Crítica de En mar abierto (Deep Water), una de tiburones con buen reparto pero pocas ideas originales

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Crítica de En mar abierto (Deep Water), la película dirigida por Renny Harling con Ben Kingsley, Aaron Eckhart y Angus Sampson. En cines a partir el 7 de agosto.
Tras el patinazo a tres tiempos de la saga Strangers, Renny Harling cambia de registro casi volviendo a sus orígenes (recordemos su película de 1999 Deep Blue Sea), con una película de tiburones que no aspira a entrar en el amplio club de películas cutres del verano, aunque sí tenga dificultades para destacar dentro de uno de los subgéneros más cultivados de la época estival.
Mar abierto no es una película de serie B, descuidada en el terreno de los efectos especiales o que busque un tono hilarante. Quiere ser una cinta razonablemente realista, con una puesta en escena cuidada, imágenes de alto impacto e historias humanas de superación.
Sin embargo, tiene algunos problemas de base: personajes estereotipados muy explotados, escasa credibilidad de los acontecimientos, una fotografía extrañamente luminosa que delata el rodaje en tanques de agua... Y, por encima de todo lo anterior, muy poca originalidad.
Cine de catástrofes + Survival horror
En mar abierto nos presenta a los variopintos pasajeros de un vuelo intercontinental de Los Ángeles a Shanghái que están a punto de embarcar. Entre ellos, una pareja en crisis, los miembros de un equipo deportivo, unos hermanastros que no se llevan bien y el clásico tipo insoportable y egoísta que desespera a las azafatas.
En mitad del vuelo se produce una explosión en la bodega que deriva en un fallo del motor lo que obliga a los pilotos a realizar una maniobra de emergencia descendiendo hasta amerizar en una zona de aguas poco profundas. Esto destroza la nave y deja diseminados a los supervivientes en una amplia zona entre los restos del fuselaje.
Por si fuera poco, las aguas están infestadas de tiburones grises que atacan en grupo, haciendo descender aún más sus posibilidades de salir con vida, mientras esperan un improbable rescate con el riesgo de acabar en mar abierto.

En mar abierto cuenta con un reparto interesante, muy buenos efectos especiales y cierto nivel en sus aspiraciones estéticas. Por desgracia, carece de un guión con ideas propias y se dedica más bien a coleccionar clichés que hacen que sea muy fácil adelantarse a los acontecimientos. Apenas hay en ella rastros de originalidad y esto hace que el nexo entre la audiencia y las historias de las personas que nos cuentan sea muy endeble.
En este sentido, la parte de cine catastrofista funciona mejor que la segunda de supervivencia extrema, que se antoja más boba (personajes tomando decisiones pésimas, retrasando algo tan obvio como coger chalecos salvavidas y balsas salvavidas, haciendo uso de móviles mojados que funcionan sin problemas...).
Al comienzo está mejor ambientada, tiene más ritmo y las secuencias de mayor impacto, como las de la explosión, las averías y el destrozo de la aeronave en pleno vuelo. Los tiburones son sencillamente demasiado voraces e inteligentes.

¿Es entretenida? Sín duda. ¿Tiene aspiraciones comerciales? El timing para el estreno es el adecuado; las posibilidades de éxito, escasas. No solo por el hecho de que esté compitiendo en una liga muy complicada, ahora que Spider-Man: Brand New Day y La Odisea están pegando fuerte sino porque tanto la animación como el terror siguen cosechando un éxito bestial copando el 10 de la taquilla nacional.
Hacerse un hueco es de por sí difícil, hacerlo además con una propuesta tan plana más todavía y da especial rabia porque En mar abierto tiene como decíamos un reparto bastante majo con Ben Kingsley en un papel pequeño y Aaron Eckhart como principal reclamo. También tienen roles destacados Angus Sampson (Tucker en la saga Insidious) y la pequeña Molly Belle Wright a quien también veremos en un avión en problemas en Black Box: Vuelo 298.
En pocas palabras a la película le falta pegada y factor diferencial aunque en su descargo hay que decir que en los impases finales tiene algún momento emocionante y cierra varias subtramas con acierto, más allá de las más obvias que se adivinan al poco de empezar.
Valoración
Nota 55
Producción más que correcta a la que le falla un guión poco original. Entretiene y es correcta en formas, pero no deja gran poso.
Lo mejor
No es una película ridícula ni luce barata, ojalá el desarrollo de los personajes fuera más interesante.
Lo peor
Es demasiado larga para lo que cuenta y tira demasiado de estereotipos muy machacados.
En mar abierto (2026)
Título original
Deep Water
Género
Suspense, Terror
Idioma original
Inglés
Duración
1h 47m
Ingresos en taquilla
2.286.163,00 $


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