Crítica de Para toda la humanidad temporada 5: nuevos desafíos para una serie en constante cambio

Crítica de la temporada 5 de Para toda la humanidad (For All Mankind), una de las grandes obras maestras de ciencia ficción de Apple TV. Estreno el 27 de marzo.
Como suele ser costumbre en una de las mejores series de ciencia ficción de Apple TV como es Para toda la humanidad, la quinta temporada arranca con el salto temporal que ya quedó insinuado al final de la cuarta y nos va a llevar de cabeza al año 2012.
Esto es especialmente emocionante porque nos acerca al desenlace de la serie que se producirá con la sexta y última temporada en la cual sus creadores quieren llegar a una actualidad alternativa que a buen seguro nos dará mucho en lo que pensar.
Aunque también es cierto que por medio del spin-off Ciudad de las estrellas nos permitirán vivir la carrera espacial desde el lado ruso, así que estamos lejos aún de despedirnos de este universo ficcional tan rico, creado como una ucronía a raíz de un cambio determinante en un hecho histórico que marcó la relación de la humanidad con la exploración espacial allá por 1969.
¿Cuál es el punto de partida? En uno de esos barridos-resumen iniciales vemos cómo Al Gore se despide de la presidencia de los Estados Unidos, JFK Jr. se postula para presentarse a las elecciones, el huracán Katrina pasa sin dejar un reguero de destrucción, se publican las memorias de la expresidenta Ellen Wilson y hasta hay planes para abrir el primer Blockbuster lunar. John Lennon sigue vivo y en activo y Dev Ayesa, el cofundador de Helios, sigue acaparando portadas de revista... incluso sin camiseta.
Entre tanto, los conflictos entre la Tierra y Marte siguen aflorando, ahora que Happy Valley ha pasado de ser un puesto de avanzadilla científico a una colonia próspera y autosuficiente con miles de residentes: por una parte, los terrícolas ven con miedo los flujos migratorios y por otra, el avance imparable de la robotización amenaza los puestos de trabajo.
La fricción entre los habitantes del Planeta Rojo, que ahora lo consideran su hogar, y sus antiguos gobiernos en la Tierra va a ser una de las constantes de esta quinta temporada junto con los problemas internos derivados de las diferencias sociales y el crisol de culturas que se dan cita allí.
Los desafíos a futuro también seguirán siendo inmensos: hay planes para llegar aún más allá en la conquista de la galaxia utilizando Marte como base de lanzamiento de nuevas misiones y un enorme empeño por encontrar vida extraterrestre, que es el campo en el que Kelly Baldwin está enfocada.
Pero tenemos también sobre la mesa la explotación del asteroide Goldilocks como el motor de una nueva economía interplanetaria gracias a los beneficios de la minería espacial basada en la extracción de iridio.
Entre tanto, ¿qué hay de nuestros protagonistas? Nuestra ancla va a seguir siendo Joel Kinnaman dando vida ya a un octogenario Ed Baldwin cuyo periplo vital hemos seguido desde su juventud y que viene arrastrando una enfermedad que ya lleva un tiempo pasándole factura, lo que no frenará su arrojo a la hora de colaborar con su hija.
Tras entregarse y confesar su papel en la deserción y espionaje para la Unión Soviética, Margo se enfrenta cargos severos por traición y cumple condena en una prisión estadounidense en la que recibe visitas periódicas de Aleida, a quien sigue aconsejando a nivel técnico y personal.

Sin embargo, los creadores de la serie son muy conscientes de que en Para toda la humanidad los veteranos tienen que pasar el testigo a las nuevas generaciones. De ahí que el reparto se incremente con muchos rostros jóvenes: Sean Kaufman (El verano en que me enamoré), Ruby Cruz (Willow), Ines Asserson (Skam Noruega) y Barrett Carnahan (Cobra Kai) son algunos de los nuevos fichajes que vienen a refrescar las tramas e introducir nuevos temas como el de la identidad y la proyección profesional en un contexto de globalización espacial. En el reparto adulto es un lujo contar con Mireille Enos (Task) en un rol que va a dar mucho juego.
Hemos hablado del "qué" y el "quién" pero no del "cómo" y es fundamental en una serie del realismo y la calidad de Para toda la humanidad. Hay que decir que el altísimo nivel de los valores de producción no hace otra cosa que incrementarse en esta nueva tanda de episodios en los cuales los sets de rodaje son aún más vistosos y atractivos y las caracterizaciones están trabajadas con verdadero mimo.
Es imposible no rendirse al impecable trabajo de los especialistas en maquillaje, prótesis, peluquería, efectos especiales, diseñadores digitales... Desde lo más pequeño hasta lo inabarcable a la vista, todo está medido y ponderado para dejarnos boquiabiertos una vez más. Tremenda seriaza.
Valoración
Nota 85
Los creadores de Para toda la humanidad nos siguen teniendo en el bolsillo gracias a esta historia alternativa en la que juega con la ficción especulativa como ninguna otra lo hizo antes. A pesar del aumento de la escala y lo lejos que lleva al ser humano, sigue anclada a problemas factibles que no resultan fantasiosos.
Lo mejor
La calidad de la serie en su conjunto y que siga siendo tan emocionante en sus puntos álgidos.
Lo peor
Hará sufrir bastante a los espectadores fieles a la serie con el destino de algunos personajes.

Raquel Hernández Luján
Redactora
Raquel Hernández es redactora y crítica de HobbyCine desde 2010. Está especializada en cine, series y literatura así como familiarizada con las tendencias culturales de actualidad.

