modo diferente

La pareja favorita de los espectadores de Friends es la de Rachel y Ross, los personajes de Jennifer Aniston y David Schwimmer. Las dos primeras temporadas parecen cumplir con el cliché de suscitar la pregunta de si terminarán juntos o no, hasta que lo hacen. Pero Friends no había terminado con ellos.

Los celos de Ross, derivados de una infancia cargada de inseguridades, terminan con un ataque exagerado y en confesar esos celos a Rachel, que decide que "deberían tomarse un descanso de ellos mismos", una frase que Ross interpretaría a su manera y que se convertiría en uno de los gags más populares de la serie.

Ross termina en la cama con Chloe (Angela Featherstone), pensando que su relación con Rachel está interrumpida, pero ella lo que quería era que se diesen algo de espacio para pensar, no salir con otras personas.

Esta dinámica dinamitó la relación en la temporada 3, rompiendo con la mecánica de estos arcos argumentales y, al mismo tiempo, retomando el cliché original con la incertidumbre de si volverían a juntarse.

Friends jugó con fuego con esta trama, pero acertó de pleno y, en el proceso, creó un gag que nos acompañaría durante el resto de la serie, salvo cuando nos tomábamos un descanso para ver otra cosa. No, Friends, espera, te lo puedo explicar...

Friends (Serie de TV)

Friends (Serie de TV)

Más información sobre:

Ver sus artículos

Javier Cazallas

Redactor

Javier Cazallas es redactor y crítico de HobbyCine desde 2016. Está especializado en cine y series, así como en todo lo relacionado con la cultura pop.

Comentarios