Crítica del capítulo 4 de Dragon Ball Super Beerus: Goku alcanza el Super Saiyan God más bonito de la serie tras un inicio soso y repetitivo 

Goku Super Saiyan God en Dragon Ball Super: Beerus
Goku Super Saiyan God en Dragon Ball Super: Beerus
Crítica
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Hoy es domingo, y como ya sabes, se acaba de estrenar un nuevo episodio anime de Dragon Ball Super Beerus. ¡La serie de Toei Animation sigue imparable con aventuras que lucen mejor que nunca!

Aunque bueno, superar lo que nos ofrecieron en 2015 no era un reto muy complicado que digamos... Ahora, los fans de todo el mundo sí están disfrutando de unos capítulos de los Guerreros Z a la altura (o bueno, al menos eso intentan).

La entrega que nos ocupa hoy era una de las más esperadas, pues nos presentaban el nacimiento de la nueva transformación de Goku. Y ya te adelanto que ese momento lo han rematado a las mil maravillas, pero el problema lo tenemos en otra parte...

El capítulo 4 de Dragon Ball Super Beerus adolece de algo que nadie podía esperar: relleno. Esta serie, al ser una versión corregida y dinámica de la producción de 2015, nos estaba ofreciendo un producto muy fluido en sus primeros tres episodios. Para que te hagas una idea, ni siquiera se incluyen los típicos resúmenes de los capítulos anteriores, todo con el objeto de dinamizar la trama.

Por desgracia, esta cuarta entrega se ha cargado todo ese ritmo característico que venía trayendo la serie, reciclando por completo la parte final del episodio 3, el Jan Ken Pon de Oolong y Beerus, a modo de introducción. Pero esto no es lo peor, ya que el capítulo se pasa 5 minutos de metraje con esta afrenta insulsa entre los dos personajes 

Como gag está genial, fue algo muy positivo en el cierre del capítulo 3, pero no puedes estar 5 minutos del nuevo episodio con lo mismo, sinceramente. Si a esto le sumamos que justo después tenemos la ansiada llegada de Goku, abordándose de manera soporífera y sin ninguna clave instrumental, la bola de pesimismo se hace más grande.

Afortunadamente, el capítulo empieza a remontar justo después de esto, ya que la invocación de Shenron supone una mejora sustancial con respecto a lo que vimos en 2015. Sí, el dios dragón rebosa CGI por los cuatro costados, pero al menos está muy bien hecho y en ocasiones parece puro 2D.

¿Pero por qué lo invoca el bueno de Goku? Para que le cuente todo sobre el Super Saiyan God que anda buscando Beerus. Así las cosas, descubrimos que se necesitan 5 saiyans de corazón puro para que un sexto alcance dicha transformación celestial.

¿Pero cómo serán capaces de dar a luz al Super Saiyan God si solo están Goku, Gohan, Goten, Trunks y Vegeta? ¡Necesitan un sexto saiyan y no hay ninguno más en el planeta! Es en ese momento cuando Videl da la sorpresa, y es que resulta que está... ¡embarazada!

Ahora sí, el ritual puede continuar gracias al ser que Videl lleva en su vientre y el capítulo nos regala la mejor escena jamás creada del nacimiento del Super Saiyan God. Tanto la nueva pieza musical, como los efectos de sonido clásicos, las correcciones gráficas y los nuevos dibujos rozan un nivel sobresaliente, dejándonos con la miel en los labios para el próximo episodio:

¡CURIOSIDADES!

1- Aunque el Jan Ken Pon de Oolong y Beerus resulta tremendamente pesado (recordemos, insisto, que ya veníamos arrastrando este gag desde el capítulo anterior), nos deja alguna escena muy chula. 

Entre ellas, quiero destacar esta de abajo, pues recuerda a los harmony cels que disfrutamos en los años 80 y 90 con la serie. ¡Una preciosidad!

Beerus y Oolong haciendo el Jan Ken Pon
Beerus y Oolong haciendo el Jan Ken Pon

2- Otro punto a favor de este capítulo es el rescate de la promesa que Vegeta le hizo a Trunks en Dragon Ball Z y el manga original de Akira Toriyama. Como recordarás, le prometió llevarle al parque de atracciones si le conseguía golpear durante un entrenamiento.

En el episodio 2 de Dragon Ball Super, estrenado en 2015, fuimos testigos de todo este viaje al resort, la consumación de aquella promesa. A estas alturas, pensábamos que en esta nueva versión de la serie se habían olvidado de este detalle tan importante, pero este cuarto episodio nos ha demostrado que tienen todo bien atado:

Vegeta lleva a Trunks al parque de atracciones
Vegeta lleva a Trunks al parque de atracciones

¡Y así finaliza nuestra crítica del episodio 4 de Dragon Ball Super Beerus! ¿A ti qué te ha parecido? ¿Le pondrías más nota de la que le he puesto?

Por nuestra parte, estamos deseando que llegue el domingo que viene para disfrutar del esperado combate entre Goku Super Saiyan God y Beerus. ¡La batalla de los dioses está a punto de comenzar! ¡Kai, Kai!

Valoración

Nota 60

Este episodio podría haber sido uno de los mejores de este primer arco, sobre todo al deleitarnos con unos efectos de sonido brutales, un Shenron en CGI muy decente y el mejor nacimiento del Super Saiyan God. Por desgracia, han decidido reciclar escenas de episodios anteriores, darle más de 5 minutos incomprensibles de pantalla a Oolong frente a Beerus y una aparición de Goku que es de lo más soso que recuerdo en la franquicia. 

Lo mejor

Los efectos de sonido son el gran punto fuerte, con toda la esencia de los años 90. El CGI de Shenron está muy bien hecho y hay ocasiones que parece 2D. Estamos ante la mejor versión del nacimiento del Super Saiyan God, ofreciéndonos una escena realmente celestial.

Lo peor

Reciclaje de escenas de episodios anteriores, algo que va en contra de la filosofía de esta serie. La aparición de Goku no es que sea sosa, es que necesita un kilo de sal. Más de 5 minutos desperdiciados en el Jan Ken Pon de Oolong y Beerus, una escena que ya se venía arrastrando del capítulo previo y que pierde todo el gag por reiteración. 

Comentarios