Crítica del capítulo 40 de Dragon Ball GT en el que la Tierra explotó y Piccolo salvó la vida de Goku antes de morir 

Piccolo en el episodio 40 de Dragon Ball GT
Piccolo en el episodio 40 de Dragon Ball GT

Menudo episodio de Dragon Ball GT nos toca analizar en el día de hoy. Sin lugar a dudas, uno de los mejores de toda la serie, o mejor dicho, de toda la franquicia de Akira Toriyama. ¡No estamos exagerando!

Por un lado, a nivel técnico comprobarás que estamos ante una entrega que podría pasar por una película. Y te digo más, hay largometrajes de Dragon Ball con menos calidad técnica que este episodio.

Por otro lado, la carga dramática es capital, especialmente en los últimos compases del capítulo, con un tono muy equilibrado durante los 20 minutos de duración. Es el típico episodio que se te queda grabado para toda la vida.

¿Pero qué ocurrió aquí? ¿Por qué fue tan bueno? Para ponerte en contexto, estamos hablando del episodio 40 de Dragon Ball GT, esto es, la conclusión de la primera saga de la serie tras el viaje galáctico y la derrota de Baby. Y claro, tenían que hacer una obra maestra.

¿Y cómo arranca el episodio 40 de Dragon Ball GT? Como a la Tierra solamente le quedan 2 semanas de vida tras el deseo que Baby le pidió al Shenron de la estrella negra, a los Guerreros Z no les queda otra que evacuar a todos los habitantes de la Tierra hasta el planeta Tsufur.

Una gesta harto épica en la que todos darán lo máximo para hacerla efectiva. ¡De hecho, Mr. Satán tendrá que convencer a la población, como en los viejos tiempos, para aceptar esta migración masiva! Y gracias al Shunkanido de Goku y Kibishin, junto a los medios proporcionados por el Rey del Mundo, la misión termina siendo un éxito, aunque...

En los últimos momentos de la evacuación, Goku capta algunos humanos rezagados, así que utiliza sus últimas fuerzas para teletransportarlos. Una vez a salvo, una familia alerta de la desaparición de su hijo Dora, así que Goku va en su busca y se termina topando con Piccolo, que sostiene en brazos al pequeño.

Por desgracia, Goku se queda sin energía para realizar el Shunkanido una vez más, así que Piccolo le aporta un extra de ki para que pueda realizar una última teletransportación. Sin embargo, ocurre algo que deja al espectador totalmente congelado.

¡Piccolo no se teletransporta con Goku! Si bien uno puede pensar que Goku no tenía energía suficiente para llevarse a Piccolo consigo, nada más lejos de la realidad. Es el namekiano el que opta por quedarse en la Tierra y aceptar su destino aciago. Como las Bolas de Dragón de la Estrella Negra nacieron gracias a él, solo su muerte podrá acabar con dicha amenaza para siempre.

De esta forma, Piccolo se despide de todos nosotros, no sin antes dedicarle unas últimas palabras a Gohan, antes de morir, directamente al corazón. Es más, la última palabra que pronuncia el namekiano antes de morir es la de su eterno discípulo y amigo, deleitándonos con una de las mejores escenas de toda la franquicia. Tras el drama, Porunga logra resucitar el planeta Tierra y toda la humanidad regresa de nuevo a su hogar, aunque algo raro parece estar pasando con las Bolas de Dragón...

¡CURIOSIDADES!

1- Fíjate si vemos curiosidades y cameos durante este episodio, pero esto de abajo es algo que siempre me llamó la atención. ¡Una familia en blanco y negro!

Nunca se ha llegado a explicar nada sobre este tema, pero es algo que impacta bastante durante el episodio. El mundo exterior en color, tal y como se manifiesta por la televisión, mientras que esta familia se representa en blanco y negro junto a su hogar.

La familia en blanco y negro de Dragon Ball
La familia en blanco y negro de Dragon Ball

2- ¡Y otro de los momentos estelares es la reaparición del King Castle, algo que no veíamos desde hacía años! ¿Lo recuerdas?

Fue aquí donde Goku libró la batalla final contra Piccolo Daimaoh, un combate dantesco que libró a la humanidad de un destino aciago. El Rey del Mundo jamás olvidó la labor de nuestro saiyan.

La reaparición del King Castle en Dragon Ball
La reaparición del King Castle en Dragon Ball

Buf, menudo viaje nos hemos pegado con este episodio, uno de los mejores de toda la historia de Dragon Ball. Y con ello, ya tenemos los 40 primeros análisis de la serie finiquitados.

Esperamos que te haya gustado esta aventura, ¡pero esto no es el final! La semana que viene regresaremos con el comienzo de una nueva saga de Dragon Ball GT. ¡No dejes que te lo cuenten! ¡Kai, Kai!

Valoración

Nota 97

Uno de los mejores capítulos de toda la franquicia de Dragon Ball, sin ningún atisbo de duda. La muerte de Piccolo junto a la Tierra no puede estar mejor llevada, con una despedida heroica para con Goku y Gohan, por no hablar de la calidad técnica de esta entrega, la cual supera a muchas películas de la serie. Está todo tan bien hecho que sobra el único flashback que vemos. 

Lo mejor

La calidad técnica alcanza un nivel excelso, desde los escenarios hasta la animación, el dibujo y la banda sonora. El papel de Piccolo y su rotunda madurez. Su últimas palabras dedicadas a Gohan. La reaparición de antiguos entornos y personajes de la serie. 

Lo peor

Por sacar alguna pega, se recicla la escena en la que Gohan le lanza su Kame Hame Ha a Piccolo, a modo de flashback, hecho que nos priva de unos segundos más de la calidad sobresaliente del episodio.

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