Crítica de Michael, la hagiografía de Michael Jackson que sólo destaca por su música

Crítica de Michael, la película biográfica de Michael Jackson dirigida por Antoine Fuqua y protagonizada por Jaafar Jackson, el sobrino del Rey del Pop.
Michael es una película cobarde desde lo narrativo a lo formal, una hagiografía sobre el Rey del Pop en la definición más estricta de la palabra, aunque sería ingenuo esperar que pudiera ser ninguna otra cosa.
El cine no nos debe nada, ni entretenimiento ni veracidad, por muy biográficas que sean las historias que nos quieran contar. Un relato de ficción no es un documental, y un documental tampoco es real porque siempre hay un sesgo en el momento en que alguien tiene la capacidad de expresar una idea.
Sobre todo si esa idea está producida por John Branca, el coalbacea del patrimonio de Michael Jackson y presidente de The Michael Jackson Company, en un proyecto aprobado por la familia del artista y en el que el protagonista es su propio sobrino, Jaafar Jackson.
Por tanto, Michael solo podía ser una película destinada a engrandecer la memoria del icono al que querían retratar. Una historia de superación, de esas que resultan edificantes para la audiencia y le hacen creer que todo es posible.
Que puedes tener los orígenes más humildes pero aun así brillar gracias al talento innato y, sobre todo, al esfuerzo. Una narrativa peligrosa pero muy habitual, que nos condiciona a pensar que se puede escapar de la mediocridad y que no existen las malas decisiones.
El Michael Jackson que se quedó fuera de Michael

Los comienzos de Michael Jackson son durísimos: sufre una infancia en la que es explotado a cantar por su propio padre, quien a base de azotes le abre el camino a la fama a una edad muy temprana, sin proporcionarle las herramientas necesarias como para que sepa gestionar su éxito.
El joven acaba convertido en un niño caprichoso y solitario, en una constante búsqueda de independencia personal y artística, donde Antoine Fuqua y John Logan deciden poner el foco sin arriesgar.
Se dice que el primer borrador de la biografía arrancaba en el año 1993, con Michael Jackson mirando lánguido su reflejo mientras la policía se acercaba a detenerlo al Rancho Neverland, después de que salieran a la luz las acusaciones de abuso sexual que había cometido el cantante contra un menor.

En su lugar, la versión final de la cinta empieza instantes antes de que Michael Jackson salga al escenario en 1988 durante un concierto de su gira Bad World.
Un momento que se corresponde con la conclusión del filme para cerrar el arco de emancipación de Michael de su padre Joseph Jackson y de The Jackson 5, dando inicio a su carrera completamente en solitario y ahorrándose de manera estratégica adentrarse en uno de los episodios más problemáticos de la vida del artista: la pederastia.
Porque separar la obra de su artífice no es muy conveniente para inmortalizar la figura de alguien que todavía sigue generando ganancias con las ventas de su música, y resulta mucho más efectivo hablar de un pobre niño que quería cantar antes que hablar de los pobres niños que quieren silenciar.
Lo que nos queda es un guion plano, predecible, e incluso aburrido cuando te das cuenta de que lo único interesante que tiene la propuesta a lo largo de sus 127 minutos de metraje es su música y sus coreografías para revivir los momentos álgidos en la carrera de Michael Jackson.
Es una película tan lineal que no se molesta ni en jugar con la temporalidad, presentándote un avance progresivo de los acontecimientos con los hitos más significativos marcados por sus números musicales clave, siendo la recreación de Thriller su máximo exponente.
Mientras se van introduciendo obstáculos y algunos puntos de inflexión que nunca suponen una auténtica amenaza para su carrera sino un nuevo impulso para hacerlo brillar aún más, para demostrarnos que era un alma sensible, desinteresada y muy apasionada.

Una película hecha tan solo para celebrar el legado musical de Michael Jackson, que ha sido producida también por Graham King, el responsable de la biografía musical Bohemian Rhapsody (2018).
De nuevo, con Michael acierta en su puesta en escena y Jaafar Jackson demuestra estar a la altura interpretativa sobre el escenario de su tío, prestando su voz y sus gestos para mimetizarse con el recuerdo que quieren que tengamos de Michael Jackson.
Michael se estrena en cines el miércoles 22 de abril, con un desenlace que parece abrir la puerta a una posible continuación.
Valoración
Nota 50
Michael es, para sorpresa de nadie, una película hagiográfica sobre un icono del pop que prefiere enfocarse en su música antes que hacer un análisis más profundo de la persona que la compuso.
Lo mejor
Jaafar Jackson es un buen clon de su tío.
Lo peor
Cobarde a muchos niveles.
Michael (2026)
Título original
Michael
Género
Drama, Música
Idioma original
Inglés
Duración
2h 7m
Presupuesto
170.000.000,00 $
