Crítica de Kakeru (Sheep in the Box), la película de Hirokazu Koreeda que parece un remake de Inteligencia Artificial

Kakeru (2026)
Kakeru (2026)Gaga Communications Inc | Toho Studios | AOI Pro
Crítica
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Crítica de Kakeru, la nueva película de Hirokazu Koreeda en la que el cineasta regresa a la ciencia ficción para abordar el duelo de una familia con un niño androide.

Echaba de menos al Hirokazu Koreeda de Kakeru (Sheep in the Box), que llevaba sin alumbrar ninguna obra de género fantástico o ciencia ficción desde hace casi dos décadas. Lo cierto es que tan sólo cuenta con un par de películas en su filmografía que encajen dentro de esa descripción: Air Doll (Muñeca de aire) (2009) y After Life (1998).

Koreeda es un cineasta esencialmente realista, al que le gusta retratar asuntos cotidianos y explorar la temática familiar en sus largometrajes desde un lugar bastante pausado. Podríamos decir que es un Yasujirō Ozu de nuestros días. Eso hace que su mirada hacia una ficción más fabulosa sea tan particular.

El director de Kakeru no nos lleva en su nueva película a un futuro de naves especiales y neones sino a uno que apenas desentona con la actualidad: los drones por fin reparten paquetes a domicilio, todo es un poco más minimalista de lo normal, los personajes parecen vestidos con una colección vanguardista del Uniqlo, y los androides existen.

Koreeda estrena una peli de robots y sale raro

Un matrimonio destrozado por la muerte de su hijo decide, como último recurso para paliar su dolor, poner en manos de una empresa todos los recuerdos que tiene de él para alimentar a una inteligencia artificial hecha a su imagen y semejanza.

Hirokazu Koreeda no parte en esta ocasión de una idea rompedora, como fue el darle vida a una muñeca hinchable en Air Doll. No es un requisito imprescindible, pero eso ya habría hecho que este filme se diferenciara de otros. Así, partiendo de algo tan manido, lo imprescindible habría sido poner sobre la mesa dilemas morales menos habituales, pero tampoco lo logra.

¿Querer reemplazar a tu hijo muerto por un robot? Check. ¿Que eso te genere valle inquietante? Check. ¿Que el robot te salga rana y resulte no ser un calco de tu hijo? Check. ¿Que se acabe metiendo en una secta de robots? Check.

Kakeru (2026)
Kakeru (2026)

La película es rara. No porque se salga de lo normal sino por los temas que va introduciendo para intentar darle una capa más de complejidad a su historia, haciendo que se diluya su idea central: cómo viven el padre y la madre su proceso de duelo.

Kakeru te despista haciéndote creer que vas a ver una revolución de robots, y en realidad no la desarrolla porque la cosa no va de eso. Pero ni siquiera Koreeda sabe lo que te quiere contar, sólo cómo quiere hacerlo. Y esto lo hace bien porque se esfuerza por utilizar los recursos narrativos del medio que tiene a su alcance para crear contrastes y paralelismos.

Kakeru (2026)
Kakeru (2026)

Pese a ser una película de ciencia ficción, la graba en 35 mm para hacerla más terrenal, pero nos recuerda que estamos viendo un futuro al teñir la imagen de colores fríos y desaturados que la acercan a la artificialidad de las máquinas.

Aunque todo está bañado por una luz que en muchas ocasiones quema la película o la emborrona haciendo que el conjunto parezca más una ensoñación que una ventana a las próximas décadas.

Kakeru (2026)
Kakeru (2026)

Luego incorpora una casa muy moderna en la que viven sus protagonistas en contraposición con un pueblo muy tradicional en el que está emplazada, mientras suena la música del violonchelo que quiere referenciar a los árboles y las voces cantadas para aludir a los androides.

A su vez, mantiene ese esquema de utilizar planos sostenidos que ralentizan la acción, encuadres generales que ofrecen una visión más general de lo que está pasando en escena y un desarrollo muy costumbrista de la vida de sus personajes.

Kakeru (2026)
Kakeru (2026)

Hirokazu Koreeda, al final, lo que nos está intentando contar es, de nuevo, la historia de una familia, pues es un terreno que maneja con soltura. Esta historia se prestaba a que hiciera lo mismo de siempre en un nuevo contexto, pero no supo conjugar bien todos los elementos que tenía a su disposición para hacerlo posible.

Lo que nos queda parece más un remake japonés de la A.I. Inteligencia Artificial (2001) de Steven Spielberg que una película de autor. Juzgándola de esa manera habría salido mejor parada, pues podría hablarse de lo interesante que resulta ver cómo dos directores tan distintos logran convertir una misma premisa en algo único.

Kakeru (2026)
Kakeru (2026)

Pero como Kakeru no es un remake oficial sino una copia velada, el experimento de Hirokazu Koreeda se acaba quedando en un intento fallido de aportar algo novedoso al género de esa ciencia ficción que llevaba teniendo olvidado desde hacía años.

Kakeru (Sheep in the Box) de Hirokazu Koreeda se estrenará en los cines españoles el próximo viernes 16 de octubre.

Valoración

Nota 76

Hirokazu Koreeda ha tardado muchos años en regresar a la ciencia ficción, pero Kakeru no logra estar a la altura de sus anteriores trabajos de corte más fantástico, más bien parece un remake de Inteligencia Artificial de Spielberg.

Lo mejor

Es capaz de convertir la ciencia ficción en algo cotidiano.

Lo peor

No aporta ideas al género. Mezcla temas que no desarrolla.

Más información sobre:

Comentarios